La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

febrero 19, 2007

Reforma Previsional II

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 2:48 pm

Juan Carlos De Pablo escribió hace un par de semanas un brillante análisis de la reforma previsional que lanzó el Gobierno y que el Congreso está por aprobar casi sin crítica ni oposición. Pone en sus justos términos y puntos de referencia el anzuelo que usa el oficialismo sobre la "libertad de opción" que nos procuraría la nueva reforma. (Para leer el post anterior sobre el tema, haga click aquí.)

Seguiré en la AFJP, haga usted igual

En cuanto se implementó la reforma provisional aprobada por la ley 24.241, del 23 de setiembre de 1993, me inscribí en una AFJP. Hasta ahora estoy obligado a seguir en alguna de ellas. Si se aprueba la modificación que el Ejecutivo piensa enviar a las sesiones extraordinarias del Congreso, durante 6 meses podré optar entre quedarme en alguna AFJP, o volver al sistema de reparto.

Me pienso quedar en alguna AFJP, es decir, ni por casualidad me pasaré al régimen de reparto. Y lo mismo le recomiendo a todo el mundo (¿no es curioso que cuando le preguntaron a un colega qué había que hacer, dijo que a quienes menos aportan les convendría pasar al régimen de reparto? Nunca había escuchado una explicación tan nítida de que la jubilación en manos del Estado, en Argentina al menos, es una estafa).

Por eso me puso loco ver cuántos economistas aplaudieron la iniciativa gubernamental, en el nombre de que "aumenta las opciones del beneficiario". ¿Las opciones de qué; de que siga sin haber la más mínima relación entre el esfuerzo y la oportunidad por aportar, y lo que eventualmente se cobrará? Relacionemos cosas, antes de opinar. En algún momento de 2006 la Corte Suprema de Justicia les dijo a los poderes Ejecutivo y Legislativo, que "algo" tenían que hacer con las jubilaciones a su cargo superiores a la mínima, porque habían sufrido un pequeño o ningún aumento, a pesar de que desde la devaluación los precios –aún sobre la base de las estadísticas oficiales– se habían casi duplicado según precios al consumidor, y casi triplicado según precios mayoristas.

Por toda respuesta, los legisladores miraron para otro lado y el Ejecutivo se limitó a incluir en el presupuesto 2007, un aumento de 13% a todas las jubilaciones. Por donde se la mire, una burla (¿reaccionará la Corte alguna vez, sobre este particular?). Pues bien, pensar que es un bien que ahora la gente se pueda pasar de las AFJP al sistema de reparto, es invitarlas a que pongan la cabeza en la guillotina, porque una vez más lo que ocurra con nuestros ahorros "para los últimos años" estará en manos del funcionario de turno.

En cierto modo es una exageración hablar de sistema privado y público de jubilación, porque las AFJP funcionan con restricciones, y parte de sus activos son títulos públicos. Pero casualmente lo que hay que criticar es la intervención estatal en el sistema privado, no al sistema privado mismo.

Ejemplo: es una barbaridad que en 2001 se haya disminuido el aporte personal de 11% a 7%, y mayor barbaridad aún es que se prorrogue la referida reducción, cuando ya ni siquiera existe el discutible argumento que la originó.

Al respecto cabe aclarar que el hecho de que durante los primeros años de existencia las AFJP tuvieran en sus carteras títulos públicos, era bien lógico. Porque el sistema privado arrancaba superavitario, y el público deficitario. La idea era que a medida que pasara el tiempo el sistema de las AFJP tuviera más y más jubilados –más erogaciones– y el sistema público menos, rescatándose los títulos públicos emitidos inicialmente. En todo el mundo las cajas de jubilaciones, las mutuales, etc. "están vacías". La cuestión es la rentabilidad de los activos de las cajas (Perón pagaba 2% anual de interés, frente a una inflación de 30%. Por eso las fundió).

