La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

marzo 14, 2007

Manifiesto Rural

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:06 pm

El campo argentino está harto. Las organizaciones rurales preparan nuevos paros, esta vez en respuesta a la prohibición de exportar trigo, que se ha sumado a la de exportar carne y a otras intervenciones del gobierno en los mercados del sector. Sigue una especie de manifiesto rural, publicado en la tapa de la Gacetilla de ABRA – Marketing Agropecuario, número 121, que pinta fielmente el sentir del campo.

            ¿Quién le pone el límite al gobierno?

Nuevamente el sector agropecuario analiza la posibilidad de realizar un paro. Argumentos le sobran, no sabemos si esta es la vía más apropiada para resolver los temas de fondo, pero sirve para poder hacerlos públicos al resto de la sociedad que permanece ajena a la realidad agropecuaria argentina.

El problema de fondo hoy no es económico, porque el campo no realiza las medidas de fuerza para pedir un aumento de salario, o de mejora en la rentabilidad; el campo para porque está cansado de que este gobierno le siga metiendo la mano en el bolsillo, está cansado de que no haya reglas de juego claras, está harto de arriesgar invirtiendo capital propio (esto el gobierno no lo ve) y motorizando otros muchos sectores de la economía y que el Estado permanece ausente apenas surgen contratiempos climáticos, es decir solo es socio en la bonanza.

El problema de fondo entonces es ideológico, es estructural, no es coyuntural, el gobierno cree que la “oligarquía agropecuaria” no puede y no debe seguir ganando plata, él cree, como lo aprendió de chico, que en nuestro país los dueños de tierra son los Martínez de Hoz y los familiares de Roca y sus descendientes.

El gobierno no sabe que el campo son miles y miles de productores agropecuarios que arriesgan, invierten, producen, generan riquezas de la tierra, que son los motores de la economía en cientos de pueblos del interior de nuestro país, que no han invertido en el exterior (como sí lo hizo el presidente cuando era gobernador de Santa Cruz), que compran autos, refaccionan casas, reparan galpones, molinos, compran maquinaria, semillas, agroquímicos, etc.

En definitiva, el sector agropecuario está cansado de la imprevisibilidad del gobierno, a quien podríamos definir como un verdadero animal saprofito, que espera y ataca a su presa luego que ésta cobrase su jornal y salga con los bolsillos llenos después de un arduo día de trabajo.

Por eso es importante dejar bien en claro quién lleva la comida a la olla, quién lleva el pan al hogar y no confundir a la sociedad.

Como dijo aquel filósofo, con el dinero de la billetera ajena cualquiera es generoso.

                                —————

Comparto el argumento de la Gacetilla de ABRA. El futuro argentino descansa, en especial, sobre los agronegocios y los servicios. Pero para que haya un futuro de progreso, estos sectores, y también la industria, necesitan reglas de juego estables. ¿Cuál es gran vía hacia la estabilidad de las reglas de juego? Un acuerdo de libre comercio pactado con una superpotencia. Porque está visto que el libre comercio del Mercosur sirve de poco. Nadie lo toma en serio; hasta el presidente Kirchner dijo que es una buena ficción pero una ficción al fin. Además de la cerrazón comercial a que somete a sus miembros, el problema del Mercosur consiste en que sus reglas son reversibles, como lo atestiguan el incumplimiento de la liberalización automotor, las trabas a las importaciones brasileñas para favorecer a fábricas locales de calzado y electrodomésticos y el manoseo de productos agropecuarios como el trigo y la carne.

¿Por qué razón el campo argentino, que debería ser el abanderado del libre comercio por interés y convicción, no lo pidió nunca en los 70 años de autarquía que arrastra el país? ¿Por qué no leímos jamás en los diarios o escuchamos en la radio o vimos en la TV una protesta airada de sus representantes a favor de un TLC con EEUU? En el clima de liberalismo y rigor institucional de un acuerdo de esta clase las arbitrariedades para favorecer a la industria serían imposibles y los manoseos del campo, improbables. En rigor, ¿qué pide el campo: reglas permanentes o reglitas para salir del paso? ¿Por qué los productores rurales votaron preferencialmente al kirchnerismo en las elecciones de 2003 y 2005? ¿Los obnubilaba el dólar alto que les dejó Duhalde? ¿Creían, acaso, que la fórmula: dólar alto + préstamos blandos del Banco Nación + gas oil subsidiado, era suficiente para compensar la ausencia de un régimen estable de libre comercio?

