La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

junio 25, 2006

Descarado estatismo

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 3:01 pm

La Nación del sábado 24 de junio informó que el Estado argentino se quedará con el 5% de las acciones de la empresa Aerolíneas Argentinas, con posibilidad de elevar la participación hasta el 20%. El presidente Kirchner anunció simultáneamente en España que el eje de su política económica es el aumento de la inversión estatal, por la cual entiende obra pública, restatizaciones y proyectos mixtos de inversión en rutas, trenes, petróleo y gasoductos. Un calco del estatismo impulsado por los gobiernos de Perón, de los militares y de Alfonsín en el período 1946-1989.

Un párrafo del artículo de La Nación señala: El caso más resonante en esta materia ha sido últimamente el de Aerolíneas Argentinas. Aquí, el Presidente acordó con la empresa que el Estado recuperará al menos el 5% de las acciones (y un máximo de 20) a cambio de destrabar la aprobación de los balances. En el párrafo siguiente añade: Es una incógnita cómo seguirá la negociación con la empresa, envuelta en conflictos gremiales y en reclamos de aumentos de tarifas.

Durante la semana pasada Ámbito Financiero había informado que el Estado se quedaría con el 5% de las acciones de la línea aérea en concepto de capitalización del beneficio que reportaría el aumento de las tarifas internas que cobra la empresa. También había señalado que Aerolíneas Argentinas no veía con malos ojos el trato ya que es una forma de ponerle un freno a las huelgas salvajes de los trabajadores que comanda un sindicalista que es, a la vez, subsecretario del gobierno nacional.

De acuerdo con los dos párrafos precedentes, la política de restatizaciones estaría fundada en la extorsión. A más de cuatro años de la gran devaluación, las empresas de servicios públicos tienen sus tarifas congeladas; son hostigadas por sindicalistas cercanos al gobierno y, de yapa, ¡les traban la aprobación de los balances! Estos son los instrumentos al servicio del objetivo estatista.

En una sarta de contradicciones, cinismo y tomadas de pelo, el presidente Kirchner no se cansó de convocar a la inversión extranjera durante su estadía en España. Prometió “reglas claras” y “previsibilidad” a los inversores españoles. Y ahí no más pasó a defender a Evo Morales (que acaba de nacionalizarles Repsol), se dijo impulsor de una “visión global del capitalismo” y firmó el acuerdo para restatizar parcialmente la línea aérea. ¡El primero que vea un euro tiene premio!

Un gobierno formado por exmontoneros, que entró en la Casa Rosada por la banderola del baño, impone su agenda al país, sin el consentimiento del voto y sin encuestas que reclamen un giro mayúsculo en la organización económica argentina. Aunque cabe destacar que cuenta con el apoyo incondicional de los empresarios de la Unión Industrial Argentina, que según Ámbito Financiero han constituído “el partido de los que no quieren el tipo de cambio fijo”; es decir, el partido de los que hicieron y harán todo el lobby necesario para devaluar el peso, mantener deprimidos los salarios reales y licuadas las deudas con los bancos. Después de todo, ya sabemos que en la economía estatista los únicos privilegiados son los empresarios amigos del poder: contratistas, proveedores y oportunistas diversos. En fin, la tan mentada burguesía nacional que un gobierno de imberbes quiere enriquecer para que invierta aquí, en el país, mientras ella lo hace allá, en Miami.

El Correo fue la primera concesión que se restatizó, bajo el compromiso nunca cumplido de reprivatizarla en seis meses. Luego cayeron, cantando bajito para que nadie se diera cuenta, el ferrocarril General San Martín, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, el espacio radio-eléctrico y Aguas Argentinas, mientras se creaban Enarsa y Arsat, dos nuevas empresas estatales. En los últimos días, han caído una parte importante de Aeropuertos 2000 y el referido porcentaje de Aerolíneas. Esta es la lista de empresas que el próximo gobierno de centro-derecha, o centro-progresista como querría Lavagna, deberá reprivatizar.

