La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

noviembre 8, 2006

¿Ajuste tarifario=Rodrigazo?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:55 pm

En el curso de este año me invitaron varias veces a hablar sobre la crisis energética; nunca quise aceptar. En el país hay unos pocos especialistas en economía de la energía y no soy uno de ellos. A lo sumo, podría haber argumentado esto: el tipo de cambio aumentó un 210% en los últimos cinco años y las tarifas públicas se mantuvieron más bien fijas; luego, el precio en dólares de la energía cayó a un tercio del nivel previo a la devaluación; luego, la demanda de energía tenía que crecer más rápidamente que la oferta; así ha surgido la crisis, que es la brecha entre la primera y la segunda. ¿Qué hacer? Subir las tarifas para desestimular el consumo y estimular la producción. ¿Cuándo? Lo antes posible, pues la oferta tarda en reaccionar. ¿Se viene un Rodrigazo (explosión del dólar y la inflación)? Pasó en 1975. Se dice que cuando aumenta la nafta aumenta todo. ¿Hay motivo para que vuelva a pasar?

Esta mañana asistí a un seminario de FIEL sobre el problema tarifario. Antes que la situación que describieron los expositores, me llamaron la atención los comentarios de algunos asistentes. Reflejaban una mezcla de terror y desorientación. El fantasma del Rodrigazo los persigue.

Abel Viglione, economista y viejo amigo en cuya opinión confío, escribió hace poco un par de artículos (uno, dos) sobre el problema energético. En resumen, Viglione dice lo siguiente: a) la devaluación y el congelamiento tarifario bajaron el precio relativo de la electricidad y el gas natural; b) también el de los combustibles: el gas-oil y la nafta cuestan la mitad de lo que deberían costar; en los países de la OCDE, la nafta cuesta el doble que acá; c) recién a principios de 2006 la industria sufrió restricciones en la oferta de electricidad, pero desde 2004 sufre restricciones en la oferta de gas; d) el aumento de la demanda de estos insumos se debe al fuerte crecimiento económico y al bajo precio relativo de los mismos; e) el consumo actual de electricidad es 60% mayor que en 1998 (año del más alto PBI hasta 2005) y el de gas es 25% mayor; f) en 2008 el país importará derivados del petróleo.

Viglione, en definitiva, señala lo mismo que señalé al principio: la crisis se supera con una recuperación tarifaria. La importante diferencia es que él conoce los números y los tiempos del sector. Supongamos que el gobierno permitiera un aumento de las tarifas de todos los servicios públicos que figuran en el índice de precios al consumidor (IPC) de igual magnitud que la inflación acumulada entre diciembre 2001 y octubre 2006. ¿Cuál sería su impacto sobre el IPC?

La inflación acumulada entre diciembre 2001 y octubre 2006 es 86%; la ponderación de los servicios regulados (teléfonos, naftas, ómnibus, trenes, gas, luz) en el IPC es 21%. Luego, el IPC debería aumentar un 18% de una vez y para siempre.

A la pregunta: ¿y el arrastre sobre los otros precios?, seguirá la respuesta: si el gobierno mantuviera fijo el dólar en 3,1 pesos (sería mejor y más simple que lo bajara a $3), algo que está en condiciones de hacer porque tiene un buen stock de reservas internacionales en el BCRA y un buen superávit en la Tesorería, y si no se dejara acorralar por el lobby devaluacionista, la tasa de inflación del año se elevaría a 22% (4% por inflación mayorista de EEUU + 18% por el ajuste tarifario). Si permitiera un ajuste en dos años, la tasa de inflación anual se elevaría a un 13% en 2007 y en 2008. Si la confianza en la economía argentina aumentara, habría un poco más de inflación, y si disminuyera, un poco menos. Pero el BCRA debería abandonar la política de devaluación que siguió entre agosto 2005 y septiembre 2006 (el tipo de cambio subió 8% en 13 meses).

Y a la pregunta por la pobreza, es decir, por los salarios, seguirá esta respuesta: la inflación adicional debida al ajuste tarifario aumentará en forma proporcional las ventas de las empresas y la recaudación; luego, los salarios se podrían aumentar al ritmo de la inflación. En síntesis, el ajuste tarifario no debería ocasionar un Rodrigazo esta vez. A menos que el presidente se vea afectado por el síndrome De la Rúa y el ministro de Economía, por el síndrome Remes Lenicov.

Roberto Frenkel, quizá el mejor economista progresista entre los que escriben para los diarios, opina que las condiciones no están dadas para otro Rodrigazo. Creo que tiene razón. Repito, de todos modos, la operación ajuste tarifario exige cabeza fría y mano precisa.

