La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

septiembre 21, 2012

Agenda económica del post-kirchnerismo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 11:17 am

El VIII Congreso de Economía Provincial organizado por la Fundación Libertad, de Rosario, se abrió ayer con un panel integrado por Emilio Cárdenas (ex-embajador en las Naciones Unidas), Orlando Ferreres (consultor económico), Rogelio Pontón (economista santafecino) y yo. El panel debía dar sus impresiones sobre "la Argentina hacia adentro y hacia afuera". El evento se realizó en el hermoso edificio de la Bolsa de Comercio de Rosario, con una concurrencia bastante numerosa. Esta es mi ponencia:

En los últimos 40 años, la Argentina ha experimentado tres intentos de reforma económica. El primero tuvo lugar a fines de la década de 1970. El segundo, en la primera mitad de la década de 1990. Y el tercero, a partir de 2003. Los dos primeros intentos fueron anunciados y tenían por objetivo la modernización económica del país. El tercer intento no ha sido anunciado y no ha tenido por objetivo la modernización económica del país sino otra cosa, que algunos observadores definen como socialismo del siglo XXI y otros, como populismo radicalizado.

Los dos primeros intentos fracasaron. Creo que el intento en curso también fracasará y que dentro de pocos años la Argentina tendrá una tercera oportunidad de modernizarse. En los minutos que siguen, trataré de identificar las grandes causas de esos fracasos y de puntualizar algunos aspectos que aumentarían la probabilidad de éxito de la futura reforma.

La reforma de la década de 1970 fue un intento serio de modernización. Quiso eliminar la inflación, desestatizar y abrir la economía al comercio internacional. Fracasó porque los militares que gobernaban no eran privatistas ni aperturistas, al revés de los militares chilenos, y porque estaban mucho más preocupados por la guerra anti-subversiva que por la reforma económica. Contribuyeron al fracaso, por cierto, algunos errores de la política económica. Por un lado, un gran aumento del gasto público imposibilitó la lucha eficaz contra la inflación y reforzó la caída del tipo real de cambio. Por el otro, la misma caída del tipo real de cambio trabó el esfuerzo aperturista. La comparación con la experiencia chilena es aleccionadora. Chile fue gobernado por tiempo prolongado por un jefe indiscutido, que dejaba hacer a un equipo económico que perseguía con férrea voluntad tres objetivos bien definidos: agresiva rebaja arancelaria, superávit fiscal y elevado tipo real de cambio. En Chile, la reforma tenía horizonte y consistencia. En la Argentina, no tuvo ninguna de las dos cosas.

La reforma de la década de 1990 fue un intento de modernización en gran escala. Fue impulsada por el derrumbe de la Unión Soviética y por la hiperinflación. Tuvo un jefe político indiscutido, que dejó hacer a un equipo económico coherente. Eliminó de cuajo una inflación de medio siglo. Privatizó virtualmente todas las actividades privatizables. Reorientó la política exterior. Rebajó aranceles y, sobre todo, eliminó las retenciones a la exportación y las restricciones cuantitativas a la importación como se había hecho 15 años antes. Aumentó el gasto público pero mucho menos que en las décadas de 1970 y 2000. Esta vez la reforma económica argentina tuvo horizonte y mayor consistencia técnica. Pero fracasó porque no pudo perdurar. La reforma inspirada por Alberdi en el siglo XIX y la reforma hecha por Pinedo en el siglo XX tuvieron éxito porque duraron unos 70 años, en cada caso.

Atribuiría el fracaso de la reforma de la década de 1990 a tres causas. Por un lado, una apertura comercial insuficiente; el gobierno prefirió el Mercosur a un TLC con EEUU y con esto lo digo todo. Por otro, el endeudamiento para cubrir el déficit fiscal tuvo un doble impacto negativo sobre la viabilidad de la reforma: dejó en herencia una situación financiera potencialmente frágil y contribuyó a bajar el tipo real de cambio, motivo por el cual la reforma perdió la adhesión de franjas importantes del sector agropecuario y el sector industrial. Por último, la mala suerte. Los precios de los productos de exportación fueron realmente bajos en la década de 1990, apenas un 25% de los actuales. Otro golpe de mala suerte, creo yo, fue el hecho de que la responsabilidad de corregir los errores de la reforma recayera sobre un gobierno débil y vacilante.