Fui asesor de la SRA y el INTA. Tengo muchos amigos en el sector. Conozco a algunos de sus dirigentes y comparto sus opiniones sobre muchas cuestiones importantes. Sin embargo, no encuentro justificación para tanta indolencia por parte de esos dirigentes en un aspecto clave de la organización nacional como el que acabo de referir.

14 Comments »

  1. Estimado Jorge: Tu comentario me parece impecable, yo vivo en Rosario, hago software, tengo muchos clientes en los pueblos vecinos, el corazón de la pampa húmeda gringa, de pequeños y medianos propietarios entre unas decenas y unas centanas de hs. Todo el mundo hace la cuenta simple: cuanto me queda cuando levanto la cosecha. En ese sentido estaban y están chochos con el momento actual, lo comparan con la convertibilidad y sobre todo con la última etapa. Pero no analizan que los precios internacionales son mucho más altos, que si se descuentan las retenciones y se ajustan los gastos por inflación el tipo de cambio no es tan distinto(*). Recuerdan con alegría el jubileo del 2002, con el banco Nación cobrando en bonos saldos pesificados, a costa del hambre de los asalariados y los jubilados. Gente trabajadora pero a la que le cuesta ver más allá de sus narices. (*) Sería interesante calcular el tipo de cambio real del sector teniendo en cuenta las retenciones, el gas oil subsidiado, los aumentos en los insumos (muchos dolarizados) y mano de obra, etc. Miguel Orell

    Miguel: Gracias por tu comentario. En cuanto consiga los datos necesarios para conocer la evolución del tipo real de cambio efectivo del sector, consignaré aquí mismo el resultado.

    Comment by Miguel Orell — marzo 14, 2007 @ 7:27 pm

  2. Es cierto pero no nuevo. Las instituciones que representan al campo desde hace varios lustros se apartaron del desafio impuesto por la globalizacion y solo recurren, como un centro de estudiantes, a la movilizacion cuando aumenta el gas oil o las retenciones son muy altas (a veces ni en esos casos puesto que los jerarcas viven de la renta y muchos fuera de argentina). Como sector que representa el 35% del PBI directa o indirectamente, tienen la obligacion moral de liderar opiniones sobre politicas internacionales, impositivas y laborales, entre otras. No lo hacen…tipico del rentista. Juan Bautista A.

    Luis: Muy bueno. Ese es el punto que quiero hacer. El comportamiento de la dirigencia agropecuaria es el mayor enigma de la economía política argentina: representan el sector que más plata ganaría con una apertura, muchos de ellos descienden de la exitosa dirigencia de principios del siglo pasado, muchos de ellos son personas cultas, y sin embargo son incapaces de liderar el país en cuestiones básicas. Se entiende por qué Sarmiento les replicaba que eran ricos no por sus capacidades sino por la vehemencia de los toros.

    Comment by luis soto — marzo 15, 2007 @ 12:22 pm

  3. Estimado Dr. Avila Coincido con usted en la apreciación de que el reclamo de reglas claras y duraderas es esencial para cualquier país y creo que el sector agropecuario nacional no escapa a la forma de pensar del los productores de la UE y de USA, es más considero que son contrarios al libre comercio, y asumo la culpa de economistas como yo que no sabemos ser lo suficientemente explícitos para materializar los beneficios del libre comercio en este sector. El mientras tanto keynesiano es mas poderoso, juntamente con los subsidios derivados de los bancos estatales, tanto nacionales como provinciales, que rara vez se recuperan en su totalidad, que de paso sería bueno que sean claras estas reglas de juego. Como señalaba M. Friedman el almuerzo gratis no existe y menos en manos de "banqueros estatales".