Que la privatización de esas empresas no haya sido la mejor no justifica su restatización. La empresa estatal es intrínsecamente ineficiente, deficitaria y corrupta. Para los argentinos, la razón debería ser tan clara como el agua. La empresa estatal no tiene dueño pues pertenece a todos los habitantes del país, es decir, a nadie. Por tanto, carece de capacidad empresarial, que es el factor de producción que suministra el propietario de la empresa. Es tierra baldía, arrasada por los sobreprecios que le facturan sus proveedores, por empleados que se vuelven ñoquis y por clientes que tienden a evadir el pago de sus servicios.

11 Comments »

  1. Jorge: CLARISIMO y felicitaciones por hablar claro. Cabe aclarar que el gobierno puede imponer esta agenda retrograda e irresponsable porque hay un montón de factores de poder que asi lo permiten y entre ellos toda la comunidad empresaria, las organizaciones agropecuarias, etc. que en vez de ponerle un freno a estos disparates tratan de negociar algo tratando que la factura la pague otro…. Y para muestra fijese lo que dice el articulo del diario: que las negociaciones no se saben como terminaran…solo los despistados o caraduras pueden poner en duda el final de esta historia; lo peor que cual Sisifo el que venga (que espero que no sea el (…) en corbata de lavagna) si tiene un poco de decencia tendra que intentar subir la piedra nuevamente. Gracias por atreverse a ser una de las pocas voces en las que la racionalidad y sentido común se puede expresar.

    Comment by Leandro — junio 26, 2006 @ 3:08 pm

  2. Jorge: Me parece que su exposicion es clara y nos muestra muy bien su punto de vista. Creo que las estatizaciones de kirchner estan tan mal hechas como las privatizaciones de Menem. Pero tengo una opinion distinta a la suya: no creo en el estado empresario productor siderurgico, naval, de vinos, o dueño de una aerolinea pero si creo que es posible tener un estado proveedor de servicios publicos como agua y energia. Yo puedo darle muchos ejemplos de empresas estatales eficaces y seguramente usted me de ejemplos de lo ineficaces que son. Mi punto de vista y mi critica a su comentario es que comparar empresas estatales nuevas (o reestatizadas) con las de epocas pasadas es errada porque los instrumentos de control y esquemas de incentivos que existen en la actualidad son muchisimos mas eficaces que hace 20 años, todo evoluciona (y le puedo dar muchos ejemplos de esto tambien) y ahora es mucho mas dificil que la corrupcion generalizada se haga presente. Usted podra pensar que soy un ingenuo o hasta ignorante por mis comentarios, yo pienso que soy un optimista. Siempre leo sus opiniones aunque a veces no las comparta, lo creo una persona racional y entonces mi pregunta es la siguiente: ¿porque los estados de los paises racionales de los que usted hace siempre mencion (y de los que propuso en su momento importar sus instituciones) tienen bajo su propiedad y control sus empresas de servicios publicos?

    Federico: El punto no es la calidad de los instrumentos de control sino la propiedad. El instrumental o la labor de los organismos de control puede ser excelente, pero cuando la propiedad de la empresa es pública no existe un incentivo duradero a la maximización de beneficios; en consecuencia, la calidad del servicio declina y aparecen los sobreprecios y los déficit que debemos pagar los contribuyentes. Una buena definición de la propiedad es esencial para el éxito de una empresa. El problema se conoce en la literatura económica como la tragedia de la propiedad común. En algunos países europeos las empresas estatales funcionan "bien" porque hay mucha estabilidad en sus conducciones, gracias a la estabilidad macroeconómica y política que caracteriza a esos países. Pueden no llegar al colmo que experimentamos en la Argentina de la década de 1980, pero siguen siendo un lastre que, cada tanto, algunos políticos proponen privatizar. En cuanto al distingo entre una siderúrgica y una proveedora de agua o gas, no veo cuál es la diferencia sustantiva. Como verás, se trata de un problema económico básico, que no se soluciona con optimismo o buena voluntad.

