La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

julio 21, 2008

Informe Asegurador IV

Filed under: Periodística — Jorge Avila @ 3:55 pm

El Informe Asegurador me hizo el reportaje que sigue a fines del mes pasado y lo publicó en su edición aniversario del 14 de julio. Salvo acotaciones marginales, al día de la fecha respondería lo mismo que entonces.

1. ¿Considera que existe un proceso de desaceleración económica o de enfriamiento de la economía? ¿Por qué?

Sí, con seguridad. La tasa de crecimiento de la economía argentina, sin maquillaje, debe rondar el 3% anual a esta altura del año. O sea que el ritmo de aumento del PBI ha caído a la mitad del que experimentábamos el año pasado. La causa obvia es la triplicación de la prima de riesgo-argentino. Para la gente de la calle, el riesgo-país significa poco y nada. Por el contrario, un empresario ducho en las idas y venidas de la economía nacional sabe de sobra que este fenómeno tiene el impacto de una bomba neutrónica. Cuando la prima de riesgo-país sube se recorta el crédito mundial al país y, dentro del país, el crédito de los bancos a los empresas y de las empresas a los consumidores. Luego, en cuestión de dos o tres meses la retracción de la demanda conduce a una retracción de la producción.

Interesa saber por qué motivo se ha más que triplicado la prima de riesgo-país entre enero de 2007 y la actualidad. En dicho período, la prima ha aumentado desde 180 puntos a nada menos que 600 puntos, un nivel sólo comparable en la región al de Venezuela y Ecuador. Mientras tanto, la prima brasileña ha aumentado acotadamente de 180 puntos a 200. Algo está podrido en Dinamarca. Resulta claro que la crisis hipotecaria subprime de EEUU no es la causa básica del salto de la incertidumbre en Argentina.

La causa fundamental del aumento de la incertidumbre y, por ende, de la reducción de la tasa de crecimiento, es de orden interno. Se trata de un cóctel difícil de digerir por cualquiera que esté considerando la posibilidad de hundir un dólar en el país: a) El aumento desaforado del gasto público. El gasto primario consolidado se ubica cerca de 34% del PBI, el mayor nivel desde 1961. b) La intervención del INDEC, la desfiguración de las estadísticas oficiales de inflación y actividad y el default técnico sobre la deuda pública indexada por CER. c) Los continuos faltantes de energía. d) El desconocimiento de la deuda con los bonistas. e) Y en último lugar aunque no lo menos importante, el muy mal manejado conflicto con el campo por las retenciones móviles.

2. ¿La economía argentina se encuentra a las puertas de la estanflación?

Estanflación = estancamiento + inflación. La tasa de crecimiento, como señalé arriba, se ha reducido a la mitad. Todavía no hay estancamiento. Lo habrá si el gobierno persevera en su política de enfrentamiento con el campo, de aumento loco del gasto público y de mentira estadística, y si los precios de los commodities argentinos se estancaran o bien cayeran. En cuanto a la inflación, depende de tres factores: a) tipo de cambio, b) gasto público y c) precios de commodities. Si el tipo de cambio se mantuviera en $3.05 por dólar como a fines de junio, si el gasto público aumentara un 20% anual en lugar del actual 40%, y si los precios de los commodities dejaran de crecer, la inflación se desvanecería en pocos meses. En tal escenario, no habría estanflación sino sólo bajo crecimiento con baja o nula inflación.

Pero la realidad suele presentarse de manera menos limpia y nítida. Como síntesis puedo decir que un tipo de cambio en aquel nivel o menor y un freno al gasto público nos asegurarían una marcada reducción inflacionaria; por caso, una caída del 25% anual presente a un 15%. Tal vez menos, en vista de la desaceleración del crecimiento económico que comenté arriba.

3. ¿Cuál debería ser hoy el tipo de cambio en la Argentina? ¿El peso ha perdido competitividad? ¿Por qué?

