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febrero 15, 2006

¿A qué se debe la inflación?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 4:34 pm

Hace un año, desde que se despertó la inflación, he sentido la necesidad de escribir sobre la naturaleza del actual fenómeno inflacionario argentino. No lo hice hasta la fecha porque su explicación me pareció, y me sigue pareciendo, demasiado evidente para alguien que haya prestado atención al desempeño de la Tablita (1978-1981) y de la Convertibilidad (1991-2001), los dos grandes planes de estabilización monetaria que se aplicaron en el país en los últimos 30 años. Por otra parte, algunos articulistas, entre ellos, Enrique Blasco Garma y Marco Rebozov, explicaron muy bien el fenómeno en el diario Ambito Financiero. Sin embargo, la creciente preocupación del público por el tema y la contradictoria e ineficiente política anti-inflacionaria del gobierno me han convencido de la utilidad de sumar mi opinión al respecto.

La inflación hasta octubre de 2005 se explicaba, sobre todo, por la recuperación del precio (en dólares) del sector servicios mientras bajaba la prima de riesgo-argentino, el país dejaba de expulsar capitales y empezaba a recibirlos y la demanda agregada se recuperaba en sintonía. A esta tendencia de fondo, en los últimos tres meses se ha sumado una devaluación del peso contra el dólar del 7%, que conducirá a un alza equivalente del precio de la producción exportable e importable. Otro factor que ha añadido presión inflacionaria durante 2005 es la continua depreciación del peso contra el real. Desde un tipo de cambio de 1×1 hace tres años, el real cotiza actualmente $1,41, o sea que nuestra moneda se ha depreciado un 41% contra la brasileña, hecho que aumenta el precio local de la producción que se exporta o se importa de Brasil.

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El gráfico es útil para entender cómo se forma el nivel de precios al consumidor (IPC) y el nivel de precios mayoristas (IPM) y, en consecuencia, cómo se explica la tasa de variación de estos índices, es decir, la tasa de inflación que nos desvela.

La diferencia sustantiva entre el IPC y el IPM es el peso de los servicios. En términos aproximados, en el IPC se eleva a un 80% de la canasta y en el IPM cae a un 20%. O sea que el sector transable de la economía (que produce las mercaderías exportables y las importables) pesa poco en el índice al consumidor y mucho en el mayorista.

El nivel de precios argentino resulta de multiplicar el índice de precios mayoristas de EEUU (WPI), puesto que el dólar americano es nuestra moneda de referencia, por el tipo de cambio del peso con respecto al dólar. Así surge el nivel de precios básico del país. A partir de este, el IPC será más alto o más bajo según la afluencia de capitales y el consecuente ritmo de expansión de la demanda agregada. (Por una explicación más técnica, haga click aquí.)

Fije la atención en el período que va de enero de 1998 a marzo de 2001. La serie de devaluaciones en el Sudeste asiático en el 3er. trimestre de 1997 golpeó de manera no despreciable a la economía argentina. A principios de 1998, el PBI crecía con buen ritmo aunque con menos fuerza que en 1997 y se iniciaba una temporaria deflación mayorista y una leve deflación minorista (IPC) que se acentuaría hacia 2001.

En enero de 2002, se abandonó la Convertibilidad y el peso saltó de $1 por dólar a $3,7 en pocos meses. Como era previsible, el IPM acusó el mayor impacto; registra un aumento hasta enero de 2006 de 143%. Por su parte, el IPC registra un aumento de sólo 67%. Si antes de la devaluación me hubieran dicho que las tasas de inflación iban a ser tan bajas, habría sonreído descreidamente. Después de experimentar en carne propia la mayor explosión de riesgo-argentino de la historia, sé porqué resultó así. Frente a semejante colapso de la demanda agregada, fue imposible remarcar los precios que cobran los restaurants, las tarifas de la atención médica y la educación, o sostener el margen de ganancia del comercio o aumentar los alquileres. Todos estos rubros son servicios que dependen vitalmente de la demanda interna. El aumento del IPM fue mayor porque en su canasta los servicios pesan poco y las materias primas transables mucho.

La inflación argentina actual es mayormente residual. Es una manifestación tardía de la devaluación de 2002, debida a la recuperación del precio de los servicios, el cual, como el agua en el experimento de los vasos comunicantes, busca su nivel natural. Buenos Aires, cuatro años después de la devaluación, sigue siendo una de las ciudades más baratas del mundo; el dólar sigue estando muy avanzado (que es lo contrario a atrasado).

De cara a esta situación, el gobierno tiene dos alternativas: a) fijar el dólar en $3, por ejemplo, y aceptar la inflación residual que todavía falta para normalizar los salarios y el precio de los servicios privados y públicos; b) no intervenir más en el mercado de cambios y dejar que el peso se aprecie; esta política frenaría en seco a la inflación residual aunque resultaría menos expansiva que la primer alternativa.

Contra toda lógica económica, el gobierno ha optado por 1º) aplicar controles de precios, 2º) devaluar el peso y 3º) frenar las importaciones de Brasil. Lo primero es un gasto de energía inútil en vista de que los aumentos de precios no se deben a maniobras monopólicas sino al principio de los vasos comunicantes. Lo segundo acentúa el aumento del IPM y el IPC por las relaciones establecidas arriba. Lo tercero eleva en directa proporción los precios de las telas, el calzado, la indumentaria, las heladeras y los calefones que fabrican los empresarios nacionales que quieren seguir viviendo de un mercado chico pero cautivo.

3 Comments »

  1. Estimado profesor: Para ajustar los precios de uva y vino a valores de 2012, cual índice tendría que utilizar, IPC o IPM, y porque la razón del uso de este índice?

    Ricardo: Supongo que el más apropiado es el IPM. Uva y vino a granel son commodities. Si fueran productos de venta directa al consumidor, cabría actualizar por IPC.

    Comment by Ricardo — septiembre 10, 2013 @ 11:05 am

  2. Estimado profesor: Gracias por su pronta y oportuna respuesta. Tengo otra inquietud. Existe otro IPM que sea más confiable que el del INDEC (como por ejemplo el IPC 9 provincias) o me tengo que limitar a esta fuente. En donde lo podría conseguir? Saludos cordiales.

    Ricardo: No lo sé.

    Comment by Ricardo Hernández Duarte — septiembre 10, 2013 @ 6:50 pm

  3. Gracias

    Comment by Ricardo — septiembre 11, 2013 @ 8:10 pm

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