    Comment by Federico — junio 26, 2006 @ 6:03 pm

  3. Jorge, desde la teoria tu argumentacion es impecable. Desde la practica o desde la practica de la politica economica, me temo que puedas estar "comiendote otro amague", ya que estamos en tiempo de futbol. Todavia recuerdo tu defensa de la convertibilidad cuando pasamos a la convertibilidad virtual 3×1. Te diria: "Si ladra es perro, no importa como se llame". Hay posibilidades de cobrarle el canon por las conceciones a estos "bebes" (lease Eurnekian, Macri, Marsans, etc.etc)…?? O es preferible capitalizar acreencias y luego realizar el stock de capital..? Es solo una duda, claramente mientras tanto hay amigos sentados en los directorios, arreglos politicos, etc,etc.

    Anxata: Si el gobierno hubiera reprivatizado el Correo a los 6 meses como prometió, si junto al anuncio del "recupero" de Aerolíneas hubiera anunciado el plazo de reprivatización, no habría escrito el artículo. Pero la evidencia corre a favor de mi posición; el que puede estar comiéndose un amague sos vos. Está muy bien capitalizar las acreencias incobrables, pero ¿qué viene después? Te lo digo en dos palabras: más estatismo. En cuanto a mi defensa de la convertibilidad, me entristece comprobar que después de tanto esfuerzo por expresarme con claridad haya gente que crea que me comí un amague. Fue exactamente al revés. A fines de 2001, pronostiqué que después de la explosión vendría otra convertibilidad en un plazo no mayor a 6 meses; en enero de 2002, yo era el único economista que decía por los diarios y la TV que si no se adoptaba otra convertibilidad, una dolarización o alguna forma de tipo de cambio fijo, el país entraría en hiperinflación. Dicho y hecho, antes de julio de 2002 el gobierno apuntó a una convertibilidad virtual 3×1, y por esto se evitó la hiperinflación. Hasta la expresión 3×1 es mía. La dije en Hora Clave en noviembre de 2003, mientras algunos de mis colegas hablaban de libre flotación y los restantes, de inflation targeting. Un despiste absoluto. ¿Te parece que falto a la verdad?

    Comment by anxata — junio 26, 2006 @ 7:23 pm

  4. Por favor no me mal interpretes. Lo que estoy haciendo es reconocerte tu verdad. Todo el mundo decia que ibamos a una flotacion, inflation targeting o que se yo que cosa… La metafora del amague -tal parece no muy feliz de mi parte- es porque te hicieron hablar a sabiendas de tu posicion con respecto a la convertibilidad solo para armar un show mediatico barato. Por supuesto que finalmente tuviste razon (de paso contanos como van a hacer para mantener el programa monetario con este tipo de cambio real cuando no puedan esterilizar mas por cancelacion de redescuentos).

    Anxata: Gracias por tu pronta respuesta. Cuando se acabe la cancelación de redescuentos, si persistieran en el error de acumular reservas más allá del crecimiento de la demanda de dinero, supongo que incrementarán la colocación de deuda cuasi-fiscal (lebacs y nobacs). Esta deuda genera un déficit cuasi-fiscal. Pero no es este flujo el que me preocupa sino el stock adeudado. Porque cuando haya una corrida sobre los depósitos bancarios, el BCRA se verá obligado a recomprar ese stock con emisión monetaria, y entonces quién sabe dónde irá a parar el dólar. El más grande error del gobierno fue cancelar la deuda con el FMI colocando deuda cuasi-fiscal en los bancos. Esta deuda es material explosivo. Pero hace falta cometer muchos errores más o un shock internacional grande para poner en marcha una corrida.