Claro que me gustaría que me cobraran menos de comisión, si bien nunca entendí porqué las AFJP nunca explicaron claramente que la mitad es un seguro de vida e invalidez, que no tiene que ver con los aportes efectivamente realizados, sino con una pensión relacionada con el resto de los años de vida de la viuda o el inválido, independientemente del período aportado.

Pero el punto básico, de filosofía personal, es que con el sistema de capitalización la jubilación es parte de mi problema. Más ahorro, más tendré: antes ahorro, más tendré. Con el sistema de reparto, ahorro lo menos posible y después trato de acomodarme políticamente de la mejor manera posible. Magia.

Las gracias se pagan. Perón disimuló parte de su déficit fiscal con el superávit inicial del sistema jubilatorio, que generalizó creando las cajas para empleados de industria y comercio (existían las de empleados públicos, servicios públicos, bancario, periodistas, etc.). Pero desde algún momento de la década de 1960, el sistema en su conjunto es deficitario.

No hay que ser un genio para advertir que si entre el aporte personal y la contribución patronal, a lo sumo equivalen a 27% del salario, si se quiere pagar 82% de jubilación se necesitan más de 3 que aportan, por cada uno que cobra. Quizás era así cuando se lo dispuso, durante la gestión Frondizi, pero dejó de serlo y nadie le puso el pecho a una noticia "políticamente incorrecta".

¿Resultado? Las veces que hubo que declarar "en emergencia económica" al régimen provisional, como el decreto 2.196, del 28 de noviembre de 1986. La bomba de tiempo provisional generada durante la gestión Alfonsín fue desactivada con los Bocon provisionales emitidos por Menem y Cavallo. Tal fue su magnitud, que según explicaron en 1996 Melconián y Santángelo, la totalidad del aumento de la deuda pública observado entre 1990 y 1996 se debe a compromisos devengados con anterioridad, que no estaban documentados. A partir de 2002 estamos generando una nueva bomba de tiempo.

Estoy afiliado a una AFJP, y seguiré afiliado a alguna de ellas. Mis colegas no deberían aplicar indebidamente principios económicos generales. Después de más de una década de vigencia, el sistema seguramente necesita revisión. Pero por parte de gente que quiere mejorar las cosas, no que "le tiene ganas" al sistema, pero no se atreve a destruirlo de manera explícita.

Si el Gobierno quisiera ocuparse de algo gordo en materia previsional, tendría que analizar y atacar la cuestión de la informalidad laboral y consecuentemente previsional. Para lo cual tendría que pensar, seriamente, la cuestión de los denominados impuestos al trabajo. Mientras cueste tanto hacer las cosas por derecha, habrá grandes incentivos a hacerlas por izquierda. Oportunidad que, lamentablemente, muchos están aprovechando en la Argentina.

9 Comments »

  1. La idea de que reabriendo la opcion entre reparto y capitalizacion se incrementan las “opciones” del futuro jubilado es quimérica. Aunque es cierto que la decision optima para cada persona dependerá de las específicas circunstancias que haya tenido a lo largo de su vida laboral v.g. cantidad de aportes, monto de los aportes, frecuencia con que se realizaron los aportes, etc. Lo que me gustaría resaltar es que en ambos esquemas el dinero del aportante se direcciona hacia el mismo lugar. En el sistema de reparto el Estado sustrae parte del ingreso del futuro jubilado a traves de la imposicion directa, el cual utiliza para financiar sus gastos corrientes. En el caso de capitalizacion, si bien la cartera de las AFJP estan diversificadas, practicamente la mitad de los aportes del sistema se utilizan para la compra de titulos publicos. El dinero, pues, tambien va al estado, aunque indirectamente a traves de la AFJP, la cual cobra su comision al aportante y una prima al estado. Haciendo una mirada general uno puede observar que en ambos casos la jubilación futura depende fuertemente de las arbitrariedades del estado. En el caso de reparto, el estado controla su pasivo previsional a través del impuesto inflacionario. Si bien mantiene una deuda nominal con los jubilados…el valor real de esta puede ser “manipulada” por el estado a través de la emision de pesos, que es la moneda en la cual cobran los jubilados (el curso forzoso!) En el caso de capitalizacion, lo hace a traves del default de sus titulos publicos de cuyo cobro depende el ingreso futuro de los actuales aportantes. Una verdadera privatizacion del sistema provisional hubiera consistido en permitir que las AFJP invirtieran la totalidad de los aportes jubilatorios en activos que reflejen las preferencias del aportante sin ningun tipo de restriccion gubernamental sobre el destino de dichos aportes.