    Julio: Supongo que cuando dice que "no se recuperan en su totalidad y que sería bueno que (hubiera) reglas de juego claras (en este campo), se está refiriendo a los préstamos del Banco Nación, que normalmente se recuperan tarde, mal y nunca. ¿Es así?

    Comment by Julio — marzo 15, 2007 @ 1:53 pm

  4. Mas precisamente al Bco Nacion, Provincia de Buenos Aires, y Córdoba, la Rioja y siguen la lista, que tambien es "dinero de billetera ajena", perdón por la dureza pero….

    Julio: Así es; los contribuyentes pagamos las periódicas recapitalizaciones de esos bancos.

    Comment by Julio — marzo 15, 2007 @ 2:49 pm

  5. Estimado Avila: 1) Pareceria por lo que escribe en su post que Ud. asume que un tratado de libre comercio como el del ALCA le permitiria al campo argentino aumentar sus exportaciones. No veo que esto sea cierto, porque hasta donde yo se el tratado no daria ningun tipo de ventajas a los productores argentinos, y los subsidios agricolas de USA seguirian en pie (y ademas dudo mucho que dejen de estarlo como consecuencia de la presion que Argentina pueda ejercer). Otro punto que me llamo la atencion es su afirmacion de que "el futuro argentino descansa sobre los agronegocios". 2) Tengo entendido que la expansion y desarrollo del cultivo de la soja se basa en el uso de tecnologia transgenica (que empresas como Monsanto desarrollan), que permite un rendimiento muy eficiente a corto plazo pero que a largo plazo termina por deteriorar o destruir totalmente el campo que se cultiva. O sea, pan para hoy hambre para mañana. 3) Por otra parte, los agronegocios generaran ganancias fabulosas para los productores, pero dudo que generen realmente muchos empleos y de buen salario (si se los compara con el tipo de empleo que genera la industria). Es mas, el sistema de siembra directa que estan implementando los productores, que consiste simplemente en poner la maquina a andar, ha causado la perdida de empleos de miles de personas que antes cosechaban a mano.

    Cristián: 1) La apertura al comercio exterior siempre aumenta las exportaciones, por lógica económica y por la evidencia empírica. He tratado en mil oportunidades y de mil maneras de explicar la lógica económica. Mirá por favor algunos posts anteriores. En cuanto a la evidencia empírica, leé sobre la Apertura Japonesa; allí encontrarás links a otras experiencias que reseñé (Chile, México y España). La conclusión es la misma en todos los casos: hay una explosión de las exportaciones. 2) Negarse a producir soja, porque arruina los suelos, tiene tanta lógica como dejar el petróleo enterrado, porque en caso contrario se nos acabaría. Lo importante es simple: que la propiedad de la tierra dedicada a soja sea privada, porque el productor sabe mejor que ninguno hasta qué punto le conviene exigir los suelos. 3) Para emplear a los trabajadores que libera la agricultura está, justamente, el sector servicios, que en nuestro país ronda un 66% del PBI, y que en un país rico ronda un 80%. Por eso digo que el futuro son los agronegocios y los servicios. Abogar por la industria tradicional, la que necesita el pulmotor del Mercosur, es del siglo XIX.

