La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

julio 2, 2009

Kachetazo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 3:27 pm

El martes 30 de junio, los consultores económico-políticos Vicente Massot y Agustín Monteverde hicieron circular entre sus clientes de bancos y empresas el informe que publico a continuación, con la debida autorización. Resume el panorama político argentino a horas de la gran derrota del ex-presidente Kirchner. Es claro y convincente.

Cuando a principios del presente año —para ser más preciso, el 3 de febrero— titulé una de nuestras entregas semanales: Kirchner ya perdió, no lo hice a impulsos de alguna suerte de fobia, esgrimida a expensas del santacruceño, ni de uno de esos arranques que, de ordinario, caracterizan a los apostadores compulsivos. No tenía entonces la bola de cristal que me permitiese conocer el futuro ni me había licenciado de adivino. El cálculo era sencillo y estaba al alcance de cualquiera dispuesto a prestarle atención a cuanto había sucedido en los comicios legislativos del 2005. Como cuatro años atrás el oficialismo se hallaba en el apogeo de su poder y la diosa Soja no hacía más que sonreírle a su administración, suponer que ese escenario podía repetirse —tras la derrota frente al campo y la crisis económica mundial— era sencillamente inimaginable.

Por tanto me animé a adelantar "que las elecciones de octubre ya han sido substanciadas y que el resultado general es de todos conocido: perdió el kirchnerismo sin apelación". Claro que semejante afirmación, hecha ocho meses antes del acto electoral, le pareció a muchos exagerada u osada, cuando no lo era. Si de las 127 bancas en disputa el FPV renovaba 62 en la cámara baja, y de las 24 en el Senado el partido del gobierno debía defender 14, su suerte estaba echada. En ese momento nadie podía predecir que Kirchner adelantaría los comicios y, mucho menos, que decidiría, él mismo, encabezar la lista de diputados en la decisiva provincia de Buenos Aires. Ni hablar de la orden extendida luego a Daniel Scioli para que lo acompañara ni de las candidaturas testimoniales de los intendentes afines.

Kirchner tenía perdidas las cámaras desde el famoso voto de Julio Cobos en el Senado, de modo tal que, a la luz de lo acontecido el pasado día domingo, la de febrero no fue una predicción perfecta. Sobre todo si se toma en cuenta que se circunscribía a algo obvio: la desaparición de las mayorías en el Congreso nacional y la pobre performance de los candidatos oficialistas en la Capital Federal, Córdoba y Santa Fe.

Lo que nadie estaba en condiciones de imaginar siquiera, era la dimensión de la caída que sufriría el kirchnerismo más allá de lo previsible. Porque fue sepultado en Santa Cruz y tropezó en el plebiscito de la provincia de Buenos Aires que el santacruceño se obstinó en moldear con el propósito de sostener —si ganaba por un voto— que él podía cantar victoria al margen de los resultados del resto del país y de la futura conformación de las cámaras.

Los plebiscitos tienen de riesgoso que siempre lo son a suerte y verdad, a todo o nada, con la particular coincidencia de que, en esta oportunidad, Néstor Kirchner arrastró en su porrazo al gobierno encabezado formalmente por su mujer, a su presunto delfín —el siempre dócil Daniel Scioli, gobernador de Buenos Aires— y al aparato de intendentes justicialistas del conurbano.

Si al finalizar la absurda confrontación con el campo quedó en claro la quiebra definitiva del proyecto hegemónico del santacruceño —que perdió el monopolio de la sucesión— ahora puede decirse, sin hipérbole ninguna, que se acaba de terminar el ciclo político kirchnerista. Para explicarlo con una figura futbolística, es como haber recibido 10 goles en contra, sin convertir ninguno, y, al mismo tiempo, haber descendido de la categoría A a la B.

Es que, bien analizada la situación, Kirchner carece de espacio de maniobra y no tiene geografía de escape. Odiado por sus enemigos; ignorado, a partir de hoy, por quienes debieron tolerar su sectarismo y falta de consideración durante los últimos cinco años; acechado por aquellos que han jurado vengarse de su forma descomedida de ejercer el poder y con una caja semivacía, o se allana a la estrategia de los barones del peronismo o, si escalase en su desesperación, el gobierno de Cristina Fernández terminaría antes de tiempo.