11 Comments »

  1. Sr. Ávila, yo no soy economista, pero las tarifas de los servicios públicos tarde o temprano deberán aumentar si no queremos "comernos" el capital invertido. No es una solución simpática, pero es la menos mala de todas, porque peor sería reestatizar dichos servicios públicos. Otra, que no tiene que ver con este post: para mí, la victoria de los Demócratas en las elecciones legislativas de EE.UU. hará muy difícil la aprobación de eventuales TLC que Estados Unidos firme con otros países, incluídos Perú y Colombia (estos dos ya fueron firmados). Y dudo que los Demócratas acepten esos tratados, por el asunto del cumplimiento de regulaciones laborales y medioambientales.

    Andrés: Por lo que se lee en los diarios, habría dificultades extra en el Congreso de EEUU para la aprobación de los acuerdos con Colombia y Perú. Creo, sin embargo, que el libre comercio es política de estado en EEUU. Fue el presidente demócrata Clinton, después de todo, quien aprobó en 1994 el acuerdo mayor, el Nafta, con México y Canadá.

    Comment por Andrés — noviembre 8, 2006 @ 11:21 pm

  2. Yo aceptaría en pleno ese argumento si al supuesto de “cabeza fría y mano precisa” se le agrega el de "mano limpia y expectativa razonable". El de mano limpia no se cumple. Y, por activo histórico, a una inflación de dos dígitos la sociedad responde con expectativas inflacionarias. ¿No cree Ud. que la inflación se puede manejar con más comercio mundial para mejorar la competencia, más integración con el mundo para atraer inversiones y nuevas tecnologías, más institucionalidad para recuperar la confianza, más reglas claras para eliminar incertidumbres? ¿No es mejor cambiar de política a seguir insistiendo con los controles de precios? Para mí, los controles de precios tarde o temprano explotan. La pregunta es ¿Cuándo?. Además: ¿qué país sensato usa hoy controles de precios?

    Juan Carlos: El comercio, las inversiones, la tecnología y las instituciones son indispensables para el crecimiento de la economía, el comercio y el bienestar. Pero si un gobierno se emperrara en devaluar o emitir dinero sin respaldo, tendría inflación y finalmente no habría inversión, ni crecimiento ni instituciones sólidas. En síntesis, la inflación es un problema monetario; luego, exige una solución monetaria.

    Comment por Juan Carlos Vera — noviembre 9, 2006 @ 1:28 pm

  3. Gracias por su aclaración sobre el dominio económico de la política monetaria. Pero ¿Qué diría Usted si hay un Butterfly effect? En ese caso sería casi imposible predecir aceptablemente la trayectoria de los precios. El tema es que más allá del ruido aleatorio y los efectos externos al sistema de precios, está el problema de las condiciones iniciales “que da origen al fenómeno llamado caos”. En este caso uno estaría tratando de suponer ciertas condiciones iniciales sin controles de precios para luego predecir las trayectorias. Pero ¿Cómo sabemos que esas son las condiciones iniciales? Si hay Butterfly effect y le pifiamos a aquellas condiciones iniciales entonces nuestras trayectorias calculadas pueden ser cualquier cosa. Es solo por esto que yo creo mejor no meterse con el manipuleo de los precios. Es probable que yo esté muy equivocado. Saludos y muchas gracias por su valiosa aclaración.

    Juan Carlos: La economía no es tan inestable como supone. El tipo de cambio fijo no es un detalle decorativo. Provee un punto fijo. Determina el precio nominal de los bienes transables y, por condición de equilibrio general, también el de los no transables. Por cierto, como regla general, es mejor no meter las manos en la economía. El problema es que el gobierno las tiene metidas hace 5 años (tarifas públicas). Ahora discutimos la forma apropiada de sacarlas.

    Comment por Juan Carlos Vera — noviembre 10, 2006 @ 3:06 am

  4. Yo creo que la cuestion no es si aumentar las tarifas, sino a quien aumentarselas. Las grandes empresas hacen lobby para que los que paguen mas sean las casas de familias, pero me parece obvio que deberian ser las empresas las que carguen con ese peso.

    Cristián (Cuervo Negro): No veo por qué es obvio que las empresas carguen con el mayor costo. La discriminación genera ineficiencia. Puede admitirse que en la transición las empresas paguen algo más que las familias, pero a la larga cada usuario debería pagar una tarifa igual al costo marginal de provisión del servicio. La asistencia social debería correr por cuenta de los presupuestos nacional o provinciales. ¡Separemos la hacienda!