    Comment by anxata — junio 27, 2006 @ 8:56 pm

  5. Jorge, seamos positivos…Seria posible, aumentando el superavit fiscal, mantener un elevado tipo de cambio real y no comprometer el programa monetario. En terminos practicos: que el central siga comprando dolares por mandato del tesoro son superavit fiscal en una proporcion mayor a la actual y no contra simple emision monetaria ? Digo, porque por muy explosivo que sea, lo hecho, hecho esta.

    Anxata: Se trata de ser realistas. El swap de deuda con el FMI por deuda con los bancos dejó al sistema bancario argentino en posición vulnerable. De cara al futuro, lo ideal es dejarse de colocar deuda en los bancos, elevar el superávit fiscal y fortalecer las reservas del BCRA. Lo cual, de paso, mantendría el tipo real de cambio alto como quieren el gobierno y el establishment local.

    Comment by anxata — junio 29, 2006 @ 11:02 am

  6. ¡Hola Jorge y felicitaciones por el blog! Interesante tu reflexión acerca de las empresas estatales, sus estructuras deficitarias y todo el sindicalismo salvaje que les rodea. Personalmente considero que todavía no encontramos realmente el rumbo, no hemos resuelto los argentinos (y lo manifestamos a través del voto) qué tipo de país queremos ser. Somos una sociedad inmadura, mal educada y "adolescente" que todavía piensa en un gobernante como en un papá que tiene que mantenerlo y si se porta mal retarlo o castigarlo. El conflicto es más político y social que económico para mi entender. Las empresas del estado demostraron ser todo ese desastre que muy bien vos describís pero en los ’90 dimos con empresas privatizadas de muy mal modo que nos llevaron al problema de desinversión y de tarifas que tenemos hoy día. La solución civilizada sería sentarse a negociar y buscar un rango de tarifas que genere ganancias a las empresas y al mismo tiempo no asfixie al ciudadano. Respetar los contratos estoy totalmente de acuerdo, pero aquí desde fines del 2001 quedó tierra arrasada y todavía quedan casi 20 millones de pobres que tienen que trabajar, comer y vivir con menos de 400 pesos al mes ¿qué sentido tendría cobrarles tarifas atadas al dólar y a la inflación de USA? ¿quien pagaría y hasta qué punto le convendría a las empresas? ¿o sería lógico que los que no pueden pagar en equivalente a dólares no tengan luz, agua, gas y teléfono? (…) Mi propuesta sería: negociar tarifas sobre un criterio realista, reprivatizar lo que se dijo que se reprivatizaría y en mejores condiciones ya que tienen la oportunidad; y dejar de hacer un "todos contra todos" que no beneficia a nadie; excepto a los amigos del poder de turno. No podremos salir del subdesarrollo económico y político si primero no salimos del subdesarrollo mental.

    María Beatriz: 1) Nadie propuso multiplicar por 3 las tarifas. 2) Aunque las empresas pudieran multiplicarlas por 3 creo que no les convendría hacerlo. 3) Adhiero a tu propuesta de renegociación con criterio realista. 4) Pero no a la idea de reprivatizar lo que se dijo (el Correo) y nada más. Debemos reprivatizar la lista entera que detallé en el artículo, y también los concesionarios viales y de ferrocarriles que, en la práctica, son dependencias del Ministerio de Planificación.

    Comment by María Beatriz — junio 29, 2006 @ 12:32 pm

  7. Jorge: tengo un amigo que en la epoca de Menem andaba en auto nuevo y vacacionaba en el exterior…hoy, anda a pie y no puede ir ni a Mar del Plata…pero si le preguntas si antes estaba mejor, el te responde que ahora esta mejor !?…como se entiende este lavado de cerebro en el argentino medio?

    Eduardo: Es una pregunta para un psicólogo. Sé de muchos casos así, incluso entre gente cercana.

    Comment by Eduardo — julio 6, 2006 @ 7:49 pm

  8. Jorge: Gracias por el "refrescante" Blog. En esta Argentina emparchada de miserias lo que me queda claro es a) que no aprendemos "la lección" y b) que no creemos en la libertad. …..eternos adolescentes con necesidad de una Nanny?