Que el peso, o el tipo de cambio, es un factor de competitividad es un argumento en el que sólo creen los lobistas y los idiotas útiles. Una devaluación es seguida, a la corta o a la larga, por un aumento del nivel de precios equi-proporcional. De lo cual se desprende que el peso no puede ganar ni perder competitividad en forma sostenida.

El nivel apropiado del tipo de cambio no surge de consideraciones de competitividad sino monetarias. La pregunta es qué tipo de cambio permite crear el mejor clima de inversión y negocios en el país. La respuesta es aquél que el BCRA pueda mantener estable, sin variaciones arbitrarias y sorpresivas. El tipo de cambio debería fijarse indefinidamente en $3, con un fuerte respaldo en dólares. O sea, lo mismo que se hace hasta ahora pero con mayor transparencia y compromiso.

4. ¿Una inflación de 25%-30% anual es el precio que está pagando el gobierno por no haber asumido la existencia de este problema y seguir postergando su solución? ¿Hay peligro de una espiral inflacionaria?

Esa alta inflación se debe al desbocado crecimiento del gasto público y el excepcional aumento de los precios de los commodities. Este último aumento eleva el nivel de precios interno (acelera la inflación) por una vía directa, que es obvia, y por una indirecta. Ésta última merece una aclaración. Cuando mejoran sus términos de intercambio, el país se vuelve más rico ya que por iguales volúmenes exportados recibe más dólares; luego, gasta más (boom de consumo del verano) y fuerza un aumento del nivel de precios.

En la medida que el BCRA disponga de un stock apropiado de reservas internacionales y de la voluntad de fijar el tipo de cambio en un nivel cercano a $3, la inflación no se va a espiralizar. La espiralización ocurre cuando el banco central no tiene reservas suficientes y el déficit fiscal lo obliga a emitir moneda sin respaldo.

5. ¿Cómo impactará el conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario en el ritmo de crecimiento económico?

Como hasta ahora. Seguirá promoviendo un fuerte aumento del riesgo-argentino, salida de capitales y contracción de la demanda agregada y reducción del crecimiento económico. Todo esto acompañado por pérdidas de depósitos bancarios, ventas de dólares y caída de la recaudación de gravámenes internos (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos). Quizá gracias a este último impacto el gobierno tome conciencia del severo daño macroeconómico del conflicto.

6. ¿Cómo evalúa el accionar del BCRA para frenar la especulación con el dólar?

Me parece bien su dirección, en cuanto a la fijación del tipo de cambio en niveles que se aproximan a $3 por dólar. Me parece mal la arbitrariedad y falta de transparencia con que actúa. Me parece muy poco profesional su intento de sostener el precio de algunos bonos por medio de compras que paga con reservas internacionales. El objeto de las reservas es preservar el tipo de cambio. No es evitar que suba la prima de riesgo-país. Esta variable depende de circunstancias que difícilmente el BCRA pueda controlar. En consecuencia, lo único que consigue así es desperdiciar reservas y poner en peligro el objetivo superior de la estabilidad monetaria y bancaria.

7. En un escenario mundial de crisis de alimentos y de petróleo, ¿cuáles son los desafíos y las oportunidades que se le presentan a la Argentina?

El desafío es evitar la demagogia y que el gobierno haga lo que debe hacer por el bien del país. Dos cosas deben hacerse: a) actualizar las tarifas de la energía y renegociar los contratos de las empresas del sector para promover una eficiente generación y uso del gas, la electricidad y el petróleo; b) reducir las retenciones y abrir de par en par las puertas de la exportación para que el campo aumente su producción y saque provecho de la excepcional coyuntura internacional, mientras se aplican mecanismos de asistencia a los grupos sociales más necesitados. El dinero que el gobierno ahorre en los subsidios a la energía podrá aplicarlo al subsidio de grupos sociales vulnerables al aumento de tarifas de la energía y precios de los alimentos.

8. En el contexto del Mercosur, ¿Argentina ha quedado definitivamente relegada a ser la sombra de Brasil?

Argentina se ha transformado en la sombra de Brasil. No sólo de Brasil, también de Chile y Colombia, países que reciben mucha más inversión extranjera. Lo importante es que ha llegado a esta situación por decisión propia. Y que por decisión propia podrá salir, cuando cambie el viento político.