Las rabietas, excentricidades, exabruptos y arrebatos a que tuvo acostumbrado al país, ya no se le tolerarán. Sencillamente porque del poder que reivindicaba con éxito, hasta principios del año pasado, poco y nada conserva: una parte la perdió contra el campo y el resto lo acaba de dilapidar el domingo. ¿Qué le queda? Apenas el hecho de que su mujer es la presidente de la Nación y todavía tiene la facultad de decidir ciertas políticas públicas. En resumidas cuentas: aún ocupan las oficinas gubernamentales, pueden firmar decretos de necesidad y urgencia y manejan el aparato estatal.

En otro país y en circunstancias diferentes ese caudal sería considerable, pero en la Argentina, donde las instituciones cuentan poco y nada, haber cedido el poder real hacia adentro del peronismo y de puertas afuera del gobierno, puede resultar fatal. Néstor Kirchner, a esta altura del partido, no parece del todo conciente del tembladeral bajo el que se halla parado. Si bien renunció antes de que se lo exigieran a la presidencia del PJ, Cristina Fernández —sobre cuyo papel decorativo no existen dudas— cuando todavía no se habían apagado los ecos de la estruendosa derrota del FPV, le habló al país como si nada hubiera pasado. El solo hecho de considerar que el resultado de la elección deja a la vista una especie de empate entre distintas fuerzas, es negarse a ver lo que brilla delante de sus ojos. El kirchnerismo no perdió "por poquito" —como sostuvo el santacruceño el lunes a la madrugada— sino que fue arrasado. Cargar contra los periodistas y el campo, nuevamente, y sostener que no hace falta un cambio de gabinete, demuestra a las claras algo ya dicho antes: es difícil que el kirchnerismo se reinvente y, de buenas a primeras, se convierta en republicano.

Lo que dejó traslucir el discurso de Cristina Kirchner es el verdadero pensamiento de su marido, desafecto a la negociación e incapaz de considerar seriamente la posibilidad de buscar consensos con las demás fuerzas políticas. La consecuencia de una actitud por el estilo, con un cambio tan notorio en la relación de fuerzas después de las elecciones, es el escalamiento del conflicto.

Solo que esta vez el conflicto —que el kirchnerismo, por razones obvias, no puede sortear con éxito— pondría en riesgo una gobernabilidad que los peronistas, pensando en el 2011, desean preservar. El problema es que el santacruceño, en su desmesura, la puede dinamitar sin interesarle las consecuencias. Lo dicho tiene que ver con las candidaturas futuras de Carlos Reutemann y Julio Cobos y los escenarios que pueden derivarse de aquí en más, según como evolucionen los acontecimientos.

El peronismo casi en pleno ha comenzado su peregrinación hacia la nueva meca situada en la localidad de Llambí Campbell, provincia de Santa Fe, donde reside Carlos Reutemann. Su triunfo, aunque exiguo, vale lo mismo que si hubiese resultado abrumador. Vencedor en su distrito, peronista sin tachas, sin responsabilidades de gobierno por los próximos dos años, sin ningún rival de envergadura dentro del movimiento al que pertenece y con la capacidad no sólo de seducir a los propios sino también a un vasto conglomerado de independientes y de votantes del PRO a nivel nacional, la candidatura del ex–corredor de Formula Uno es a prueba de balas. Me animaría a decir que, con Scioli fuera de juego, ni siquiera necesitará presentarse a internas. Salvo, claro, que para cubrir las apariencias cumpla con esa práctica tan rara en el peronismo.

A Julio Cobos, en la vereda de enfrente, le sucede algo similar. Los veinte puntos que le sacó a Celso Jaque en su Mendoza natal y el traspié directo de Elisa Carrió e indirecto de Hermes Binner, lo convierten al vicepresidente en el candidato excluyente de un espacio político con buenas perspectivas electorales. Es que si el actual gobierno terminase su mandato en el 2011, es probable que el deterioro del kirchnerismo atenuase las chances del justicialismo e incrementase, por lógica consecuencia, las de un opositor como Cobos quien, a pesar de su cargo, no es considerado por la opinión pública un miembro responsable de la administración en curso y tiene, a su favor, ser el político con mejor imagen del país.