Llegó así la gran crisis de 2001. La sociedad argentina repudió en bloque la reforma de la década previa. Ni los políticos, ni los empresarios ni los economistas hemos vuelto a discutir una agenda de reforma desde entonces. Pero advertimos que en la vorágine de la demagogia kirchnerista se abre paso una anti-reforma. Me refiero a las estatizaciones, los bloqueos de exportaciones e importaciones y la extrema concentración del poder financiero en el gobierno nacional.

La organización económica que se perfila desde 2003 es tan ineficiente que difícilmente se pueda sostener por tiempo prolongado. Pero el factor que compromete seriamente su estabilidad en los próximos 2 ó 3 años es el tremendo aumento del gasto público, el cual ha pasado de 32% del PBI en 2000 a 47% en la actualidad. Un nivel similar a los que se registraban en la década de 1980. Es imposible financiarlo establemente, aun con alta inflación, expropiaciones y otras arbitrariedades.

Cuando el kirchnerismo deje el poder se abrirá un nuevo tiempo. Se tomará conciencia del progreso de Chile, Perú, Brasil y Colombia y quizá surja la necesidad de recuperar el tiempo perdido. Para ese entonces, sugiero seguir 4 preceptos de política económica y aprender una lección.

Con el fin de darle horizonte y estabilidad a la futura reforma:

* Tener presente que una buena política económica empieza por una buena política exterior.

* Firmar acuerdos de libre comercio con EEUU, la UE, China y otros.

* Sostener un buen superávit fiscal.

Con el fin de fortalecer la democracia argentina:

* Descentralizar la recaudación tributaria a favor de las provincias para fijarle un límite efectivo al poder del gobierno nacional.

Después de la noche kirchnerista, los empresarios, en especial los que hacen lobby por la continua devaluación del peso, deberían haber aprendido esta lección: la devaluación conduce a la inflación y ésta conduce a los controles, las amenazas y las expropiaciones. En suma, un dólar bajo es preferible a una expropiación. Una cabal comprensión de esta lección contribuiría mucho al éxito del futuro intento de reforma. Antes de despedirme, debo recordar que, aun cuando siguiéramos los 4 preceptos y aprendiéramos la lección, sin suerte podríamos fracasar otra vez.

Por un post relacionado, haga click aquí. ¡Feliz primavera!

23 Comments »

  1. Dr. Pareciera que no está contemplando que cuando esta gente se vaya, si es que tenemos esa suerte, va a quedar un país acostumbrado a un altísimo gasto público, con dineros regalados para tener hijos, para mantener negocios que no funcionan, como aerolíneas, sin la necesaria producción de energía y dependiente de importaciones de combustible, y con una clase social preparada para dar combate en las calles, y cuando digo dar combate, me refiero al combate armado. También las Instituciones han quedado reducidas a una mínima expresión, y la credibilidad jurídica obviamente no va a cambiar porque se cambie de gobierno, mas sabiendo que éste es un país que demuestra ser gustoso del populismo. Habría miles de reclamos al Estado, por las propiedades birladas por éste grupo gobernante en uso de leyes como la de quiebras, por el ajuste de la inflación que el indec miente desde hace años, etc. Cada vez mas desocupación real, creada ahora por el cepo al Dólar, en múltiples trabajos, como turismo, construcción, arquitectura, operaciones cambiarias, y otros que dependen de la importación. Con todo respeto Dr., me parece que el hermoso día con que arranca la primavera lo ha llenado a Usted de extremo optimismo. Ojalá sea yo el equivocado.

    Alejandro: Entiendo y comparto en buena medida tus apreciaciones. No entiendo el conflicto entre ellas y el contenido del post.