    Comment by Cristian — marzo 15, 2007 @ 4:30 pm

  6. Jorge… tengo mi corazoncito con el campo… asi que voy a defenderlo un poco. a) No es cierto que el campo argentino nunca pidiera este acuerdo en los 70 años de existencia como decis. Al reves, ha tratado muchas veces de lograr acuerdos de libre comercio. El problema a veces ha sido el gobierno argentino que no ha querido, pero muchas otras ha sido que ni USA, ni Inglaterra, han querido. (Te recuerdo como ejemplo el tratado entre Roca y Runciman, que posibilitó que Argentina pudiera acceder al mercado Ingles a pesar del proteccionismo que habian implantado los ingleses). b) El campo argentino es, verdad, es muy conservador y por lo tanto a veces reacio a la innovacion y amante de "ir a lo seguro". Pero, a la vez, si hay un sector productivo en la argentina que invierte en tecnologia (no solo comprando, sino apoyando la investigacion y el desarrollo de tecnologia!!), es el campo. Casi al reves de lo que pasa con el sector industrial argentino, que salvo excepciones tiende a mirar solo el corto plazo, sin interesarle invertir a futuro. Yo no tengo dudas, que, en promedio, los empresarios rurales argentinos son de lo mejor del pais, muy superiores en actitud que los industriales. c) Discrepo con vos: no creo que los productores rurales no quieran abrir el juego a la competencia internacional. Creo, al reves, que ellos son defensores furiosos del libre mercado!! Es mas, hay muchos casos de entidades de productores, incluso relativamente chicas (como AFINOA) que se han asociado para promover este tipo de comercio. d) Lo que si creo, es que los productores agropecuarios son terriblemente conservadores y no los vas a mover a adoptar politica alguna sin estar seguros de que tengan una probabilidad alta de exito. Yo conozco y estoy seguro que los productores rurales en este momento firmarian ya un acuerdo de libre comerico con USA o Europa!! No lo dudo!! Lo que si se, es que los productores rurales al mismo tiempo saben que los Estados Unidos no estan interesados en firmar tal acuerdo -yo sé Jorge que no me crees, pero yo estoy convencido que, lamentablemente, es asi: por clima, el campo Argentino produce lo mismo que el Americano, y encima, en forma mas eficiente (menos costo por rinde), por lo que no hay forma que haya un tratado de libre comercio con Argentina sin que sea bloqueado en el congreso por el lobby del campo americano. Ergo, sabiendo que tal pedido es inutil porque no hay forma que le interese o sea posible en USA, los productores rurales ni siquiera plantean esta queja utopica que abriria otro frente de lucha (encima sin posibilidades de logar nada) con Kirchner.

    Eduardo: a) Vos mismo me das la razón. La última vez que el campo se jugó por el libre comercio fue en ocasión del tratado Roca-Runciman, en la primera mitad de la década de 1930, o sea, hace 70 años. Desde entonces el campo se convirtió en un lobista de mirada corta. Sectores del campo gravitaron en los gobiernos militares de las décadas de 1950, 1960 y 1970; en cada ocasión, terminaron por cerrar más la economía a cambio de un plato de lentejas: gas-oil subsidiado, préstamos blandos del Banco Nación y pedidos de devaluación. b y c) Doy fe de lo que afirmás: el campo es muy, pero muy conservador; es un fervosoro partidario del mantenimiento del statu quo, aun cuando le resulta fundamentalmente adverso. También convengo que es más innovador y productivo y menos lobista que la industria. d) Cuando afirmás que los dirigentes del agro son furiosos defensores del libre mercado (comercio), me queda la impresión de que hablás de otro país. Si tuvieras razón, entonces ¿por qué no fulminaron jamás las cuotas y los altos aranceles de importación que nos han convertido en el país más cerrado del mundo después de Brasil? Cierto, con Kirchner y con un Bush declinante es políticamente inviable un TLC con EEUU. Pero con Menem y Clinton, allá por 1994, cuando era viable, el campo miraba a Brasil y el Mercosur, un coto de caza privado para los industriales prebendarios, y se encimaba con la UIA. No, el que está muy equivocado sos vos.

    Comment by Eduardo Romano — marzo 16, 2007 @ 9:46 am

  7. Caballeros, el desafío de fondo excede el de hacer comprender a los productores agropecuarios las ventajas de la democracia liberal, el capitalismo competitivo y, podríamos agregar, las ventajas de llevar al gobierno a los mejor preparados ética y profesionalmente. Eso mismo debiéramos hacérselo comprender al resto de la sociedad, sobre todo, a los docentes, que desde las escuelas y universidades públicas bajan línea ideológica "progre" a nuestros jóvenes. Lamentablemente, y con no poca desazón, debo reconocer que mientras haya populismo con plata, ésa es una batalla perdida.

