La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

abril 24, 2013

Guerra civil continua

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:00 pm

Héctor Leis fue combatiente montonero hasta 1976. Entonces emigró a Brasil, obtuvo una maestría en ciencias políticas y un doctorado en filosofía y fue profesor universitario hasta jubilarse hace muy poco. Saltó a la notoriedad pública gracias a una serie de artículos de fondo que publicó en La Nación en los últimos meses. Hace mucho, mucho tiempo que no leía algo importante. Lo que Leis escribe es importante.

En Google podrán encontrar un PDF del texto titulado "Testamento". Lo leí con avidez el fin de semana pasado. Se trata de un ensayo corto que Leis escribió para presentar su libro Un Testamento de los Años 70, que acaba de publicar Katz.

Leis sostiene en Testamento que la Argentina vive en un estado de guerra civil no resuelta, postula que la guerra contra la subversión fue una guerra librada entre padres (de la generación ‘débil’ de 1940) e hijos (de la generación ‘fuerte’ de 1960) y que era obligación del Estado argentino sobrevivir a la agresión subversiva por los medios que fuere, entre otros interesantes pensamientos e interpretaciones sobre las que no me extenderé pues prefiero que cada uno lea el ensayo y saque sus conclusiones. Sigue un párrafo terrible, con un pronóstico muy audaz:

Para algunos politólogos la democracia argentina continua firme su proceso de consolidación. Estoy en desacuerdo, pero no voy a entrar en detalles, el presente no es el foco de este ensayo. Aun así, a titulo de ilustración me permito aventurar que al final de la era Kirchner el país asistirá a un nuevo ciclo de violencia entre argentinos.

La guerra civil argentina todavía no terminó porque la comunidad continúa dividida. Es importante entender la sobredeterminación del presente por el pasado en la Argentina. Eso ocurrió en los 70 y continuará ocurriendo en el futuro, por lo menos hasta que los argentinos se sientan parte otra vez de una historia común.

La fuerza de la explosión dependerá de las circunstancias, podrá haber centenas o millares de muertos, podrán ser degollados, fusilados o desaparecidos, pero en todos los casos ocurrirá siempre la misma tragedia de argentinos matando a otros argentinos sin misericordia, con odio.

La Nación publicó hoy otro artículo de Leis. Se titula Elogio de la Traición. Copio a continuación cuatro sugestivos párrafos.

En Anatomía de un instante, Javier Cercas escribe: "A veces la traición es más difícil que la lealtad. A veces la lealtad es una forma de coraje, pero otras veces es una forma de cobardía. A veces la lealtad es una forma de traición y la traición, una forma de lealtad". Según el autor español, la traición es la condición que definió a los héroes que desmontaron las cuatro décadas del franquismo y construyeron la democracia en España. El héroe principal fue el político Adolfo Suárez, que traicionó al movimiento político franquista. Sus coadyuvantes fueron el general Gutiérrez Mellado, que traicionó a los militares franquistas, y el secretario general del Partido Comunista Santiago Carrillo, que traicionó a sus camaradas. Esos tres héroes, cada uno en su campo de acción, traicionaron los juramentos de lealtad con su pasado y construyeron una democracia moderna como España nunca había conocido.

Volvamos a la pregunta inicial: ¿qué traidores precisamos para impedir este golpe (se refiere a la reforma judicial que impulsa el kirchnerismo ahora mismo)? La respuesta es obvia, precisamos de traidores al kirchnerismo en sus dos principales variantes, peronista y montonera.

Precisamos de peronistas honestos y coherentes, que los hay y son muchos, que se animen a traicionar la mística peronista y le cuenten al pueblo lo que saben. Que le digan que la mayoría de los líderes peronistas han sido traidores al espíritu republicano y a la democracia, y que los honestos tuvieron poco lugar. Incluido Perón, que, entre otras genialidades, primero endiosó a las organizaciones guerrilleras peronistas, antes de que Cámpora subiera al poder, para después acusarlas de la matanza de Ezeiza, en donde habían muerto, sobre todo, militantes de la JP. Fue él también quien dio el golpe de gracia a la precaria república surgida en 1973, cuando obligó a Cámpora a renunciar después de pocas semanas de gobierno, para atender a su vanidad personal de volver a ser presidente junto con la incompetente de Isabelita como vicepresidenta y un brujo como mano derecha.