Es cierto que faltan dos años y medio, poco más o menos, para votar al próximo presidente y que, entre nosotros, ese lapso de tiempo representa una eternidad. También es cierto que Néstor y Cristina Kirchner no terminan de leer la realidad como corresponde. Por lo tanto, se abren dos escenarios. El primero caracterizado por una transición difícil, llena de obstáculos, riesgosa sin duda aunque sin catástrofes a la vista. Con un poder tan menguado y una situación económica y social acuciante, el gobierno debería, para terminar su mandato, llegar a diversos acuerdos con las diferentes banderías opositoras. Ello le evitaría al país un nuevo salto al vacío. No hay partido o movimiento político que hoy apueste al enfrentamiento. Los tres grandes ganadores del domingo —Francisco de Narváez, Julio Cobos y Carlos Reutemann— no han hecho más que apelaciones al diálogo. La duda es: ¿cómo reaccionará el kirchnerismo? En términos racionales cualquiera se daría cuenta de que ensayar la misma estrategia confrontativa que tanto éxito tuvo durante el mandato del santacruceño, seria hoy descabellado. Pero inconcebible resultó su embate contra el campo y, más aún, la prolongación de las hostilidades después de haber naufragado la circular 125 en el Senado, no obstante lo cual el kirchnerismo se estrelló contra la realidad y el sentido común, como si no existieran.

Si optase ahora, contra toda lógica, por escalar los conflictos latentes —empezando por el campo— el gobierno transformará en realidad el segundo escenario. Lo único que puede anticiparse del mismo es que la actual administración no lo resistiría y Cristina Fernández debería renunciar antes del 2011. Entre el estallido de la crisis —terminal para el kirchnerismo— y su salida anticipada de la Casa Rosada, cualquier cosa podría suceder. Hasta la semana próxima.

20 Comments »

  1. Un comentario cargado de ego, para confirmar aciertos, por otra parte me parece muy inferior a muchos que se han escrito en los diarios, con mayor nivel y profundidad, me desilusionó.

    Comment by rafael — julio 2, 2009 @ 11:29 pm

  2. Excelente y realista análisis, al que adhiero casi por completo.

    Comment by Augusto — julio 2, 2009 @ 11:47 pm

  3. Como dijo Alberto Fernández (dirijiéndose al gobierno) el domingo a la media noche por C5N: "Esta vez no son las encuestas, no son los medios: SON LAS URNAS!" Doctor, le agradezco por el accceso gratuito que brinda en este sitio a tan buena información. (extiéndale las gracias a Massot y Monteverde)

    Comment by Darío — julio 3, 2009 @ 10:32 am

  4. Creo que el truco de dividir la oposición y poner candidatos testimoniales era ganador, pero le falló a Kirchner, posiblemente, por varios errores: decir a la gente que las candidaturas eran testimoniales, victimizar a Francisco de Narváez con el Juez trucho y su dialoguito telefónico con Marcelo Tinelli bien amenazante: todo eso, mas su falta de timing y simpatia le quitaron los 3 o 4 puntos que le faltaron para ganar. En lo económico su modelo siempre fue perdedor asi que no hay mucho que decir al respecto. No nos olvidemos que fue elegido por Duhalde (preparado al parecer para volver a elegir) entre los "menos inteligentes" para ponerlo de presi. Los candidatos lógicos futuros deberían ser los que tu citas, pero la Argentina lo que menos tiene es lógica!

    Eduardo: Tenés razón. El dialoguito con Tinelli me dejó una pésima impresión.

    Comment by eduardo — julio 3, 2009 @ 12:43 pm

  5. Coincido en casi todo incluso en lo Scioli, que me parece que se hundió con él. Ahora no creo que lo de Tinelli haya sido determinante en ésta elección. Pero si sus formas y prepotencia, que mostró siempre incluso en lo de Tinelli. El se equivocó cuando quiso ser 1º en Buenos Aires y no en Santa Cruz.