    Mariano: Una verdadera reforma previsional debería eliminar los aportes involuntarios a las AFJP (la gente tendría que recuperar la posibilidad de ahorrar en las instituciones y los instrumentos que desee, si es que desea hacerlo en primer lugar) y debería amparar a los ahorros de los afiliados de las arbitrariedades de la jurisdicción argentina.

    Comment by Mariano Muruzabal — febrero 19, 2007 @ 8:12 pm

  2. Recomiendo a los lectores y al Dr. Avila un interesante articulo del Dr. Espert (“El nuevo espejismo” publicado el 08/02/2007) donde refuta el argumento de aquellos que pretenden desacreditar al sistema de capitalizacion por el hecho de que el mismo le originó al estado un grave “agujero” fiscal. Sobre este punto Espert nos ilustra diciendo: “A partir de la privatización del sistema previsional, debido a la caída de aportes personales del Sistema de Seguridad Social (SSS) por los que se decidieron por capitalización y quienes no ejercieron la opción de cambiar a reparto (terminaban en una AFJP por sorteo), entre 1995 y 2001, el sector público consolidado perdió ingresos por u$s 28.000 millones. …ni siquiera tratando de hacer una mirada parcial, capciosa y malintencionada hay espacio para decir que la privatización del SSS de 1993 fue la causa del desastre del default y la devaluación de 2001-2002 porque explicaría menos de 30% del aumento de la deuda pública durante la convertibilidad (cuando se lanzaba la convertibilidad era de u$s 55.000 millones y al momento de defaultearla a fines de 2001 llegaba a u$s 155.000 millones)”.

    Mariano: Interesante cita. En efecto, un 30% de la deuda pública acumulada durante la convertibilidad tuvo origen en la creación de las AFJP; no es poco. Algo menos se debió a la documentación de deuda flotante contraída con jubilados y proveedores hasta alrededor de 1991. El resto fue producto de déficit fiscales del período 1995-2000, cuando el país aguantó un shock recesivo cada dos años: 1995, 1997-98, 1999-2000.

    Comment by Mariano Muruzabal — febrero 19, 2007 @ 8:16 pm

  3. Jorge, me parece que se ha levantado mucha polvareda por un tema que no lo merece. Cuando uno ve la relacion afiliado/aportante en el sistema privado, ve que mas de la mitad del sistema esta muerto. Solo se esta blanqueando algo que tarde o temprano se iba a blanquear de algun modo. Acaso dentro de veinte años todos esos afiliados que NO aportan pero figuran inscriptos en el sistema de capitalizacion se iban a quedar sin jubilacion…? si me decis que si, retiro instantaneamente mi argumento. El sistema privado que quede estara contablemente blanqueado. Velo de esta forma: el estado le esta comprando la cartera incobrable al sistema. Cual hubiera sido tu solucion para los afiliados no aportantes…? Por lo demas de todas formas al sistema de capitalizacion hay muchas cosas que cambiarle. Todavia hay gerentes financieros que viajan a ver el mundial de futbol "invitados" por sus proveedores de servicios financieros. Ineficiencias, costos de administracion escandalosos, alocaciones de recursos caprichosas, inversiones politicas, obligatoriedad de invertir el 90 % de la cartera en activos domesticos etc,etc.