    Comment by Luis Iglesias — marzo 16, 2007 @ 1:39 pm

  8. Dr. Ávila: Coincido con las ideas volcadas en su artículo. La dirigencia del "campo argentino" es pobre de ideas y oportunista. Jamás escuche propuestas por parte de estos dirigentes para la creacion de un banco público que tenga por objetivo la industrialización del sector. Al mismo tiempo, ha evolucionado escasamente la forma de producción y organización del agro. Sin embargo, son los primeros en quejarse… Es evidente que hay una ausencia de "empresarios innovadores schumpeterianos" en este sector, que logren nuevos productos, nuevas formas de producción, etc. Como novedad podemos encontrar solo algunas estrategias asociativas y la siembra directa, poco relevantes… Saludos, Julian.

    Comment by julian — marzo 16, 2007 @ 2:23 pm

  9. Julian, no te confundas, existen y han existido, por desgracia, varios bancos públicos: El Nación, El Provincia de Bs. As, el de Córdoba, el de Santa Fe (hasta que por suerte fue privatizado), etc. Crédito subsididado, o directamente regalado (pues el incumplidor se ve favorecido a la larga), no es ninguna solución. Pero al César lo que es del César, el campo argentino es uno de los sectores más productivos e innovadores del país. La siembra directa y los transgénicos han sido una verdadera revolución, como lo fue en su momento, allá por finales de los 60 principos de los 70, la adopción de la soja. La crítica es otra, no ver que el libre comercio es sumamente ventajoso para el sector. No exigir reglas claras y estables de apertura al mundo.

    Miguel: Gracias por reiterarlo: la crítica del post es muy otra. Pocos lo aprecian.

    Comment by Miguel Orell — marzo 16, 2007 @ 4:11 pm

  10. Yo no entiendo tu argumento Jorge. Si hay un sector al cual le conviene el comercio libre, es al agropecuario. Y ellos lo saben. Si tu argumento es que no han hecho lo suficiente, de acuerdo. Pero… en comparacion con el sector industrial, el campo argentino es mucho (PERO MUCHO) mas favorable a cualquier tipo de apertura de mercado. Por otra parte, sostenes que con Menem y Clinton Argentina estaba cerca de entrar a un acuerdo de libre comercio con USA, y la verdad, no se de donde sacas esta informacion. No estaba en la Argentina en ese momento, asi que desconozco lo que se decia aqui. Es posible que haya sobrevolado como idea en la Argentina, tanto en agencias oficiales como privadas, incluso quizas con cierto guiños de gente en USA… pero de ser asi, te aseguro que estos comentarios-deseos no tenian vuelo posible alguno. En aquel momento, yo trabajaba como economista para el ERS (la unidad economica del Departamento de Agricultura de USA) y JAMAS, pero JAMAS, se menciono o evaluo dentro de la agencia la posibilidad de que se fuera a firmar acuerdo de libre comercio alguno con Argentina. Te aseguro que nunca lo escuche. Si en cambio con Chile. Todos los analisis apuntaban a evaluar qué iba a pasar cuando se firmara un acuerdo con Chile. Nunca, te aseguro, escuche a nadie considerar seriamente acuerdo alguno con la Argentina. Es mas, si lo hubiera escuchado me hubiera sorprendido, porque conozco de primera mano la oposicion que las distintas asociaciones de productores americanos. Te admito, que yo a mi bajo nivel en la agencia no haya escuchado nada no imposibilita el que haya habido conversaciones a niveles superiores. Es verdad. PERO… es muy muy raro que se haya estado hablando del futuro acuerdo con Chile, y NUNCA de la Argentina. Un silencio asi (incluso para mi bajo nivel) no concuerda con el estilo de la agencia, ni con lo que pasara con Chile, ni con NAFTA, ni con Israel… Por favor, Jorge, si tenes informacion al respecto, te agradeceria me la pasaras. Gracias