De la misma forma, precisamos ex guerrilleros honestos, que los hay y también son muchos, que se animen a traicionar la mística montonera. No precisamos de intelectuales o militantes que en los años 60 o 70 la vieron pasar de cerca, precisamos ex guerrilleros, personas que sepan de lo que se está hablando cuando alguien quiere eternizar el gesto idealista y ciego que nos llevó al sacrificio inútil. Precisamos ex combatientes que den testimonio del triste papel cumplido por la revolución cubana, que llevó a numerosos militantes de izquierda a pensar que no había otro camino que la lucha armada. Que digan que la generación del 60, en lugar de reforzar la democracia de los gobiernos de Frondizi e Illia, se preparó ideológicamente para hacer la revolución a cualquier precio. El golpe militar de Onganía funcionó como justificación de intenciones que eran anteriores, por eso a nadie sorprendió que la violencia revolucionaria continuase en 1973. Que digan en voz alta que nuestros líderes quisieron que nos pusiésemos contentos cuando Videla dio el golpe, mientras ellos se marchaban al exterior para preservarse.

Leis cree que es necesario un acto de contrición por parte de los principales representantes de esas grandes corrientes políticas a fin de sepultar la guerra civil soterrada que sufre el país y consolidar la democracia argentina. Creo que hay mucha verdad en sus argumentos y que la Argentina necesita desesperadamente la reparación que él propone.

10 Comments »

  1. El odio como política de estado. Absolutamente tremendo. Un espanto con todas las letras y con mayúsculas. Y digo un espanto no porque creo que el autor esté equivocado sino precisamente porque me temo que da en el clavo como pocos. Mamita querida.

    Comment por Louis Cyphre — abril 24, 2013 @ 8:05 pm

  2. Interesantes artículos, sin duda… Pero eso sí, a cada paso que da el país veo más y más posible la secesión, si tenemos suerte, en términos político-culturales. Los partidarios del populismo con su propio Estado y territorio y los refractarios, con otro Estado y territorio. Nos ahorraríamos muchísimos problemas. Incluso, podría ser una división a la belga, con elementos subnacionales de la división política suiza.

    Comment por leak — abril 24, 2013 @ 9:28 pm

  3. Estimado Jorge: Toda la teorizacion de la situacion argentina del pasado con proyeccion al futuro no conduce al verdadero cambio de una sociedad, porque apunta al concepto de irreductibilidad que presenta, vista como yo la veo, y que consiste en espiritu delincuencial de los argentinos y por lo tanto solo nos queda como en toda organizacion societaria con los criminales, o se los encierra (carcel para un grandísimo porcentaje de la poblacion-cosa imposible) o que siga libre y haciendo de las suyas como se ve en el dia a dia. Nada obliga al delincuente a corregir su conducta salvo la fuerza y por ello propongo una exteriorizacion de todo gobierno (3 poderes), con aceptacion democratica por mayoria de votos de los honestos que quedan.

    Comment por carlos arazi — abril 25, 2013 @ 10:17 am

  4. Profesor, gracias por compartirlo.

    Comment por Francisco — abril 25, 2013 @ 3:09 pm

  5. El kirchnerismo con su política maniqueista de buenos y malos ha fomentado el odio entre los argentinos. Cuando se vaya la viuda, la situación económica y social del país va a ser desastrosa. Si se produce la violencia, esperemos que sea por el menor tiempo posible.

    Comment por Hernán A. — abril 26, 2013 @ 7:39 pm

  6. Dr. Ávila, más claro imposible. Yo creo que la peor herencia de esta gentuza va a ser el odio que han generado entre argentinos, de eso va a costar mucho salir. Me temo que esto termine mal y cuando digo mal me refiero a que el próximo paso es un baño de sangre. Está muy espeso el clima y cualquier chispa genera una explosión. Me da la impresión de que una gran parte de los antiKs está esperando el momento para salir a la caza de los kirchneristas.

    Comment por Andrés — abril 26, 2013 @ 9:29 pm

  7. La realidad no muestra que vaya a irse, más bien, apunta a que este unos añitos más: aprobada la ley de abolición del resto de justicia que quedaba, viene la elección que le dará la mayoría para reformar lo que desee. Espero equivocarme, pero todo indicaría que habrá CFK por muchos años…

    Comment por eduardo — abril 27, 2013 @ 11:24 am

  8. Dr. Jorge: Hace años que venimos padeciendo atropellos institucionales, culturales, economicos y otros tantos descalabros de todo tipo. Desde esta pagina lo hemos observado bajo su atenta direccion. Muchos no tomaron en serio el "vamos por todo" y tuvieron las defensas relajadas, sometidas a un consumo efimero y falaz mostrado como exito economico. Y ahora le toco a la Justicia. Y pienso que se lo tiene merecido. Pues ha sido un poder egoista, convencido que a ellos no les iba a tocar el atropello K y nos dejaron muy desprotegidos a todos los ciudadanos Argentinos que sufriamos todas estas felonias.Que sirva esta triste experiencia, para que la Justicia sepa poner freno a los autoritarios y atropelladores de las normas y la Constitucion. Cuando hablabamos de inseguridad juridica ¿de que hablabamos? Justamente de todas estas cosas. Vaya paradoja: ahora los ciudadanos tenemos que salir a defender a un poder, el judicial, que no nos supo defender como lo mereciamos. Pero lo vamos a hacer. Con gusto. Para salvar la Republica.