    Comment por alejandro — septiembre 21, 2012 @ 2:03 pm

  2. Doctor, coincido al 100% en lo que hace a las propuestas para Argentina. Y sobre cómo podría funcionar un TLC con Estados Unidos, podemos revisar la experiencia de México con el NAFTA. Lejos de arrasar con sus industrias, el acuerdo las potenció y las integró con su vecino del norte: http://www.clarin.com/opinion/Mexico-integra-EEUU-industria_0_775122589.html . Incluso México, con el apoyo del PRI, está cerca de flexibilizar su mercado laboral, si se aprueba este proyecto de ley: http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=614860 Y también me parece interesante la experiencia de México, porque le veo algunos parecidos con Argentina. Acá los nombro: *En México, durante 71 años gobernó un solo partido, el PRI. En Argentina, desde que apareció el peronismo, éste ha gobernado por más tiempo que sus rivales. *En México, los sindicatos son fuertes y ligados al PRI. En Argentina sucede lo mismo con el peronismo. *México antes del NAFTA era un país cerrado al comercio exterior y dependiente de la monorrenta petrolera y su dinero se utilizaba como "caja" para que el PRI se perpetuase en el poder. En Argentina sucede lo mismo: el proteccionismo goza de muy buena salud y lo recaudado por el "yuyito", transformado en una monorrenta para la economía argentina, va a parar a otra "kaja". *México durante los 71 años de reinado del PRI estaba contaminado por la corrupción. La división de poderes era una ficción. La situación actual dista de ser brillante, pero es mejor que antes de la firma del NAFTA. Argentina hace décadas que está infectada por el mismo virus que México, pero sin el agregado del NAFTA. *Inflación endémica, empresas estatales ineficientes y gasto público descontrolado eran características de México en los 71 años de reinado del PRI. Ahora goza de estabilidad monetaria y fiscal, aunque faltan abrir monopolios, si bien se privatizaron empresas públicas. Argentina cuenta con un Banco Central "doctorado" en inflaciones, hiperinflaciones y megainflaciones. Ni hablar del gasto público y las empresas públicas.

    Comment por Andrés — septiembre 21, 2012 @ 9:35 pm

  3. Brillante, conciso y, por sobre todo, cierto. No esperaba menos. Feliz primavera para Ud. también!

    Comment por Augusto Rey — septiembre 23, 2012 @ 1:19 pm

  4. Profesor Ávila, hasta fines de los 80, los argentinos convivieron durante décadas bajo regímenes autoritarios, con inflación y devaluaciones crónicas, colapso de la infraestructura y sin servicios públicos. ¿Por qué no a futuro?

    Louis: Porque las cosas cambian. Vea los casos de España y China, por ejemplo. Creo que se abrirá una oportunidad de cambio en Argentina cuando el kirchnerismo se vaya, como reacción y repudio de sus barbaridades. Quizá el próximo intento de modernización también fracase. Pero inevitablemente vendrá otro después. Si tuviera que apostar la fortuna de sus hijos, ¿no le pondría algunas fichas a la Argentina en los próximos 20 años?

    Comment por Louis Cyphre — septiembre 23, 2012 @ 8:12 pm

  5. Doctor Avila: si tenemos en cuenta el deterioro constante y mes a mes del Patrimonio Neto del BCRA, ¿puede el cepo cambiario evitar que el peso se devalue bruscamente? El año que viene y lo que resta de este puede dispararse el tipo de cambio paralelo? Lo que veo hasta ahora es un deterioro progresivo, un aumento de los precios progresivo, y el "problema" de esto es que la gente suele acostumbrarse.

    Francisco: No puedo responderte ahora. Debería actualizar el post que hice sobre tipos de cambio de conversión. Creo que mientras el BCRA tenga reservas y el gobierno tenga voluntad para sostener el tipo de cambio en el mercado oficial, el peso seguirá devaluándose más o menos como hasta ahora. A menos que ocurra un shock y el paralelo se dispare a un nivel realmente alto.

