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febrero 26, 2008

Apertura argentina III

Filed under: Académica — Jorge Avila @ 12:46 pm

Este es el tercer post sobre la apertura argentina del siglo XIX. Contiene un listado de las señales de irreversibilidad del giro político nacional a favor de la apertura. Para releer el primer post con el plan general de exposición, la introducción y la primera mitad de la historia comercial, haga click aquí. Para releer el segundo post, con la segunda mitad de la historia comercial, haga click aquí.

 

El giro político aconteció en 1852 (batalla de Caseros) y se consolidó en 1861 (batalla de Pavón). Hasta 1861 Argentina había gozado de un comercio internacional bastante libre; muy libre en el período posterior a la independencia y algo restringido durante el régimen rosista. Las exportaciones habían aumentado pero la economía no había experimentado aún un avance significativo. El país gozaba del beneficio de la especialización y el intercambio pero no del beneficio de la acumulación de capital y el crecimiento, que es potencialmente superior. En la década de 1860, empezó a notarse algún movimiento, que se intensificó en la de 1870 y se convirtió en un boom en la de 1880. ¿Qué señales recibieron los inversores?

Ocho instancias, agrupadas en dos tandas, enviaron claras señales de un giro político irreversible a favor de la apertura. Primera tanda: 1ª) “Se estableció un gobierno nacional basado en una Constitución escrita que creaba un Poder Ejecutivo y un Poder Legislativo representativos de toda la comunidad argentina.” Desde 1852, “en vez de un gobernador de Buenos Aires a cargo de las relaciones exteriores y las finanzas generales del país, había un presidente de la Nación con poder legal sobre todo el país”, en vez de un montón de Estados pequeños, un único Estado grande, y en vez de un montón de pequeños mercados, un gran mercado. La diplomacia británica había bregado por este ordenamiento casi desde el principio. 2ª) El primer presidente de la Confederación, Urquiza, “reconoció la independencia de Paraguay, dejó de intervenir en las cuestiones internas de Uruguay y declaró a Brasil que no pretendía que Uruguay dependiera de Argentina y que esperaba que Brasil por su parte hiciera lo mismo”. De esta forma, el gobierno argentino despejaba el horizonte de posibles conflictos y reducía el riesgo de futuros bloqueos y sacudones financieros. 3ª) La salida del default con la casa Baring Brothers en 1857 en términos convenientes para ambas partes. “La feliz conclusión de este negocio y el establecimiento de una corriente de servicios por la deuda hacia los centros de capital británico reforzaron la resolución británica de ayudar a una conciliación de la Confederación y la provincia de Buenos Aires”, que era parte nominal pero no efectiva de aquélla. 4ª) El traspaso del poder de Urquiza a Mitre. “La presidencia de Mitre fue la señal de una fundamental decisión política de toda la sociedad argentina (…) en favor de la expansión económica y de la integración del país en la comunidad y los mercados internacionales…” Así se inició “una época de inversión y de libre comercio”. (Frases tomadas de Ferns op. cit., 296, 297, 322 y 326-327.)

La última frase de Ferns induce a confusión. Dice que la presidencia de Mitre inició una época de inversión y libre comercio. Lo cierto es que en la década de 1860 empezó a afluir el capital extranjero pero el comercio se mantuvo, en términos generales, tan libre como en la década de 1850, según puede verificarse en los párrafos anteriores y en el gráfico 1. El crecimiento del comercio exterior que impresiona a Ferns no se debió a una significativa desregulación comercial sino a la creciente inversión y consecuente expansión económica. A su vez, la creciente inversión se debió a una baja gradual del riesgo-argentino alentada por la unificación constitucional del país, la solución de conflictos con otros países (Brasil) y la salida del default, en el contexto de una relación especial con Gran Bretaña regulada por el Tratado Anglo-Argentino.

La respuesta económica al nuevo orden político fue casi instantánea. “Al cabo de tres años, hombres de negocios e ingenieros británicos habían establecido bancos y compañías ferroviarias y tranviarias en la Argentina; a éstas siguieron poco después obras de utilidad pública como las de gas, aguas corrientes y sistemas de cloacas. La primera fase de inversión de capitales duró desde 1862 a 1875, momento en que la depresión detuvo brevemente el proceso” (ibíd., 328-329). La inversión británica llegaba en 1875 a poco más de 23 millones de libras esterlinas; el 56% en la forma de préstamos al gobierno y el resto como inversión directa en ferrocarriles, bancos, tranvías, saladeros, minas, obras de gas y telégrafos, en este orden (ibíd., 329). (Para poner en perspectiva la importancia del monto invertido, basta recordar que las exportaciones británicas al Río de la Plata promediaron 0,7 millones de libras por año en el período 1824-1850.) Una parte del capital que tomó el gobierno fue invertido en obras de infraestructura; otra, sirvió para cubrir déficits fiscales. La guerra del Paraguay causaba estragos en las finanzas públicas argentinas pero no conmovía el clima de inversión y comercio.