    Eduardo: 1) Lo repito una vez más, para vos y otros lectores: la conducta de la dirigencia rural desde la crisis de 1930 es el mayor enigma de economía política argentino. Vale una tesis. Aunque que no puedas creerlo, el campo es proteccionista aquí, pese a que la ventaja comparativa de Argentina es la opuesta a la de Japón. Su dirigencia cae en la categoría sociológica No sabe / No comprende. 2) Clinton ofreció a Menem, en la oficina oval de la Casa Blanca, que Argentina se asociara al NAFTA. Me lo dijo un ex-ministro de Menem y Menem no me lo desmintió. 3) Quizá el post que acabo de publicar te ayude a comprender lo que te digo.

    Comment by Eduardo Romano — marzo 16, 2007 @ 5:23 pm

  11. Estimado Jorge, Gracias por su respuesta. 1) Tengo entendido que Estados Unidos es uno de los mayores productores de soja del mundo, si no el mayor, y por esto mismo dudo mucho que permita que la soja argentina compita con su propia soja. Los casos de libre comercio que Ud. menciona son diferentes, porque en ellos se aumentaban las exportaciones de productos que el mercado interno estadounidense necesitaba (en Chile, por ejemplo, la mayor parte de las exportaciones son forestales, frutas y cobre). De manera que no veo como un TLC podria aumentar la exportacion de soja. 2) El empresario del campo argentino tiene una mentalidad cortoplacista y quiere la ganancia inmediata. Ademas creo que en muchos casos esta muy mal informado acerca las terribles consecuencias que tienen los productos fabricados por Monsanto. Muchos de ellos ya estan prohibidos en varias partes del mundo (por ejemplo, en Estados Unidos esta empresa tiene problemas legales de todo tipo; y en Canada, pais en el que resido, se han prohibido muchas de las semillas transgenicas que utilizan) 3) Los empleos que "libera" la agricultura (es decir a los miles de campesinos que margina de la actividad productiva), podran ser reubicados en el rubro servicios? puede un banco, una financiera, una compania de seguros necesitar a un peon rural? Por otra parte, el hecho de que un sector de la economia constituya un 66% del PBI no quiere decir que emplee a mucha gente. La papelera de Botnia, por ejemplo, va a representar el 2% de la economia de Uruguay, pero solo va a emplear a 300 personas cuando empiece a funcionar.

    Cristián: 1) Una apertura comercial aumentaría las exportaciones de una infinidad de productos, algunos conocidos y otros por conocer, a EEUU y a todas partes. La soja es un producto más, aunque hoy parezca serlo todo. 2) Más arriba le respondí qué pienso al respecto. 3) ¿De qué me habla? El agro puro (sin agroindustria) representa 5% del PBI argentino, y emplea menos del 5% de la fuerza laboral del país. Al revés de lo que Ud. cree, el sector servicios es el más intensivo en trabajo (el que más trabajo emplea por unidad de producto). Note que si el campo liberara mano de obra el problema de desempleo sería pequeño. Con su criterio, deberíamos abstenernos de cambiar una lamparita de luz. Lea en el post sobre apertura japonesa y en otros que le referí, cómo les fue a España y Chile en esta materia. 4) Por último, ¿por qué habla del empleo que liberaría la agricultura cuando una apertura en nuestro país estimularía la expansión del campo? Por favor, no tome mi consejo a mal: lea primero y cuestione después.