    Santiago: Sí, somos un país adolescente. Tenemos un presidente adolescente, en consecuencia. Y si todavía no aprendimos la lección, ya la aprenderemos, no tenga duda. La pregunta es a qué costo.

    Comment by Santiago — julio 7, 2006 @ 6:04 am

  9. Jorge: soy un ferreo partidario de las reglas claras y romper con la discrecionalidad que lleva a inconsistencias temporales. Pero a su vez, como menciono un profesor mio de la Universidad, "las reglas claras son importantes, pero si no hay rentabilidad nadie te invierte". Y por el contrario "si hay rentabilidad, se soportan ciertas discrecionalidades". Es decir, existe una relacion asimetrica, por lo que es mas importante buscar rentabilidades para que se decida invertir que mantener reglas claras bajo contextos de baja o nula rentabilidad. Por otro lado, las "estatizaciones" como las llaman los medios no son tales, son todos negociados para limpiar deudas y pasivos.

    Jaime: Lamento decirte que tu profesor es un sofista macanudo. Las reglas estables, justamente, disminuyen el riesgo de inversión, por eso se dice que un país de instituciones estables tiende a observar un bajo riesgo-país. Para una rentabilidad dada (que está influida por la oferta de recursos naturales y de capital), un bajo riesgo-país inducirá una alta inversión. Si en la búsqueda de rentabilidad artificial el gobierno creara un remolino institucional, la inversión se desplomaría. En cuanto a las estatizaciones, te concedo que pueden ser negociados, pero no por ello dejan de ser estatizaciones, es decir, agujeros de déficit, ineficiencia y corrupción estructural.

    Comment by jaime — julio 26, 2006 @ 2:41 am

  10. buenos argumentos. coincido en parte con jaime. en los 90 nos terminamos hundiendo aferrados al "bote" pensando que si creiamos mucho en el, el mundo también creería en el. Es verdad que las reglas e institucione estables son buenas, diminuyen el riesgo y por ende se incrementan las inversiones. Sin embargo las reglas e instituciones establecen un estatus-quo, un sistema, un vector de precios relativos y una particular racionalidad a nivel microeconomico y macroeconomico. Cuando el contexto cambia (crisis asiatica, rusa y brasilera), mantener las reglas porque implica mantener una "variabilidad" baja es totalmente falso. Cuando el contexto cambia, las reglas deben cambiar también. Hoy en día todos se lamentan no haber sido valientes y salir de la convertibilidad en el 97. "Las reglas son las reglas"? ¿O las reglas deben ser funcionales a los intereses nacionales? Yo creo lo segundo. Y creo que las reglas claras y estables son positivas y se enmarcan también dentro de lo segundo: las reglas claras y estables van, en ocasiones, a favor de los intereses nacionales. En sintesis: reglas e instituciones estables, pero tampoco hacer de eso un dogma.

    Leandro: ¡Lindo merengue tenés en la cabeza! 1) Si las reglas (los contratos) tienen que cambiar cuando cambian las circunstancias, entonces ¿qué función cumplen? 2) ¿Quién se lamenta de no "haber sido valiente y no haber salido de la Convertibilidad"? ¿Quién se lamenta de haber roto reglas y violado contratos a diestra y siniestra? 3) La efectividad de las buenas reglas, tales como el libre comercio o la convertibilidad, es mínima como estímulo a la inversión o a la reasignación de recursos productivos hacia la exportación cuando es reversible según el humor del funcionario. No hay mejor regla que la permanente.