    Comment by Julio — julio 3, 2009 @ 2:40 pm

  6. Estimado Jorge: Le adjunto un pequeño artículo sobre un episodio histórico que creo de cierto interés en este momento. No quiero por supuesto que el final sea idéntico: lo que más deseo es que la economía le estalle a la "Presidenta" en su recauchutada cara. Nadie quiso publicar mi nota después del rechazo a la 125, quizá porque todavía prevalecía el miedo. Veamos qué pasa ahora. La nota decía lo siguiente: La kaída de Robespierre. Uno de los tantos ejemplos de Terrorismo de Estado conocidos por la historia fue el Reino del Terror desatado después de la Revolución Francesa de 1789. Luego de numerosas vicisitudes el gobierno revolucionario quedó en 1793 en manos de Maximiliano Robespierre, presidente de la Convención (el poder legislativo), cabeza del Comité de Salvación Pública (el ejecutivo) y, sobre todo, la principal autoridad del Club de los Jacobinos, una poderosa "organización social" que movilizaba a los "sans-culottes" como se llamaba al lumpen de los bajos fondos de Pars (una suerte de piqueteros de entonces). Robespierre contaba con abrumadora mayoría en la Convención lo que le permitía irla depurando de posibles rivales. Diariamente subía a un podio (o atril) y desde allí leía la lista de los diputados que debían ser separados del cuerpo (literal y metafóricamente) y luego condenados a muerte como participes en supuestas maniobras destituyentes o desestabilizadoras. Los aterrorizados diputados prestaban su inmediata aprobación por miedo a integrar la próxima lista. En la sesión del 9 de Termidor, uno de los diputados presentes, sabedor de que su nombre figuraba en la lista del día, tomó la palabra y antes de que Robespierre pudiera reaccionar, le acusó de tirano y pidió su inmediata condena. El coraje (como el miedo) es contagioso y otros, hasta ese momento dóciles ovejas, se plegaron al primero en hablar y así siguieron todos los demás. Con más que absoluta mayoría Robespierre y unos pocos seguidores fueron declarados "hors la loi" (fuera de la ley). En una maniobra desesperada Robespierre apeló a los jacobinos, pero los "dirigentes sociales", que hasta ese momento proclamaban estar dispuestos a dar la vida por Robespierre, advirtieron la dirección del viento y abandonaron una causa que daban por perdida. Horas después la cabeza de Robespierre y las de cuatro o cinco de sus partidarios rodaban en la guillotina. En su obra "El 18 de Brumario de Luis Napoleón", Karl Marx comenta este episodio y otros que le sucedieron. Al comienzo del libro atribuye a Hegel haber dicho que los acontecimientos de la historia suelen suceder dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa.

    Comment by Juan P. Valderrey — julio 3, 2009 @ 7:56 pm

  7. Y en el medio de todo: LA ECONOMIA!!! SALUDOS

    Comment by Nicolas — julio 3, 2009 @ 8:06 pm

  8. Los K no son santos de mi devoción, pero este comentario está lleno de ego, para resaltar la confirmación de una "predicción" que casi todo el mundo sabía, luego del conflicto de la 125. Además me parece lamentable la sola mención de que CFK debería renunciar ante un supuesto escenario. Esta mención se parece más a un deseo que a una opinión, lo cuál es gravísimo!!

    Comment by Fernando — julio 3, 2009 @ 8:22 pm

  9. Dr. Ávila, me pareció muy interesante la entrevista que le hizo el diario El Mercurio a Mauricio Macri: http://diario.elmercurio.com/2009/07/05/reportajes/_portada/noticias/D5F5B601-CB89-43AF-9D39-586B31C3073F.htm?id={D5F5B601-CB89-43AF-9D39-586B31C3073F}

    Andrés: Gracias por el link. Macri es el único presidenciable que declara admirar la política económica chilena y que quiere imitar al país trasandino. Macri es el único que tiene la mirada fija en el mundo. Es una tremenda diferencia respecto de Reutemann, que, si bien lo votaría llegado el caso, da a entender que normalizará el país pero sin modificaciones de fondo.