    Anxata: Como escribí en el párrafo final de un post anterior referido al tema, el Estado debería salir de la industria previsional y simultáneamente contemplar una partida en el presupuesto en concepto de subsidio a la vejez para aquellos imprevisores o desafortunados que no quisieron o no pudieron aportar durante su vida activa. Es posible sacar al Estado de la industria previsional pero imposible pretender que no asista a viejos desamparados. Sobre la relación afiliados-aportantes, la conocía, pero no cambia mi postura. Más que una reestatización progresiva, lo que hace falta es más competencia entre las AFJP y poner los ahorros bajo jurisdicción internacional.

    Comment by anxata — febrero 19, 2007 @ 9:19 pm

  4. Excelente nota. Opino igual. Me quedaré en la AFJP. Analizaré un cambio unicamente la última vez que pueda optar por el cambio. Si fuera hoy, sin dudas, me quedo en la AFJP. Muchas gracias por el excelente blog.

    Comment by Alejandro Ponte — febrero 20, 2007 @ 2:30 pm

  5. Jorge, Dos comentarios: 1) El verdadero motivo de la "reforma" previsional es tener mas caja. Durante el 2005/06, el gobierno jubilo a gente que jamas aporto con fines electoralistas. Y si algo aprendio el populismo del pasado es evitar los deficits a toda costa. Para eso se necesita mas caja. Asi de simple. Todo en este Gobierno es una lucha por la caja, nada mas. 2) Mi otro comentario es mas triste. Tiene que ver con la aceptacion de la gente. En el diario La Nacion, lei la siguiente frase "Hay un dicho que dice: si alguien te va a robar, mejor que lo haga el Estado". Todavia me parece increible. Por lo tanto te paso el link que muestra una vez mas una Argentina docil, decadente y surrealista Link corto: http://www.lanacion.com.ar/878169

    Isidoro: También leí ese comentario, de una chica de 21 años. Pobrecita, y pobrecitos todos nosotros; ¡estamos en el mismo barco!

    Comment by Isidoro Guida — febrero 21, 2007 @ 3:55 pm

  6. Jorge, Vuelvo sobre el tema de mi ultimo comentario porque queria agregar algo mas. Hace unos años lei en el New York Times una nota sobre la esclavitud en los paises subsaharianos. El periodista habia conocido a una mujer que era esclava. Y decia que lo que mas le asombraba no eran las condiciones en las que vivia, ni las vejaciones y abusos a los que habia sido sometida y ni siquiera la perdida de un bien tan preciado como la libertad. Lo que mas asombro al cronista fue la aceptacion por parte de la mujer de su estado de esclavitud. Algo asi como un sindrome de Estocolmo en el cual el secuestrador era reemplazado por el esclavista. La Argentina vive un proceso parecido. El comentario de esa chica lo demuestra. Lo mas triste no es que nos gobiernan los corruptos, tampoco que la libertad de prensa y el derecho de propiedad (que olvidado esta ese derecho por los que se dicen defensores de los derechos humanos) se avasallan a diario, ni que en la economia se incentiven los desequilibrios mediante subsidios. Lo peor es que hay jovenes que a la par de esa esclava del relato aceptan esta situacion como natural. Hoy, tristemente, la Argentina sufre de un sindrome de Estocolmo colectivo.