    Comment por www.cuervo-negro.blogspot.com — noviembre 10, 2006 @ 3:20 am

  5. Jorge: Venimos consumiendo el stock de capital energético desde hace 5 años (reservas de gas y petroleo, capacidad instalada en generación y distribucion de gas y electricidad etc.) para reponerlo se requiere equipamiento que cotiza en US$ (centrales electricas) o el producto tiene costo de oportunidad en US$ (gas y petroleo) de ahi que los precios tienen que ser mas o menos coherentes en US$ en todo el mundo. Ahora viene mi pregunta. Si los precios de la energía suben, los costos de producción serían mas altos, esto elevaria el IPC y si la ley de oferta y demanda continua vigente en argentina (a pesar de la legion de "iluminados" que persiguen desde el gobierno su derogacion) debería impactar sobre el nivel de consumo (mayor precio menor consumo) ergo menos actividad ergo menor tasa de crecimiento ergo persistencia de la pobreza, marginalidad y desempleo ¿es correcto mi análisis? (es decir se termina el sueño ridiculo en el que se ha embarcado esta sociedad lobotomizada de que nada tiene costo)…Ahora bien si el crecimiento se ha convertido en un objetivo politico y no el resultado de un proceso economico, ¿realmente cree que puede haber cabeza fria para manejar este proceso? Por otro lado la obstinación de Frenkel en demostrar la cuadratura del circulo es inentendible, porque no solo es la energía lo que esta contenido, hay infinidad de precios controlados que generan un clima de desconfianza en el futuro y por eso a pesar de los cantos de sirena de los apologistas de todo este disparate la inversion no reacciona.

    Leandro: 1) Como escribí en el post, no hay razón que impida que los salarios acompañen a la inflación. Luego, no habría razón para que la economía entrara en recesión. Simplemente, se acabaría la transferencia de recursos que hacen las empresas de servicios públicos a los consumidores y a otras empresas. La inversión aumentaría y con ella también el PBI. 2) No sé si habrá cabeza fría. Por ahora, no se cumple ni siquiera una condición previa: la aceptación de la realidad.

    Comment por Leandro — noviembre 10, 2006 @ 12:53 pm

  6. Me olvidaba un tema importante…si los precios se recomponen y a pesar de eso la oferta no reacciona (por inexistencia de reservas por ejemplo) habra que pensar seriamente en un cambio de matriz energética, proceso que lleva mucho tiempo (mas de un periodo presidencial) y por sobre todo muchooooooo dinero que no creo que el superavit trucho (a costa de la violacion impositiva y distorsiones de todo tipo) pueda aguantar, es decir se va a necesitar capital privado (nacional, extranjero, extraterrestre, etc.) si o si y no veo que hoy se esten gestando las condiciones para que esto suceda…es decir a pesar de todos las ridiculas conceptualizaciones matematicas y/o modelizaciones y correlaciones econometricas casuales de la economia (que poco tienen que ver con el proceso economico real) corremos serio riesgo de quedarnos literalmente sin nafta …y todos miran para otro lado total la culpa la va a tener siempre el mismo …el omnipresente Sr. "El Otro"

    Leandro: Como dije en el post, no soy un experto en el tema. Sin embargo, tengo la impresión de que después de una mejora tarifaria como la que supuse la oferta reaccionaría satisfactoriamente. Una duda: ¿me incluye en su descalificación de los modelizadores matemáticos y econométricos?

    Comment por Leandro — noviembre 10, 2006 @ 1:01 pm

  7. Jorge, coincido con vos en lo que respecta al aumento de precios en los servicios publicos y su impacto sobre el resto de los precios. Pero no te olvides que los servicios publicos no son los unicos con precios congelados. Por obra y gracia de "Kirchner y su ballet", hay muchos precios de bienes y servicios en la misma situacion. Qué sucedera despues de las elecciones cuando algun dia los precios se liberen? Ademas la politica cambiaria del dolar alto (o peso barato) es inflacionaria porque conlleva un aumento permanente de la oferta monetaria y salvo que la demanda la acompañe ya sabemos que sucede. Con respecto a Roberto Frenkel, disiento totalmente. Estos "economistas" son los "manosantas" de la medicina. Siempre apoyan y han apoyado politicas generadoras de miseria. Se llamen Lavagna, plan Fenix, Marcelo Diamand, Aldo Ferrer, etc. Una cosa es la quimica y otra la alquimia. Esos no son progresistas, siempre que se aplican las politicas que pregonan, el pais retrocede.