9. ¿Cuál es su proyección para la economía argentina para el segundo semestre del 2008?

Riesgo-argentino alto y sostenido, depósitos bancarios inestables, inversión frenada, bajo crecimiento, desempleo en alza. Este clima podría darse vuelta si el gobierno cambiara su postura de todo o nada en el conflicto con el campo y otros sectores (bonistas, servicios públicos). No lo veo probable. Lo que suceda con la inflación dependerá de las razones que enumeré al responder las preguntas 2 y 4.

8 Comments »

  1. Leeré sus respuestas en la revista que (espero) este llegando. ¿Notó que las preguntas eran las mismas que las hechas a Lavagna en la última edición? Aunque a él, según las fotos, fueron a hacércelas personalmente. Le llega mi dirección de email con este comentario?

    Raft: Sí, su dirección de email me llega. No leí el reportaje a Lavagna. Pero no es irrazonable que le hagan a todos las mismas preguntas.

    Comment por raft — julio 21, 2008 @ 4:53 pm

  2. Dr. Avila. Los conceptos vertidos en el reportaje son imperdibles. De todas las variables que hacen a la inestabilidad economica rescato una para su evaluación: el gasto público. Estimo que el mismo crecerá significadamente. Solo hago resaltar un hecho reciente: la nacionalización de Aerolíneas Argentinas. Lo que se presenta como un gran rescate de la soberanía nacional solo representará mayores gastos fiscales. ¿Por que? El modelo del negocio de la aviación comercial esta cambiando en el mundo. La escalada del precio del petróleo tiene gran incidencia. Por tal grandes empresas americanas y europeas se encuentran en serios problemas financieros. Quiebra de empresas, reducción y paralización de aviones, cancelación de rutas y despidos son las noticias que mas reflejan este negocio. El combustible representa cerca del 30 por ciento de los costos, el triple en comparación con cinco años atrás. Un ejemplo es la aerolínea estadounidense American Airlines que anunció que en el primer semestre de 2008 perdió 1.776 millones de dólares, frente a una ganancia neta de 398 millones de dólares en igual período de 2007, y lo achacó al alza del precio combustible de aviación. La Argentina no es ajena al problema. Según La Nación (28/03/08) tenemos menos aviones, menos vuelos y una mayor demanda insatisfecha pese al crecimiento del país. ¿Las empresas son ineficientes o es la regulación que asfixia a los operadores aéreos de cabotaje? Poco importa la discusión. Los números mandan. En 1998, el mejor año de la aviación comercial en el país, había 89 aviones que servían el mercado de cabotaje. Diez años más tarde, a principios de 2008, el número se redujo a 51 aeronaves. Hace 10 años, Aerolíneas Argentinas y Austral tenían 41 aviones en su flota, el mismo número que tenían a principios de este año. Completaban el mercado 24 aviones de LAPA, ocho de Southern Winds, siete de LAER y otras nueve repartidas entre varias empresas chicas, como American Falcon. Una década después, la cantidad de aeronaves de Aerolíneas y de Austral se mantuvo y completan el parque tres de Andes, dos de Sol y cinco de LAN. Eso es todo. Pero aquí no termina la cosa. Desde 1997 a 2007 la oferta de asientos disponibles para volar de una ciudad argentina a otra se redujo en un 41 por ciento. Dicho de otra manera: de cada 10 asientos que había disponibles para viajar ahora hay sólo seis. Siempre según con los datos de las propias empresas, la cantidad de viajes por cada 100 habitantes también se contrajo. En 1998 el promedio era de 18 viajes por cada 100 habitantes y a principios de este año ese indicador cayó a 14. Comparado con otros países de la región, el promedio sigue siendo bajo. Por caso, Chile muestra un indicador de 21, Brasil, 20 y México, 18. Sólo supera a Perú, donde el promedio es de 10. Esto no sería alarmante si no fuera porque la demanda que está insatisfecha es altísima. Hay ciudades que están muy mal servidas. Entre Buenos Aires y Neuquén -290.000 habitantes- la oferta de frecuencias es 2,9 por día y entre la Capital Federal y Tucumán -577.600 habitantes- es de dos vuelos diarios. No sólo que la oferta es poca, sino que además es de muy mala calidad. Lo que pasa es que los números no dan por ningún lado. Desde 2000 hasta principios de este año 2008, según datos del Ministerio de Economía, la construcción creció un 49%, la industria automotriz un 41%, los servicios de ómnibus de larga distancia un 36%, las plazas hoteleras aumentaron algo más de un 30 por ciento. ¿Cómo acompañó la industria aeronáutica? Con una contracción de un 31 por ciento en la oferta de vuelos, según datos de la ex Subsecretaría de Transporte Aerocomercial. ¿Cuál es la razón para semejante desacople? Es un combo importante de medidas desacertadas desde muchos años a esta parte. no hay planes para desarrollar un mercado de cabotaje. El esquema de costos e ingresos afecta considerablemente la rentabilidad. Desde 2001, el combustible subió un 936 por ciento y los salarios un 316 por ciento, mientras que las tarifas lo hicieron mucho menos. Hay una particularidad más en estos años. Salvo Aerolíneas Argentinas, que desde 1998 hasta ahora cambió de manos -antes era del Estado español, después del grupo Marsans y ahora estatal, con un gigantesco concurso de acreedores de por medio, todas las empresas que operaban entonces desaparecieron. Aunque en algún aeropuerto aún puedan verse aviones con el fuselaje pintado con los colores de alguna aerolínea conocida hace algunos años, son sólo chatarra. LAER, Southern Winds, Aerovip, LAPA, Dinar o American Falcon ya dejaron de volar. ¿Aerolíneas Argentinas, ahora en manos del Estado dejará de volar o sobrevivirá con subsidios? Si así fuera es cada vez mas ilusorio que el gasto público disminuya. Dr. Avila, El gasto público ya ha dejado de ser un numero variable para convertirse en un exponenete variable. Lo saludo con la mayor consideración.