    Comment by Andrés — julio 6, 2009 @ 2:45 am

  10. Dr. Ávila: creo que el kirchnerismo está herido de muerte, solo falta que le den el tiro de gracia. Si la oposición logra juntar a legisladores (diputados y senadores) kirchneristas “en fuga”, y logran votar leyes como la eliminación de los superpoderes, ó cualquiera de las leyes que los K no quieren, los K dejarán el gobierno inmediatamente. Supongo que los K están resistiendo, porque saben que en cuanto dejen el gobierno van a ir presos.

    Comment by Hernán A. — julio 6, 2009 @ 10:59 am

  11. Jorge, coincido contigo cuando expresas que "Macri es el único que tiene la mirada fija en el mundo. Es una tremenda diferencia respecto de Reutemann…". Mi pregunta es… ¿qué pasa con el resto de la gente que ninguno se da cuenta de esto?… a que se debe que tengamos medios periodisticos y comentaristas tan chatos, que no se cuestionan que nuestros politicos no sepan, comenten, conozcan, deseen, crítiquen, elogien el mundo que les rodea…

    Eduardo: No voy a ir tan lejos. Me voy a limitar a mis amigos. Son personas sensatas, de clase media, muchos con maestrías y doctorados en economía, de centro-derecha (radicales de la vieja línea nacional, peronistas disidentes, liberales y conservadores). Ninguno de ellos es seguidor de Macri. No lo quieren. No termino de entender el motivo. Si alguno lo votó en alguna ocasión, el motivo fue no "perder" el voto.

    Comment by eduardo — julio 6, 2009 @ 6:32 pm

  12. Estimado Jorge: estos dos años van a a ser difíciles de transitar para las empresas argentinas. Sin rentabilidad y con un panorama oscuro por el déficit fiscal que está llamando a las puertas del sector productivo, no me imagino una salida favorable para todos. En algún momento se les terminará a las empresas las reservas que hayan podido juntar en años anteriores y empezarán a caer. Urgente hay que buscar nuevos mercados para los productos argentinos y bajar las retenciones para que no se destruya una vez más la economía del país.

    Comment by Pablo — julio 6, 2009 @ 8:15 pm

  13. A mi todo lo de Kirchner me dejó un pesima impresion.

    Comment by Mario Bogado — julio 7, 2009 @ 9:09 am

  14. Pues siendo la politica una actividad del ser humano que usa medios escasos para obtener resultados, que en resumen son elevar el nivel de vida de la población… es inentendible que esa población, ande eligiendo sus candidatos administradores entre personas que ignoran, odian o envidian a los mas hábiles en esas tareas… es muy curioso… pero coincido contigo porque es… un triste hecho.

    Comment by eduardo — julio 7, 2009 @ 4:33 pm

  15. Estimado profesor: me gusto el post como siempre. Con respecto a nuestro futuro desgraciadamente me he vuelto muy pesimista. Tuve algunas ilusiones allá por 1992/93 que las cosas iban a cambiar. Desde el 06/09/1930 todo fue cuesta abajo. Creo que no tenemos solución y te dejo un link que te pido por favor no dejes de leer, es cruelmente realista. Saludos. http://www.atlas.org.ar/articulos/articulos2.asp?Id=12639

    Diego: Leído. Estoy de acuerdo. Aunque creo que la forma de salir del pantano no es por el camino de la humildad y la educación sino por el de la integración al mundo.

    Comment by diego — julio 7, 2009 @ 10:17 pm

  16. La única manera de tener un país normal es recuperar las instituciones e integrarnos al mundo, si bien Macri tiene vision integradora, Reutemann es una persona mucho más conocida en el mundo por su pasado en la F1. No creo que 2011 sea el tiempo de Macri en la presidencia, si lo veo a Reutemann normalizando al país y dejandonos en la puerta del mundo luego será el tiempo de Mauricio. "Normalizar" al país no es "moco de pavo", hay que salir del eje Ecuador-Bolivia-Venezuela, tener seguridad jurídica para los inversores y alinearnos estratégicamente con el gigante del norte. Aunque todavía hay que ver quienes acompañarán a Carlos Reutemann en el gabinete condición "sine quanon" para el exito de cualquier equipo de trabajo. Cobos es radical, prefiero un "atorrante" y no un "bobo", el último que terminó su gobierno de los radicales fue M.T.de Alvear en 1928 si mal no recuerdo. Dr: como ve a Binner y a Carrió para el 2011?

