La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

marzo 30, 2009

Devaluación administrada

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:51 pm

En 2002, el exministro Lavagna anunció con bombos y platillos que la convertibilidad del peso era cosa del pasado y que en adelante regiría una flotación administrada. Qué llevo a la profesión económica y al periodismo especializado a tomar como verdadero este anuncio, es algo que todavía no comprendo. Desde luego, comprendo que la UIA lo celebrara hasta el cansancio; una flotación administrada deja abierta la puerta a la devaluación y a la consiguiente licuación de los costos industriales (sueldos y salarios, impuestos, alquileres, servicios varios) medidos en dólares. Pero que los economistas y los periodistas se tragaran el anzuelo de que la devaluación genera reactivación de la economía ya es demasiado. ¿Cómo iba a ser factor de reactivación la reducción del precio relativo de un sector que representa casi 65% del PBI? Piense que cuando sube el precio relativo de la industria y el campo en virtud de la devaluación, baja el precio relativo de los servicios por necesidad lógica.

Entre marzo de 2003 y mayo de 2008, rigió una especie de tipo de cambio fijo o de convertibilidad informal. Fue ésto y no una flotación administrada por dos razones: 1º Las intervenciones diarias del BCRA en el mercado de cambios, de compra de dólares en los primeros años y de venta a partir del conflicto con el campo. 2º La existencia de un importante stock de reservas internacionales. Ninguna de estas condiciones debe cumplirse cuando el tipo de cambio flota. Pero ambas deben cumplirse cuando se lo fija.

Entre marzo de 2008 y marzo de 2009, el tipo de cambio subió un 17%. La causa del aumento no es la devaluación de la moneda brasileña ni la crisis subprime. Que nadie se llame a engaño. La devaluación del peso es una decisión del BCRA. Para no perder dólares, el BCRA sacrifica el valor del peso argentino. La UIA aplaude; el campo, cuyo descaro es menor, aprueba. ¿Qué gana el gobierno? Casi un 2% del PBI (u$s 4.800 millones) por año en concepto de impuesto inflacionario.

DevaluacionAdm.jpg 

De acuerdo con el principio de paridad de poder adquisitivo, el nivel de precios de un país tiende a seguir el tipo de cambio. En otras palabras, el costo de una canasta de consumo en Argentina tiende a igualar el costo de una canasta equivalente en EEUU, expresado en la misma moneda:

  Costo de canasta argentina = Costo de canasta americana * Tipo de cambio

En virtud de este principio, formulado en la década de 1920 por el economista sueco Gustav Cassel, la devaluación conduce tarde o temprano a la inflación. El BCRA está causando inflación. ¿Golpeará de inmediato? Es improbable. El aumento de la prima de riesgo-argentino ha provocado una salida de capitales y, con ella, una contracción de la demanda agregada. Si el BCRA no estuviera devaluando el peso, seguramente habría deflación, tal como el país la experimentó entre 1998 y 2001.

Pero cuando la economía se reactive (vaya uno a saber cuándo), notaremos una suba del nivel de precios, incluso con tipo de cambio fijo, como sucediera en 2003-2008. El BCRA aumentará entonces la oferta monetaria con el objeto de comprar dólares y así cobrar el impuesto inflacionario. No está demás agregar que una vez que el tipo real de cambio toque su nuevo nivel de equilibrio en la presente coyuntura de crisis, toda devaluación adicional se transformará inmediatamente en inflación y en recaudación inflacionaria. Mientras más rápido se devalúe, más rápido llegará ese momento.

9 Comments »

  1. La devaluación genero que en el periodo 2003-08 creciera el país… si volvemos a devaluar no sucederá lo mismo? pero va a generar inflación… es decir si no entiendo mal… q seria algo de nunca acabar… ya que luego (si se hacen las cosas mal) volverían a devaluar…

    Alejandro: Vos solo has develado la falacia de Lavagna y de casi toda la profesión económica argentina. Resulta evidente que el crecimiento económico no puede ser un producto de la inflación. Por el contrario, es producto de la estabilidad (la no inflación). La devaluación trae inevitablemente inflación, ésta promueve una nueva devaluación y así sucesivamente. ¿Quiénes ganan en el ínterin? La UIA, que licúa costos; el campo, pero en menor proporción porque lo hacen pagar retenciones, y el gobierno, que cobra el impuesto inflacionario (con menor cantidad de u$s puede respaldar igual oferta de dinero).