    Martín: Gracias por tu interesante informe sobre el caso AA.

    Comment por Martín — julio 21, 2008 @ 10:54 pm

  3. profesor, lo cito de arriba: "aquél que el BCRA pueda mantener estable, sin variaciones arbitrarias y sorpresivas." el REER equilibrio varia, y por ende pareceria que fijarlo es una contradiccion. "Que el peso, o el tipo de cambio, es un factor de competitividad es un argumento en el que sólo creen los lobistas y los idiotas útiles." en un mundo donde los precios se ajustan automaticamente estaria de acuerdo. pero los precios, por razon x, no se ajustan automaticamente. por ende pareceria que en el corto plazo hay un aumento artificial en la competitividad, con su debido precio a pagar en el largo plazo, that may or may not be worth it, depending on the magnitude of the increase in productivity during such period. saludos cordiales.

    Andrés: 1) En la primera afirmación, me refiero al tipo de cambio nominal que es el único tipo de cambio que el banco central puede fijar. El tipo real de cambio se puede influenciar de forma indirecta pero nunca determinar. 2) Pretender neutralizar cambios de precios relativos por medio de cambios en sentido contrario del tipo de cambio nominal exacerbaría la incertidumbre y abriría la puerta a la arbitrariedad. Suena a iniciativa de funcionario que se cree todopoderoso.

    Comment por andres n. guzman — julio 22, 2008 @ 4:24 am

  4. Dr: Hoy veo en los diarios que pareceria que va a haber un cambio de gabinete y quiza un pequeño cambio de rumbo, si este escenario sería el real… en que tiempo es pais estaría re-activado?