    Comment by Isidoro Guida — febrero 26, 2007 @ 3:18 pm

  7. Jorge: Coincido con usted, la unica libertad es la de permitirme a mi ahorrar como a mi parezca. Lo mejor que podrian hacer por los futuros jubilados es abolir el sistema. Que cada uno como adulto se haga responsable de su supervivencia durante la vejez, o bien vivirá de sus ahorros o de la caridad de su familia. Hay que asumir la realidad, siempre habrá gente que será imprevisora e irresponsable. La gran pregunta es quien se hace cargo de esa irresponsabilidad. Alguien hace mucho tiempo respondió esa pregunta por mi y me robaron el 11% a mi mas una fortuna a cada empleador para pagar los costos de esa irresponsabilidad. Resultado…mas de la mitad de los trabajadores lo hacen informalmente En todo el mundo al momento de crear estos verdaderos disparates economicos y morales los mercados ya ofrecian soluciones para todos los gustos (mutuales, seguros etc.) pero como siempre los burocratas exageran y generalizan situaciones particulares, actuan demasiado pronto (antes que el mercado resuelva el "problema"), van demasiado lejos (se atribuyen postestades que la situación original ni previo ni justifica) y lo hacen por demasiado tiempo. Hoy nada puede justificar (salvo el afan saqueador de la partidocracia) la permanencia de sistemas de jubilación compulsiva o las obras sociales compulsivas o la personeria gremial, etc. etc.

    Comment by Leandro — febrero 28, 2007 @ 11:57 pm

  8. Lamentablemente, en la Argentina nos hemos acostumbrado a que nos roben (el gobierno, las empresas, los comercios, etc.) Aquí nadie tiene derecho a gestionarse su propia jubilación (bien o mal), pero tiene la obligación de mantener llena la caja de los ladrones de siempre para subsidiar a todos todos aquellos que el demagogo de turno disponga. Como siempre, en la Argentina hay que elegir lo "menos malo". Jamás pudimos elegir "lo mejor", simplemente porque jamás nos ofrecieron algo bueno. Una vez leí un grafitti que me llenó de tristeza, pero que creo sigue teniendo tanta vigencia como en la década del 80: "LA ARGENTINA TIENE UNA SALIDA: EZEIZA"

    Comment by El Opinólogo — marzo 16, 2007 @ 4:32 pm

  9. Me meti a navegar para saber un poco mas de este "nuevo robo a la corona". Hoy tuve dos noticias, como siempre, una de cal y una de arena, mas no se puede pedir en este mal hecho pais. Por un lado, recibimos un aumento de un 17% pagadero en dos veces, por el otro al finalizar la jornada, nos llega el decreto donde el Sr. presidente, nos obligo a aportar de nuestros bolsillos para su campaña o la de su mujer, y para nivelar para abajo, al mejor estilo comunista, nuestros sueldos, con toda aquella gente que en su vida hizo un aporte jubilatorio. O peor aun con aquella gente que se encuentra aglomerada en todo acto, campaña, manifestacion lo que sea, donde lo unico que se les otorga es el "plan trabajar" (???) o lo menos hipocrita seria para mi el "plan electoral", Yo me pregunto, se acuerda este tipo por que esta donde esta???, se acuerda que nadie lo voto??? se acordara que a De la Rua lo sacaron de su sillon por haberle tocado la plata a la gente??? No comulgo con ningun politico, menos aun con estas ideas neoizquierdosas, que lo unico que generan es que unos trabajen el doble para que se dé el exedente a los que no lo hacen…¡¡¡¡ Me desagrada la idea de tener que pensar de esta forma, por muchos años los argentinos estamos buscando un poco de paz, de esa prosperidad que pedimos cada fin de año, ese cambio que no vemos la hora de que llegue, pero lamentablemente siempre nos pasa lo mismo. El que esta de turno, llega para dos cosas, la primera para quedarse lo mas que pueda, la segunda para robar lo mas que pueda¡¡¡ Con mis 27 años todavia no llegue a ver ese pais que vio mi abuelo donde todos llamaban "la America", donde las oportunidades estaban por donde se pudiera ver. Hoy las cosas son muy distintas a quellos años 30′.

    Matías: No desesperes. Yo tengo 53 años y tampoco conocí ese país. Pero sé que llegará, como le llegó el turno a España, a México, a Chile y a otros que han acertado el rumbo, que no es otro que enfrentar el mundo tal cual es.

    Comment by matias — mayo 24, 2007 @ 4:34 pm

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