    Comment por nestor — abril 29, 2013 @ 11:17 am

  9. Dr. otras lecturas a escritos de Leis explican como la "sociedad" decidió elegir un culpable. Ver http://bonk.com.ar/tp/feature/1928/testamento-42-memoria-y-condicion-humana De algún modo justifica el asesinato de Aramburu comparándolo con el de Rucci, y que la nueva memoria decidió que solo los militares fueron los malos de la película, para lo cual la definición de crimen contra la humanidad se modificó en Argentina respecto del resto del mundo, donde ésto no necesariamente ocurre cuando lo gesta el estado. Moreno Ocampo aclara que el terrorismo es un crimen de éste tipo tal como ha sido definido. Los votó el 54% y vamos a pagar caro ese voto. Les hemos dado la oportunidad de gestar nuevos terroristas y guerrilleros, que van a actuar desde el momento mismo en que pierdan una elección, o cuando decidan que es hace falta para sus propósitos. Tal vez es lo que nos merecemos.

    Comment por alejandro — mayo 7, 2013 @ 4:46 pm

  10. Estimado Dr. Avila: En una primer lectura de esta nota advierto dos partes o postulados perfectamente diferenciados, a) La primera, referida al estado -latente- de enfrentamiento profundo en nuestra sociedad, denominado aquí guerra civil. Creo si, que existió y fue antes de 1976 un enfrentamiento que de algún modo puede ser definido como que tuvo por protagonistas enfrentados a hijos y padres, los primeros ("idealistas"), pretendieron desplazar a las cúpulas dirigentes, gobernantes (padres). La confirmación de esta afirmación es fácil de comprobar, observando lo que ocurrió en el seno de muchas familias, pertenecientes al sector militar y empresarial. Esto se resolvió del siguiente modo, las cúpulas cerraron sus filas y efectuaron una "purga" de los disidentes -si bien se la llamo guerra contra la subversión, fue otra cosa más basta- la ganaron militarmente las cúpulas:los padres. Pero muchos se confunden al creer que esa guerra era solo "ideológica", contra los subversivos, la que se gano, sin embargo como era cultural, en los términos que abajo se indican, y esto que también es factible de comprobar, si observamos que las víctimas no pertenecieron exclusivamente a una ideología o color político determinado, los subversivos, hay entre las victimas militares de derecha, empresarios de derecha, sindicalistas de derecha, profesores de derecha, etc, etc, de los que nadie quiere hablar, pero que molestaban a las cúpulas, junto a ellos la gran cantidad de victimas, llamados genéricamente, jóvenes idealistas pertenecientes a sectores de izquierda.El conflicto en lo esencial no esta resuelto. Estos padres (dirigencia) ya no esta, una cuestión biológica, su muerte, se encargó de ellos y ha hecho que aquellos hijos que sobrevivieron, ocupen hoy su lugar. Pero el conflicto sin embargo subsiste y no es ya de padres e hijos, mucho más profundo,es cultural, no como conflicto de clases, sino más basto no solo en el número y concebido como conducta social de un pueblo que en definitiva no esta resuelto y lo encamina a su auto destrucción. b) El segundo de los aspectos del artículo, el que plantea la necesidad de la "traición" en realidad ya ocurrió. Aquellos hijos de que hablabamos en la primera parte, componen hoy, por razones hereditarias y biológicas,la clase dirigente empresarial y militar, no han hecho otra cosa que traicionar el legado. Los militares sumisos de hoy al igual que los empresarios prebendarios, son hoy los supervivientes de esa guerra, y hoy Kirchneristas, colaboracionistas, montoneros o como quieran denominarse, en realidad la traición ya se dió, pero no en el sentido indicado sino con un sesgo opuesto al propiciado, han venido a ocupar el lugar de las cúpulas solo que no son "los idealistas" sino precisamente sus traidores. En síntesis, el planteo de A, sigue latente y creo como dijera el libertador en tiempos de Rosas al negarse a hacerse cargo del gobierno de las Provincias Unidas, que este conflicto entre hermanos, lamentablemente durará hasta que se produzca el triunfo total y definitivo (el hablaba en términos militares, lo que equivale a exterminio) de un grupo sobre otro, que permitan resolver nuevamente el conflicto cultural en que nos hallamos inmersos. Saludos

    Comment por Héctor Musi — junio 5, 2013 @ 3:01 pm

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