    Comment by Leandro — noviembre 25, 2006 @ 9:52 pm

  11. No. Jorge, estás equivocado. Comprendo perfectamente el argumento de por que son necesarias reglas estables, y por que no deben violarse al "antojo" del funcionario miope de turno. La convertibilidad fue útil para romper con la dinamica de recaudar impuesto inflacionario, y sirvió para disminuir la inflación, en un contexto de alta liquidez internacional y afluencia de capitales a Latinoamerica. (…) Pero ya a finales de los 90 el contexto internacional era otro. El dolar se había apreciado respecto del resto del mundo, el TC real estaba muy bajo, (…) los capitales ya no venían a la Argentina (…) Suben las primas de riesgo país y, como vos ya bien señalaste, desaceleran todo el proceso economico, generan un circulo vicioso: altas primas de riesgo, baja inversión (…), incremento de los pagos de intereses, presiones sobre el presupuesto, contracción monetaria para mantener la convertibilidad, recesión, (…) A finales de los 90 el contexto ya no era el mismo. No había que privatizar para obtener entradas de capital, las colocaciones de deuda se hacían cada vez mas costosas, la plata facil del mercado internacional se había acabado. El contexto bajo el cual era viable la convertibilidad, y lo que es mas importante aún, CREIBLE, se habían desmoronado. (…) Por otra parte, y desde un punto de vista teórico, existen reglas eficientes y reglas ineficientes. Evidentemente la eficiencia de las reglas se define acorde a la estructura y contexto en el cual operan. La disyuntiva que yo planteo es: mantener la regla que en otro tiempo era eficiente y hoy no lo es, esperando que vuelvan los tiempos en que sea eficiente y así ganar mucha reputación por el cumplimiento a rajatabla de la regla, a riesgo de morir en el intento (una especie de todo o nada bastante ambicioso) o por el contrario decido cambiar la regla cuando se vuelve ineficiente, con el ahorro de costos de mantener la regla pero con el agravante de deteriorar la credibilidad para un futuro. saludos! leandro

    Leandro: 1) Veo que buscás una justificación para el club de los devaluadores. En ningún momento critiqué el abandono de la convertibilidad. En diciembre de 2001 era obvio que había que abandonarla. Para mantenerla hacía falta transformar a los bancos en fondos fiduciarios y cumplir la ley de déficit cero. ¿Qué chances políticas había de lograrlo? Ninguna. Tuvimos tres presidentes en 20 días. 2) Pero, poniendo las cosas en perspectiva, pensá que ya en septiembre de 2001 (ataque a las Twin Towers) la política monetaria de EEUU se había vuelto expansiva y que el ciclo internacional se daría vuelta a mediados de 2002: tasas en baja, dólar contra euro en baja, precios de commodities en alza. ¡Cuánto mejor nos habría ido si hubiéramos podido aguantar nada más que 6 meses! 3) Por otra parte, parece evidente que la regla de la convertibilidad fue muy eficiente durante la iliquidez de la década de 1990 y durante la liquidez de la de 2000. Si así no fuera, ¿por qué motivo Lavagna, que inicialmente pregonaba las ventajas de la libre flotación, puso en marcha una convertibilidad informal 3 x 1 a los pocos meses de asumir el cargo de ministro? 4) Cuando defiendo la utilidad de las reglas permanentes, lo hago en el espíritu de estas frases de Juan Bautista Alberdi:

    “Firmad tratados con el extranjero en que deis garantías de que sus derechos naturales de propiedad, de libertad civil, de seguridad, de adquisición y de tránsito, les serán respetados. (…) Para que esa rama del derecho público sea inviolable y duradera, firmad tratados por término indefinido o prolongadísimo. No temáis encadenaros al orden y a la cultura.

    Temer que los tratados sean perpetuos es temer que se perpetúen las garantías individuales en nuestro suelo. El tratado argentino con la Gran Bretaña ha impedido que Rosas hiciera de Buenos Aires otro Paraguay.

    Los tratados de amistad y comercio son el medio honorable de colocar la civilización sudamericana bajo el protectorado de la civilización del mundo.” (Bases, 1852).

    Comment by Leandro — noviembre 26, 2006 @ 11:53 pm

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