    Comment por Alejandro — marzo 30, 2009 @ 11:38 pm

  2. Estimado Dr. Ávila: Lamentablemente en nuestro país, debido a la mentalidad del inversor, cuya ganancia mide en dolares, una devaluación significa indefectiblemente inflación. Por más que la devaluación implique además la suba en el precio (medido en pesos) de los importados, o los productos exportables sin retenciones móviles. Lo que no veo tan claro es la relación de la paridad de poder adquisitivo, en que se basa? es una ley fundamental? No veo tan claro además cual sería la alternativa a no devaluar, una convertibilidad como en los 90´s? Es que ese tipo de sistema, de acuerdo a lo observado en los 90´s, solo funciona con entrada de capitales vía préstamos, lo cual agranda los gastos del estado debiendo reducir el gasto público para otros fines sociales. Por último me gustaría saber que opina usted con respecto al uso del dolar como moneda de referencia, ya que, después de ver su post anterior, EEUU está usando el impuesto inflacionario en mucha mayor medida que lo hace la Argentina. Un saludo cordial.

    Fernando: 1) La mentalidad no es la responsable de que el dólar sea la unidad de cuenta de los argentinos; es la historia de sistemáticas devaluaciones e hiperinflación. En Argentina, si un gobierno puede devaluar, devaluará. 2) El principio de paridad de poder adquisitivo tiene igual status académico que el ppio. de la ventaja comparada. Vea cualquier manual. 3) La convertibilidad no exige endeudamiento público; el déficit fiscal, sí. No mezcle peras con manzanas. 4) Puede afirmarse que en EEUU se emite un montón; también puede decirse que la inflación es nula o negativa; quién puede decir que la Fed no reabsorberá el exceso de emisión en su debido momento. Que no le nuble la comprensión su anti-norteamericanismo.

    Comment por Fernando — marzo 31, 2009 @ 12:54 am

  3. Profesor: Leyendo sus comentarios estoy comparando a la economía argentina con la famosa olla "marmicoc" (a presión), la recuerda?… Cuando el tipo de cambio vuelva a nivel de equilibrio y el país se reactive será la puerta de una hiper… pregunto esto por el efecto "olla" que describo antes.

    Fernando: Lo único que se puede decir es que habrá inflación.

    Comment por Fernando Ricápito — marzo 31, 2009 @ 10:43 am

  4. Me resulta poco creible que en la actualidad exista gente (no digo estudiantes o profesionales de Cs. Es.) medianamente instruida, que manifieste de buena fe que no sabe lo que implica una devaluación. Por supuesto, que puede haber y de hecho creo que existen excepciones más a la honestidad que a la ignorancia. Pienso así dado que es triste la fama con que se recuerda e incluso ignora a aquellos funcionarios (economistas, ingenieros, abogados etc.) que tomaron medidas devaluatorias.

    Comment por Carlos — marzo 31, 2009 @ 6:00 pm

  5. Dr Avila, En 1978 en EE.UU yo con 100 dólares compraba 2 jeans y una chomba. Hoy 31 años después puedo repetir la misma compra con la misma plata y si voy al outlet todavía me sobra. Puede ser que esto se deba al aprovechamiento de las ventajas comparativas (de China o de Thailandia para fabricar confecciones) o tiene que ver con una oferta gigantesca. Acá en la Argentina, para las mismas mercaderías reina una gran escasez.

    Juan Carlos: Lo que Ud. dice es notable. Ilustra el impacto de la apertura comercial de EEUU a China y el sudeste asiático. Tan fuerte ha sido que pudo evitar la suba de los precios de los productos textiles en los últimos 30 años de nada despreciable inflación en EEUU.