    Fernando: Comparto tu visión. A Carrió directamente no la veo. A Binner, ¿quién sabe? Hoy por hoy, diría que Cobos le ganará la candidatura presidencial por la centro-izquierda.

    Comment by Fernando Ricápito — julio 8, 2009 @ 2:18 pm

  17. Muy buena la nota y estoy de acuerdo con los que hablan de la diferencia importante de pensamiento que hay entre Macri y Reutemann, la cual creo que es mucha. Es dificil llegar lejos, cuando la mirada solo apunta a los tobillos (Reutemann). Si bien se esta gestando un epicentro economico Santa Fe y Cordoba, creo que es fundamental mantener a Reutemann en la Gobernacion y ubicar a Macri en la presidencia. Apuesto todas las fichas a que el crecimiento de cualquier pais se produce desarrollando el comercio internacional, el cual aun con todos estos años con viento de cola (precios de los commodities) no supimos aprovechar para crecer en forma exponencial. Ojala nuestro proximo presidente reciba el pais de forma normal, sin traspies y sin ampliacion de deuda, para que tenga mejor margen de maniobrabilidad y pueda encarar politicas internacionales que nos inserten en el contexto mundial de forma paulatina y asi ganarnos un rol mas destacado en el mundo.

    Comment by Federico — julio 9, 2009 @ 12:33 am

  18. Tal vez sea demasiado pesimista, pero yo diría, parafraseando a Mostaza "paso a paso", primero lo primero, tenemos 2 años y pico más de los K, Binner ya se arrimó a la transversalidad, ayer estuvo en el salón blanco. Hay que acorralar a los K, sino van a empezar a negociar. Los socialistas son un espanto, gente de la peor calaña, Carrió es una desequilibrada y Cobos ya fue socio de ellos, ojo, que el futuro no es para nada rosa. Ojalá Reutemann o Macri, cualquiera de los dos se consolide rápido.

    Comment by Miguel — julio 9, 2009 @ 12:57 pm

  19. Hay que tratar de educar a la gente en cosas basicas. La mayor parte de la sociedad tiene fuertes contradicciones en su pensamiento, estan a favor del proteccionismo, de las estatizaciones, etc, etc. Por algo de narvaez dijo que esta a favor de estatizar varias empresas Hay que mostrarles de forma sencilla los errores de ello. Slds

    Comment by Fernando — julio 9, 2009 @ 3:36 pm

  20. Es verdad Dr. que la suerte de los K estaba echada. El problema ha sido que muchos periódicos y periodistas han intentado confundir al electorado tratando la disputa de la provincia de Buenos Aires como si fuese una elección a la Gobernación. Y eso no debe volver a ocurrir. No importa que un candidato declame que plebiscita su gestión, la obligación de todos los demás es ciudadano es aclarar que todo se desarrolla en el marco de una elección legislativa. Y en esa idea el que arriesga diputados y senadores que no puede mantener, sencillamente PIERDE. Que hubiese ocurrido si NK ganaba por "poquito", como suele decir??? Hoy estaríamos en un escenario de profundización de las desacertadas medidas de gobierno, con una ley de radiodifusión para acallar a los medios y no quiero imaginar cuantas otras locuras. Gracias a Dios, perdieron. Pero aún no están enterrados y si no los sepultan ahora, el regreso de los muertos-vivos puede ser una realidad para muchos de sus seguidores incondicionales. Entretanto, creo que el menú que se ofrece es variado e interesante. Reutemann, Macri, Cobos, Solá, los R. Saá pueden conformar 2 polos de atracción capaces de consensuar 10 puntos que conformen una clara política de estado que se inserte, inclusive, constitucionalmente. Y que los K, los socialistas, madres, quebracho De Petri y Cía formen un rejuntado de "fuerzas progre" que no llegue al 10% de los votos. Entoncés si podríamos tener décadas de desarrollo verdadero.

    Comment by Juan Raggi — julio 11, 2009 @ 12:20 pm

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