    Comment by Cristian — marzo 16, 2007 @ 7:33 pm

  12. Estimado Jorge: Comparto el diagnóstico!! Lo único que le agregaría es que llegamos a esta situación después de varias décadas de sumisión del campo argentino a los caprichos del Estado, con la complicidad del propio sector. El problema central es que la política agropecuaria en Argentina se resuelve exclusivamente en el ámbito del Poder Ejecutivo, que ejerce así toda su fuerza monopólica en la imposición de sus propias reglas de juego, en lugar de discutirse en el seno del Congreso de la Nación, como sucede en los países mas desarrollados del mundo. Para esto es necesario un mayor compromiso de las entidades agropecuarias y de los propios productores, quienes deberían demostrar mayor interés por ocupar cargos electivos en el Poder Legislativo en lugar de concentrar todo su esfuerzo en hacer Lobby ante la SAGPyA-Presidencia de la Nación. A esto hay que agregar que la forma de ejercer el poder de la administración actual, crea cierto temor entre los empresarios del sector al momento de disentir con las políticas del gobierno, desincentivando en consecuencia una sana crítica constructiva. Creo que los economistas agropecuarios tenemos la obligación de aportar nuestra capacidad de análisis profesional para señalar errores cuando los hay y aportar ideas para el esclarecimiento y solución del problema. Te sugiero que hagas el ejercicio de analizar el tema de la participación sectorial, en su relación con el Gobierno, con el enfoque del dilema del prisionero. La conclusión es la esperada: nadie tomará la iniciativa de enfrentar al gobierno en forma individual (Productor-Entidad gremial) y su racionalidad lo llevará más bien a esperar que otros lo hagan … De esta manera, nadie hará nada!!

    Aldo: Muchas gracias por tu interesante comentario.

    Comment by Aldo Biondolillo — marzo 17, 2007 @ 11:04 am

  13. Logre "apreciar" la critica del post, la cual, para ser preciso, se repite en casi todos los posts de este blog, incluso es una suerte de título del mismo (ideas que, por otra parte, coinciden con mi línea de pensamiento). Sin embargo, intente no ser repetitivo. Es por eso que quise "comentar" algunas otras ideas que tengo acerca del sector agropecuario argentino. El hecho de que un banco sea público y de fomento al desarrollo no implica que el mismo sea ineficiente o que regale los créditos. Miguel Orell: no manipules las ideas con datos y situaciones desastrosas del pasado y el presente. Acaso ud. cree que yo estoy a favor de la creación de un banco público que funcione como el de la provincia de Buenos Aires??? Ud. cree que apunto a eso con mi comentario??? Se cree que es tan burda mi propuesta??? Comparto las ideas aperturistas y de entablar un acuerdo de libre comercio con EEUU. Sin embargo, queria comentar otras cosas… El sector "agropecuario" argentino no emplea abundante mano de obra. Es necesario, por ende, fomentar el sector "agroindustrial". Actualmente tenemos ventajas comparativas en producción agropecuaria. Es conveniente desarrollar ventajas competitivas en el sector agroindustrial.

    Julián: 1) Un banco estatal, como cualquier empresa pública, es intrínsecamente ineficiente. Está condenado a perder plata por la simple razón de que no es de nadie. Tan solo ganan plata las empresas que tienen dueño. A las públicas, los proveedores les sobrefacturan, los empleados se les transforman en ñoquis y los clientes no les pagan. Total, qué más da, si el Estado no ejecuta ni manda a la quiebra a nadie. 2) La apertura comercial es la forma más efectiva de desarrollar la agroindustria. Este sector es el más perjudicado por los aranceles y las cuotas de importación que protegen a la industria tradicional: textiles, calzado, electrodomésticos, autos, acero. ¿Sabe por qué? Porque ambas industrias compiten en el empleo de recursos similares (trabajo, capital y capacidad empresarial), pero la industria tradicional puede pagar por ellos precios, salarios y tarifas superiores pues se encuentra amparada de la competencia externa.

    Comment by julian — marzo 17, 2007 @ 11:22 am

  14. Creo que el mayor pecado de la dirigencia agropecuaria es no haber cultivado la opinión pública, ni habr dedicado esfuerzos a la pelea intelectual con los formadores de opinión. Falta gente preparada para esos menesteres, asesores de imágen, economistas,etc. Y no pensaron nunca que la tortilla se iba a dar vuelta de esta manera. De todos modos no creo que sea oportuno luchar ahora por el ALCA, siendo algo tan impopular y de concreción tan improbable. La batalla es otra.

    Mariano: ¿Qué otra batalla más importante hay?

    Comment by Mariano T — marzo 27, 2007 @ 11:46 pm

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