Segunda tanda: 5ª) La campaña del desierto, en 1879. Esta operación militar comandada por Roca aseguró las rutas de comercio y la propiedad en vastas áreas del país. “Entre 1820 y 1870 los indios habían robado 11 millones de cabezas de ganado vacuno, 2 millones de caballos, 2 millones de ovejas; habían dado muerte a 50.000 personas; habían destruido 3.000 casas y habían robado bienes diversos por un valor de 20 millones de pesos. Tanto en el norte como en el sur, los indios habían puesto límites efectivos al uso de los recursos de la tierra a la colonización” (ibíd., 387). 6ª) La capitalización de la ciudad de Buenos Aires, en 1881. Este acto puso una lápida a los intentos secesionistas de la provincia de Buenos Aires. “En adelante, el gobierno nacional fiscalizó los recursos financieros de toda la República y la autoridad soberana correspondió de hecho y de derecho a un solo gobierno, que residía en su propia ciudad” (ibíd., 392). 7ª) La amigable solución del conflicto entre el banco de la provincia de Santa Fe y la sucursal en Rosario del Banco de Londres y Río de la Plata, en 1876. La crisis se debió a que el primero había hecho expropiar fondos en oro del segundo, arrestar a su gerente y revocar su permiso de emisión de billetes, mientras “el público se volvía al banco inglés en virtud de su solidez y disposición a realizar negocios en oro, si así se pedía” (ibíd., 383). Para Ferns, un académico que estudió las relaciones anglo-argentinas durante el siglo XIX basándose primordial sino exclusivamente en los archivos del Foreign Office, este evento reviste un carácter especial. “Tanto el tono de la prensa como la acción del gobierno en el asunto de la sucursal en Rosario del Banco de Londres y Río de la Plata, demostró que cualquiera fueran las diferencias entre los intereses argentinos y las empresas extranjeras, aquéllos deseaban que continuaran fluyendo capitales desde el exterior” (ibíd., 394). 8ª) El Arreglo Romero, en 1893. La negociación entre el gobierno argentino y la Comisión Rothschild evitó que el país cayera en default en ocasión del pánico Baring y abrió un horizonte de estabilidad financiera que permaneció despejado hasta la primera guerra mundial (ibíd., 470).

(Sigue en Apertura argentina IV.)

Referencias Bibliográficas

Amaral, S. (1993): “Del mercantilismo a la libertad: las consecuencias económicas de la independencia argentina.” L. Prados de la Escosura y S. Amaral (eds.): La independencia americana: consecuencias económicas. Alianza Universidad.

Altamirano, C. y B. Sarlo (1997): “La Argentina del centenario: campo intelectual, vida literaria y temas ideológicos.” C. Altamirano y B. Sarlo: Ensayos argentinos. De Sarmiento a la vanguardia. Ariel.

Berlinski, J. (2003): “International trade and commercial policy.” G. Della Paolera y Alan Taylor (eds.): A New Economic History of Argentina. Cambridge University Press.

Della Paolera, G., M. Irigoin y C. Bózzoli (2003): “Passing the buck: Monetary and fiscal policies.” Della Paolera y Taylor, op. cit.

Díaz Alejandro, C. (1975): Ensayos sobre la historia económica argentina. Amorrortu editores.

Ferns, H. (1966): Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX. Ediciones Solar/Hachette.

FIEL (1989): El control de cambios en la Argentina. Ediciones Manantial.

Halperín Donghi, T. (2000): Vida y muerte de la República verdadera. Ariel Historia.

O’Rourke, K. y J. Williamson (1999): Globalization and history. MIT Press.

Salvatore, R. y C. Newland (2003): “Between independence and the golden age: The early Argentine economy.” Della Paolera y Taylor, op. cit.

Vázquez-Presedo, V. (1971): El caso argentino. EUDEBA.

Vázquez-Presedo, V. (1992): Auge y decadencia de la economía argentina (desde 1776). Academia Nacional de Ciencias Económicas.