    Comment por francisco — septiembre 24, 2012 @ 2:03 pm

  6. Creo que es muy optimista en su visión Dr. Avila. Acaso luego del Kirchnersmo no podría venir un kirchnerismo ético por ejemplo, como el predicado por Binner? Lo descarta de cuajo? Para llegar a su anhelo, hace falta ver la explosión del actual modelo, bastante desgastado pero aún no tenemos la híper a la vuelta de la esquina y no hay saqueos. La sociedad argentina estigmatizó lo ocurrido en los 90, aún con lo bueno que tuvo y tiene una gran culpa y es vergonzante en reconocerlo. Por otro lado, bajar el gasto público al 32% del pbi, cómo la lograría sin alguna devaluación? O acaso cree que es tan fácil llevar de un día al otro el boleto del colectivo a 6 pesos o echar gente del Estado? Tenga en cuenta que para echar gente necesita a la sociedad hastiada como en los 90, que había pasado lo peor y se bancaba eso a expensas de no tener inflación. Mi mayor aprensión pasa por la suerte de las instituciones y la paz social cuando esta gente se vaya, por el campo minado que están dejando y el que venga, tendrá que hacer trabajo sucio e impopular, como el de Duhalde en el 2002.

    Ernesto: Veo que no entendés mi papel ni el del blog en esta discusión. Mi tarea no es decir cómo se hacen las cosas ni cuándo se las hace. Sino qué hay que hacer y por qué. Soy un economista y punto. Para vos esto es insuficiente. Querés que asuma el papel de un político-estadista. Despreciás la división del trabajo.

    Comment por Ernesto — septiembre 24, 2012 @ 5:54 pm

  7. Estimado Avila, Ud. propone tres objetivos para el futuro, pero no son el segundo y el tercero incompatibles? Si Arg. firma tratados de libre comercio, va a importar mas de lo que exporta, porque la mayoria de las cosas que los argentinos quieren estan en el exterior. Ahora bien, si importa mas de lo que exporta, va a necesitar cubrir el deficit con dolares, que solo los podria obtener si los pide prestados. Y si los pide prestados, se le va a hacer dificil mantener superavit fiscal. Es asi?

    Cristián: No es así. El déficit comercial es, aproximadamente, igual a la diferencia entre ahorro e inversión. Un superávit fiscal refuerza el ahorro y hace menos probable el déficit comercial. Vea este post sobre la cuenta corriente.

    Comment por Cristian — septiembre 24, 2012 @ 5:57 pm

  8. Todos sabemos, solo por sentido común, que los países crecen cuando tienen inversiones, pues ¿de que otra forma se puede crecer? Y estas inversiones, ya sea de de argentinos o extranjeros, van hacia los países que cumplen 3 requisitos básicos, que debemos garantizar: a) calidad institucional o, como dicen los ingleses "the rule of law". b) disciplina fiscal garantizada con controles independientes y regulares, para que la gente debe ver que los impuestos tienen un destino sensato, y c) disciplina monetaria, para que la gente vea que tambien el gobierno ajusta sus cuentas y ahorra su dinero. Con este fin, el nuevo gobierno debe crear una comisión de notables para a) restaurar la Constitución Nacional a su forma original de 1853 en un plazo de 1 año b) también consensuar y aprobar una nueva ley de coparticipacion federal de impuestos en el que todas las jurisdicciones dispongan del mismo monto por habitante para gastar c) una ley para democratizar a sindicatos y partidos políticos a corto plazo y d) una ley de regularización de la Justicia: que le otorgue real independencia económica, jerarquice a sus miembros para que sean jueces los más capaces y agilizar los plazos de sus sentencias en caso concretos con plazos y normativas razonables, para que sea creíble: una justicia lenta no es justicia. Con todo esto en marcha y en serio, es probable que la tendencia decadente comience a detenerse. Cualquier medida aislada, es muy probable que solo sea tomado como buenas intenciones pero no producirá ningún efecto. SALUDOS

    Comment por eduardo — septiembre 25, 2012 @ 7:40 pm

  9. Lo único que espero ahora, es que el kirchnerismo se termine lo mas pronto posible, cuanto antes mejor.

    Comment por Hernán A. — septiembre 27, 2012 @ 6:17 pm

  10. Alguna razon por la que el gobierno decida defender un modelo agotado como el de sustitucion de importaciones?

    Carlos: El gobierno no cree que esté agotado. Ni se le ocurre tal cosa. Está convencido de que ese modelo, con más empresas estatales, es el camino.