    Fernando: Es muy difícil pronosticarlo. Pero te doy un ejemplo polar: si el giro implicara una rebaja de la tasa de aumento del gasto público a menos del 20% anual, un rápido y decidido arreglo de la situación con los bonistas y el Club de París, una senda creíble y realista de actualización tarifaria, la normalización del INDEC y la exportación sin trabas de carnes y otros productos del campo, antes de 45 días comprobarías un claro ingreso de capitales, un aumento de los depósitos y una caída pronunciada de la prima de riesgo-país; y antes de 90 días comprobarías el repunte de los índices de ventas y de producción.

    Comment por Fernando Ricápito — julio 22, 2008 @ 12:40 pm

  5. Dr. Ávila: desviándome un poco del tema de este post, me gustaría preguntarle ¿por que aumenta el precio del barril de petróleo? ya que hasta ahora no encuentro una explicación lógica, la invasión norteamericana de Irak no me parece suficiente. Como el gobierno K no ha hecho nada para que las empresas privadas "exploren" – como si hizo Brasil y Chile y ahora encontraron petróleo – por lo que la Argentina está en vías de convertirse en importador neto de petróleo. Creo que el precio del petróleo impactará fuertemente en los precios de la economía en general, cuando el gobierno se quede sin dinero para seguir subsidiando el combustible y tengamos que pagar el litro de nafta a precio internacional.

    Hernán: El precio internacional subió (en las últimas dos semanas ha bajado) por la relación entre Wall Street y los commodities que comenté en este post, además del gran crecimiento de la demanda de China, India y otros países emergentes. El precio interno, en el corto plazo, depende de lo que decida el gobierno argentino. En el largo plazo, no tendrá más remedio que seguir de cerca al internacional.

    Comment por Hernán — julio 22, 2008 @ 7:57 pm

  6. Doctor Avila. Si me permite, le preguntaría a Martin (comentario número dos), si sabe algo de LAFSA. Pues se decía que era la aerolínea sin aviones y en la actualidad desapareció de los medios de prensa. Gracias

    Comment por guillermo — julio 22, 2008 @ 8:07 pm

  7. Dr. Avila: Muy bueno su post, sobre todo lo que dijo sobre la relacion tipo de cambio-competitividad. Hay que terminar con esa mentira de que para ser "competitivos" hay que tener un tipo de cambio alto, igualmente es evidente lo falso que es ese argunmento cuando se ven los pedidos por la UIA, devaluar, devaluar… Lo unico que no entendi es por que habria de crecer el desempleo en el segundo semestre? Deflacion en algunos sectores?

    Fernando: Por la evidente desaceleración de la actividad económica.

    Comment por Fernando — julio 23, 2008 @ 1:01 pm

  8. Jorge: si bien coincido en varios de sus comentarios, me parece que el modelo de la PPA está un tanto sobrevaluado. Si es cierto que hay una tendencia natural a un tipo de cambio real igual a la unidad, cómo puede ser que las expectativas inflacionarias estén tan altas? son éstas irracionales acaso? no lo creo. y, entonces, de cumplirse estas expectativas, nos estaríamos alejando nuevamente del TCR = 1, volviéndonos más caros. Por ende, pasamos de un punto a otro, y en el medio está el TCR=1, pero eso no significa que haya una naturaleza intrínseca. Usted me dirá: eso sucede por el nivel de gasto público. Bueno, en ese caso, nos encontramos con una debilidad clara de su teoría, es decir, esa tendencia existe sólo si las políticas del Gobierno son equilibradas (LO CUAL ES UN SUPUESTO UN TANTO ALOCADO). Por ende, más que una tendencia natural, dada por el arbitraje y demás, hay una política fiscal impropia, que presiona sobre el nivel de precios.

    Manuel: Una política fiscal expansiva (aumento sostenido del gasto público) baja el TRC, es decir, sobrevalúa la moneda nacional. Si la política fuera sostenible, el TRC permanecería bajo. Si fuera insostenible, subiría; dicho de otra manera, retornaría a su nivel de largo plazo (el promedio histórico, por llamarle de alguna manera).

    Comment por Manuel R — julio 31, 2008 @ 6:35 pm

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