    Comment por Juan Carlos — marzo 31, 2009 @ 9:07 pm

  6. Dr. Avila: Si el actual modelo fué siempre (salvo ahora que no saben como atajar la fuga de verdes) alentador de salida de capitales, para coadyuvar en la tarea de sostener el tipo de cambio y evitar la revaluación del peso (dado que es la única competitividad que conocemos, en lo demás, es inútil hablar de productividad, con Moyano y sus adláteres, es país será siempre anticompetitivo), quiere decir que algo del alza vendrá creo por la compra de particulares cuando se de el nuevo ciclo (una vez logrado el valor de equilibrio que ud. bién describe) que ayude en la tarea del Central y el tesoro. Pero creo que el ser humano, está más dispuesto por estructura mental, a bancarse una devaluación real en su salario que una deflación nominal, aunque en general, con la primera pierda más que con la segunda. De cualquier manera también, ese 17% Marzo 08 a marzo 09, cuánto es realmente? un -3% suponiendo una inflación del 20% para el periodo? Creo doctor que una devaluación sería necesaria siempre y cuando se acompañe de un programa antinflacionario serio y profundas reformas estructurales, para que sí sea la última devaluación y el país ordene sus cuentas. Pero como ud bién dice, se espiralizará y la recaudación por impuesto inflacionario hoy mismo sigue desde atrás al crecimiento interanual del gasto. Piense que sólo por movilidad de haberes de jubilados tiene el 15% y la recaudación llega a crecer ese 15% merced al flujo mensual que viene de las ex afjp (aún suponiendo que hay serias dudas de los números que se exhiben). En fín, se les terminó el campo orégano a los Kirchner.

    Ernesto: 1) ¿Sabe cuántas veces escuché el argumento de que la devaluación es necesaria siempre y cuando… bla, bla, bla? Sea realista. Mientras exista la posibilidad de devaluar, se devaluará, al menos en nuestro país y salvo excepciones como las de Menem y De la Rúa, a quienes casi todo el espectro político cree vendepatrias o estúpidos. 2) No está solo. Keynes también pensaba que es mejor o más soportable una devaluación que una deflación. Ese pensamiento disparó la histórica ola inflacionaria que soporta Occidente desde 1930.

    Comment por Ernesto — abril 1, 2009 @ 11:06 pm

  7. Doctor: la inflación es el peor de los flagelos xq no solo disminuye el valor adquisitivo, sino que oculta o hace dificultosa ver la realidad y por ende permite mayor corrupción y desvirtúa los valores morales. Yo estoy en contra de devaluar, pero este gobierno viene con una inflación reprimida que habrá que sincerar. Si las reservas en dls. fueran suficientes para respaldar el circulante y no emitiéramos mas, seria muy fácil, pero como estamos acostumbrados a gastar mas de lo que tenemos, inventamos "recursos" que tienen consecuencias inflacionarias. La dirigencia entiende pero no le conviene. Simple (y complicado) pero pareciera que una buena administración en este país no genera votos y resta poder. Reitero, si no eliminamos las causas inflacionarias, no podemos tener esperanzas en un futuro prospero. Gracias por su atención. Un abrazo.

    Comment por ENRIQUE H. — abril 3, 2009 @ 1:21 pm

  8. Doctor una consulta, una solución puede ser una Convertibilidad de 3 a 1 por ejemplo?

    César: ¿Solución a qué problema? ¿Al devaluacionismo argentino? Si este fuera el problema, me temo que la convertibilidad no es solución, como ha quedado en evidencia a partir de 2001.

    Comment por César — abril 4, 2009 @ 9:05 pm

  9. Hola Dr., tengo 22 años y hace un mes que me recibí de economista en la UNLP. Estoy escribiendo en http://www.equilibrioestacionario.blogspot.com, y allí he posteado un artículo sobre la devaluación que se puede complementar con el suyo. Me gustaría que lo viera si tiene tiempo. Saludos

    Ale: Felicitaciones por tu graduación. También soy egresado de la Lic. en Economía de la UNLP y seguramente tuvimos más de un profesor en común. Buen post. Tenés razón; siempre nos falta 5 para el peso. Espero que la próxima experiencia liberalizadora esté presidida por un convencido esfuerzo de lucha contra la corrupción y de preocupación por la equidad. Lo digo por necesidad política y no por altruismo. Dado que es inevitable que el futuro gobierno reformista cometa errores (espero que en menor cantidad o importancia que los cometidos por Martínez de Hoz y por Menem), necesitará que la sociedad se los perdone y le renueve su apoyo. Para aumentar las chances de que ésto ocurra, el futuro gobierno reformista tendrá que ganarse el respeto moral de la sociedad.

    Comment por Ale — abril 4, 2009 @ 11:59 pm

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