5 Comments »

  1. Gracias por los articulos. Son sumamente interesantes e ilustrativos. Mi conclusion de su analisis es que la apertura comercial de Argentina fue supranacional. Inglaterra necesitaba colocar sus productos y a su vez requeria nuestras materias primas. La conformacion de la republica se dio por presiones economicas mas que por una real busqueda de representatividad nacional. Considero que todo intento interno de acuerdo comercial + giro politico tiene vida corta como ocurrio a fines de los 70 (falta de giro politico) o en los 90 (no profundizacion de los acuerdos comerciales). Ambos requisitos solo se establecieron bajo presiones exteriores incluso durante la presidencia de Rosas (supuestamente federal). Es una lastima que America Latina no sea una prioridad para USA. Pero a largo plazo soy positivo, ya que en 20 o 30 años con el agotamiento del petroleo y fuentes de agua dulce, y las nuevas demandas de biocombustibles, Argentina sera parte de un boom exportador. Espero ansioso el ultimo articulo.

    Comment por Pablo Sovran — febrero 26, 2008 @ 2:49 pm

  2. Gracias. Ahí note otros datos que voy a tratar de graficar: el FDI (foreign direct investment) confrontado al GDP. Disculpe que le pregunte, entiendo los términos bilateral y unilateral pero no entiendo a que se refiere ‘supranacional.’ Saludos.

    Andrés: Llamo supranacional a casos como el del ingreso de España a la Unión Europea. Aquí hay una integración de mercados de productos y servicios, de capitales, de trabajo y de monedas (euro); incluso se ha llegado a la adopción de una banca offshore ya que el verdadero banco central de España es el Banco Central Europeo. También está prevista una sola política exterior para toda la Unión. De esta forma la reducción de los márgenes de arbitrariedad y expropiación que tenía el Estado español es máxima y la caída de la prima de riesgo- español, también máxima. Este fenómeno explica la convergencia del ingreso español en el ingreso per cápita de la UE. En el próximo post encontrarás datos sobre la inversión externa directa en Argentina en el período que nos interesa.

    Comment por Andres — febrero 26, 2008 @ 10:03 pm

  3. Profesor, disculpe que vuelva a preguntar sobre este tema, pasa que con las noticias de hoy me volvió a despertar el interés. El dólar sigue en baja y la Fed va a bajar los rates nuevamente dentro de poco. Las reservas en el BCA ya subieron a 49 mil millones. ¿Como afecta la baja del dólar al precio del peso argentino en vista de la política de esterilización que lleva acabo el BCRA? A principios del 2007 dijo que la mayoría de la inflación hasta ese momento había sido residual. ¿Se podría decir que la mayoría de la inflación que hemos tenido durante los últimos 8 meses ha sido en su mayoría debido a la esterilización o todavía se trata de inflación residual? Si tiene tiempo en algún post seria interesante que pueda explicar este tema, nuevamente, más detalladamente. Ya se que es la segunda o tercera vez que pregunto pero es que me gusta y aparte me cuesta entender la lógica. Gracias.

    Andrés: La esterilización en nada afecta a la inflación presente. Puede afectar a la futura cuando la deuda que acumula el BCRA deba ser licuada por medio de una devaluación. Entonces, la nueva inflación estará explicada por el aumento del tipo de cambio. Creo que la inflación desde mediados de 2007 se debe principalmente a la suba de precios de commodities: soja, trigo, carbón, hierro, petróleo, en fin, todo. Esta suba explica, además, la alta tasa de crecimiento del PBI argentino no obstante el fortísimo aumento de la prima de riesgo-argentino acontecido a lo largo de 2007.

    Comment por Andres — febrero 27, 2008 @ 9:56 pm

  4. Gracias por su tiempo, disfruto la lectura de su blog.

    Comment por Francisco — febrero 28, 2008 @ 9:59 am

  5. Profesor, me pregunto si usted sabe en que recurso especifico puedo encontrar las tarifas y cuotas de importación argentina durante los últimos 200 años. Ya sea separadas por productos, o tarifas promedio en general. Me llego el libro "Dos Siglos de Economía Argentina" que a pesar de proveer mucho de lo que necesito falla en proveer la información sobre las tarifas y cuotas. Gracias.

    Andrés: Es una pregunta para un historiador económico. Hasta donde yo sé, hay bastante información en el libro de Vázquez-Presedo que cité al tratar la ley arancelaria de 1876. También hay información (entre 1906 y 1927) en Díaz Alejandro. Pero ninguna de estas fuentes ofrece el nivel de detalle que querés.

    Comment por Andres — febrero 28, 2008 @ 4:49 pm

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