    Comment por Carlos — septiembre 30, 2012 @ 3:58 pm

  11. Dr. No tengo un alto grado de formación en materia económica, por eso le pregunto: – En la reforma de fines de los 70, cuando se refiere a la caída del tipo real de cambio como consecuencia del alto gasto público. ¿Es correcto decir que el gasto público excesivo genera menor oferta agregada de pesos en el mercado y por eso el tipo real de cambio baja? ¿O el circuito funciona de otra forma? – ¿Esta relación se da siempre? Entonces, ¿Por qué en los últimos años, con el altísimo nivel de gasto público que usted menciona, el tipo real de cambio continúa subiendo? (más allá del cepo al dólar, el cual es un efecto relativamente reciente de hace 1 año). Disculpe si las preguntas son demasiado básicas, muchas gracias por su tiempo.

    Santiago: 1) La caída del TRC no se debe a razones monetarias sino a reales, tales como el nivel del gasto público, la eliminación de las retenciones, el ingreso de fondos del exterior o la suba de los términos de intercambio. A fines de los años 70, todos estos factores operaron a favor de una fuerte caída del TRC. 2) Hasta donde yo sé, el TRC ha caído en los últimos años.

    Comment por Santiago — septiembre 30, 2012 @ 7:07 pm

  12. Doctor, además de los puntos mencionados, habría que agregar otro: la flexibilización del mercado laboral. México está a punto de lograrlo, aún cuando se deje intacto a los sindicatos: http://eleconomista.com.mx/sistema-financiero/2012/10/01/reforma-laboral-propiciara-inversion-mexico-tellez No vaya a ser que se haga realidad este dicho: "Es más fácil conseguir trabajo en México que en Argentina".

    Comment por Andrés — octubre 2, 2012 @ 12:08 am

  13. Jorge, le quería hacer una pregunta que no tiene que ver con el post. ¿Se puede devaluar una moneda SIN emisión monetaria? Por ej. en el caso argentino de 2002 se produjo una devaluación brutal del peso pero, al menos durante ese año, no se tradujo en alta inflación. ¿Puede que esa devaluación haya sido sin emisión monetaria y que por eso no haya habido tanto impacto en los precios? También oí decir que la libra esterlina tiene una flotación bastante limpia, y que su valor lo determina el mercado. ¿Puede ser eso así, teniendo en cuenta que tienen un banco central que regula la política monetaria? No hay SIEMPRE implícito algún tipo de flotación sucia en los sistemas monetarios? Gracias!

    Damián: Entiendo perfectamente la pregunta pero es muy difícil contestársela a alguien que no sabe teoría monetaria. Cuando se devalúa, o sea, cuando el gobierno sube el precio en pesos del dólar, hay emisión para comprar los dólares que el mercado le vende al banco central a continuación. Pero la inflación subsiguiente se debe a la devaluación; no a la emisión. Ahora bien, cuando una moneda se deprecia, o sea, cuando el mercado paga más pesos por cada dólar, sin ninguna intervención del gobierno (caso británico), puede no haber emisión. Aunque, a la larga, si la moneda nacional se mantiene depreciada es porque o se emitió o se cayó la demanda de la moneda nacional. En el último caso, la moneda flota (caso británico); en el primero, la moneda está fija (caso argentino, en general). No siempre hay elementos de flotación sucia. Los regímenes cambiarios son normalmente puros: flotación o fijación. Salvo el actual control de cambios argentinos (flotación en el blue y fijación en el oficial), que aspira a gozar de lo mejor de los dos regímenes.

    Comment por damian moragas — octubre 2, 2012 @ 5:52 pm

  14. Me parece que no hay flotación libre en el blue… el tamaño de ese mercado no es muy grande y el gobierno cuando lo considera necesario, interviene vendiendo para evitar se dispare. Supongo que lo hizo el otro día cuando el default del Chaco porque amagó al alza en la apertura y al rato bajó bastante. es razonable suponer que no fue la mano invisible quien generó esta baja.

    José Luis: Casi seguro que no hay flotación pura en el mercado libre. Con el kirchnerismo en el poder, ¡no queda mercado sin regular!