    Isidoro: Debería suceder lo que dije en el post. Si el ajuste se hiciera prolijamente y aumentara la confianza, la inflación sería algo más alta que la prevista (recuperación de otros precios controlados), y el tipo real de cambio caería así un escalón. En caso contrario, se abren dos escenarios: a) con dólar fijo en el nivel actual, la inflación sería algo más baja que la prevista; b) con devaluación, ¿quién sabe?

    Comment por Isidoro Guida — noviembre 10, 2006 @ 4:49 pm

  8. Concuerdo con Usted con lo de sacar las manos de la economía. ¿No le parece que la mejor forma de hacerlo es cambiando de modelo y no haciendo mas cuentas, sobre los precios, porque eso es como hablar el mismo idioma de los devaluacionistas tipo el Sr. F (plan fénix, etc.) y compañía? Estos señores usan, mal-intencionadamente, el lenguaje incorrecto para una disciplina que tiene un bien conocido lenguaje correcto: que es el de la libre competencia, las instituciones adecuadas, las reglas de juego claras, el respeto a la propiedad, el sano intercambio, etc. Estos señores “no entienden” la trascendencia de este lenguaje. En síntesis, para mi el problema de los precios se resuelve cambiando de cuajo el modelo y no discutiendo precios con los devaluacionistas. Bajo las condiciones del nuevo modelo aparecerían solos, sin manipulación mediante, los puntos fijos. Saludos.

    Juan Carlos: Más o menos de eso se trata el post. Si el atraso tarifario fuera equivalente al aumento del IPC entre diciembre de 2001 y octubre de 2006, la liberación implicaría un aumento por única vez del 18% del IPC. Con tipo de cambio fijo, como tenemos ahora. Con tipo de cambio flotante y congelamiento de la oferta monetaria, no habría impacto sobre el IPC. Las tarifas aumentarían, otros precios disminuirían y el IPC quedaría finalmente en el mismo nivel que antes de la liberación. En la medida en que la liberación tarifaria no originara una generalizada expectativa inflacionaria y una estampida contra el peso. A veces la economía presenta problemas técnicos que exigen una precisión que va más allá de los enunciados generales.

    Comment por Juan Carlos Vera — noviembre 10, 2006 @ 9:17 pm

  9. Juan Carlos, en relacion a tu post nro. tres yo creo que las cuantificaciones y proyecciones en las ciencias sociales siempre han sido un terreno azaroso. Lo mismo cabe decir con respecto a la trayectoria de cualquier precio. Lo que vos mencionas sobre la informacion imperfecta en relacion a las condiciones iniciales es muy cierto. Yo agregaría algo mas: no solo es difícil saber cuales son… sino que tambien cambian en cada momento del tiempo. Los precios (…) estan influenciados por innumerables variables, cuyo conocimiento no puede ser determinado a priori. Es decir, lo mejor que podemos hacer es “asumir” cual puede llegar a ser la trayectoria de un precio “asumiendo” que las circunstancias van a ser de determindada manera (y no como serán necesariamente). (…) Afirmar lo contrario es desconocer la “naturaleza” de las ciencias sociales. (…) En definitiva, la economia de Mercado no sigue una distribucion normal, no es lineal, es indeterminada, y con informacion imperfecta.

    Comment por Mariano Muruzabal — noviembre 13, 2006 @ 5:06 pm

  10. Jorge: Trabajo en una Cooperativa de Servicios Publicos y te digo que si sigue la DEMAGOGIA Y LA DISTORSION sin retoque tarifario (qué contradicción aparente para el discurso oficial que una Coop. esté pro aumento tarifario) nos hundimos sin salvación. Ergo: Aumento tarifario, controlado o escalonado o como quieran, sinó Rodrigo vendrá un dia de estos de su tumba.

    Comment por juan manuel — noviembre 15, 2006 @ 12:12 am

  11. Una respuesta al comment 9. Mariano, yo creo que una economía en la cual la administración gubernamental “mete” mano en el sistema de precios e intercambios “no” es una economía de mercado. Una economía de mercado está caracterizada por la libre competencia. Acuerdos de precios y controles comerciales discrecionales no solo espantan la competencia sino que se vuelven insostenibles por su acumulación sucesiva de incertidumbre, quizás exponencialmente como lo predice el butterfly effect. El gobierno intenta corregir desvíos sucesivamente más grandes y más frecuentes. Llega un momento en que la magnitud y la frecuencia de los desvíos son tales que superan la capacidad de control de cualquier administración. Estos esquemas terminan tarde o temprano perjudicando a la sociedad con: crisis, inflación, recesión, etc. Saludos.

    Comment por Juan Carlos Vera — noviembre 18, 2006 @ 3:43 pm

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