    Comment por jose luis corres — octubre 17, 2012 @ 2:01 pm

  15. Dr. Avila, una consulta: No entiendo como el gobierno puede inyectar fondos en un mercado negro. También en el Cronista salió que el Gobierno usa fondos de la ANSeS pero no veo manera de que esto ocurra, la partida doble debe existir. Saludos. Pablo

    Pablo: Como dije, es muy probable que el gobierno, vía el BCRA, el Banco Nación, la Anses u otros organismos, intervenga en el mercado no oficial vendiendo dólares para evitar que el tipo de cambio paralelo se escape más allá de los niveles últimos. Si bien el ppio. de la partida doble existe y debe cumplirse, no olvides que el gobierno tiene legiones de contadores "creativos".

    Comment por Pablo — octubre 22, 2012 @ 4:23 pm

  16. Doctor, el episodio de la Fragata Libertad es realmente una vergüenza. Este gobierno perdió todo sentido de la realidad, es capaz de vender un verdadero símbolo de Argentina (y en este caso lo es, no vengan con el cuento de que Aerolíneas Argentinas e YPF "son argentinas y no se venden") a cambio de migajas. Me quedo corto. No pagan los 20 palos verdes, pero para gastar en Futbol Para Todos hay dinero. Sinvergüenzas es poco. Espero que la fragata por su solo nombre sea el símbolo de futuras protestas contra el gobierno.

    Comment por Andrés — octubre 23, 2012 @ 12:31 am

  17. Mi opinión es que hace años que no hay dolar marginal o negro…es también regulado, y desde hace bastante tiempo. Pensar lo contrario es creer que con un 30 al 70 % de inflación anual va a tener el valor que tiene. Astutamente, el gobierno maneja la cotización ambos dolares y así mantiene a la gente confiada en el sistema.

    Comment por eduardo — octubre 23, 2012 @ 1:17 pm

  18. "el tremendo aumento del gasto público, el cual ha pasado de 32% del PBI en 2000 a 47% en la actualidad." Tiene alguna fuente para chequear este número? Me parece excesivamente alto. Pienso que alrededor de 40% del PBI para el gasto público consolidado es un guarismo más realista. Para los interesados en temas monetarios, recomiendo esta lectura: http://mercatus.org/publication/case-nominal-gdp-targeting Me gustaría conocer su opinión, Dr. Ávila

    Lucas: Por supuesto. En caso contrario, no lo habría consignado. Fue publicado por La Nación, alrededor del 16 de septiembre, en una nota sobre el IEERAL y en un artículo de Juan J. Llach.

    Comment por Lucas — octubre 24, 2012 @ 3:20 pm

  19. Notaron el excesivo optimismo de la presidenta durante la ultima cadena nacional? Parecía que hacía fuerza para actuarlos. Y como siempre se le piantó un lagrimón demagógico al hablar de la fragata. Buenas fuentes me dicen que estan preocupados por el humor social y la caida de la imagen presidencial.

    Comment por Jorge — octubre 25, 2012 @ 12:02 am

  20. Dr. Ávila, creo que así las cosas vamos camino a una segunda cesación de pagos cuando no se termina de salir de la de 2001: http://www.urgente24.com/206752-cristina-dio-comienzo-a-la-vispera-del-2do-default

    Comment por Andrés — noviembre 1, 2012 @ 4:53 pm

  21. Este es el documento al que hace referencia el Dr. Ávila: http://www.ieral.org/images_db/noticias_archivos/2301-Presentaci%C3%B3n%20Marcelo%20Capello.pdf Alguna impresión sobre el paper de metas de nivel de PBI nominal?

    Lucas: 1) Muchas gracias por el link al informe de IERAL. Es muy revelador. 2) Sobre metas nominales, tengo una pobre impresión, pero todavía no he leído ese paper. Lo lamento.

    Comment por Lucas — noviembre 4, 2012 @ 6:28 pm

  22. Perdón pero en la pregunta y respuesta 11 se habla del TRC. No será tcr? ¿tipo de cambio real?

    Raúl Antonio: Es tipo real de cambio. Como la tasa de interés en términos reales (y no nominales) es tasa real de interés.

    Comment por Raul Antonio — noviembre 15, 2012 @ 12:45 am

  23. Enhorabuena por el artículo es una maravilla de lo que se debe hacer. Por lo menos que no se incumplan los tratados y acuerdos comerciales internacionales, y se abandone la autarquía que tanto daño va a acabar haciendo. (…)

    Comment por Sandro Castro — noviembre 30, 2012 @ 4:30 pm

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