La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

octubre 16, 2011

La crisis económica II

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 4:05 pm

En este post me propongo repasar el desarrollo de la prolongada crisis económica norteamericana a la luz de la teoría cuantitativa del dinero. Traté la mayoría de los conceptos sobre los que ahora vuelvo en dos posts publicados en febrero de 2009 (uno, dos) y en otro publicado en octubre del mismo año.

La crisis se inició larvadamente en agosto de 2007, tocó su clímax en septiembre de 2008 (con la caída del banco de inversión Lehman Brothers), pareció que quedaba atrás entre el 2do. semestre de 2009 y el 1er. semestre de 2011, y pareció agravarse en el agitado trimestre julio-septiembre. Sigue una galería de seis gráficos. Ellos muestran las trayectorias de las principales variables macroeconómicas de EEUU entre 2008 y agosto de 2011: el PBI, el nivel de precios, la oferta monetaria, la velocidad de circulación del dinero, el multiplicador monetario y los determinantes del multiplicador, en este orden.

1. El primer gráfico ilustra la trayectoria del PBI en términos reales (sin inflación). La conclusión es simple. El nivel de actividad norteamericano en junio pasado era igual al de enero de 2008. Cayó con intensidad entre el 2do. trimestre de 2008 y el 2do. trimestre de 2009 y repuntó con fueza decreciente entre entonces y el 2do. trimestre del corriente año. Advierta el aplanamiento de la curva a partir del 4to. trimestre de 2010. Los inversores interpretaron este comportamiento como una señal anticipada de un double dip (doble recesión). La economía norteamericana lleva casi cuatro años estancada.

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2. La trayectoria del nivel de precios (al consumidor) en el mismo período es muy distinta. Después de un caída de un 5% entre julio y diciembre de 2008, inició un camino de aumento sostenido, sobre todo en los últimos meses. En agosto pasado la tasa de inflación orillaba el 4% anual, mientras el nivel de precios se ubicaba un 7% por encima del nivel de enero de 2008. El PBI no aumentó en el período pero el nivel de precios sí. Esta discrepancia de comportamiento queda explicada por la interacción de la oferta monetaria y la demanda de dinero (cuya inversa es la velocidad de circulación).

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3. La trayectoria de la base monetaria (M0) en este período de la historia monetaria norteamericana merece recordarse por su carácter excepcional. La oferta de M0, que es una variable distinta a la oferta monetaria a secas (M1), se duplicó prácticamente entre septiembre y diciembre de 2008. Siguió subiendo con ritmo importante pero menor entre enero de 2009 y febrero de 2011, y desde entonces, atento a la reducción de la tasa de crecimiento del PBI recién comentada, su crecimiento se ha acelerado. En agosto pasado, M0 era un 220% mayor que en enero de 2008. Pero la oferta de M1 era apenas un 50% mayor. Esta expansión de la oferta monetaria "verdadera" es anormalmente elevada para un período de poco menos de cuatro años; sin embargo, es mucho menor que la expansión de la base monetaria. En síntesis, la oferta monetaria aumentó un 53% en el período (45% hasta junio pasado); el PBI, nada, y el nivel de precios, un 7%. ¿Adónde fue el resto de la expansión de M1?

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4. El aumento de M1 en exceso del aumento del nivel de precios fue absorbido por un espectacular aumento de la cantidad demandada de dinero, es decir, por lo que en Argentina denominamos una remonetización de la economía. En otras palabras, la crisis económica más aguda desde la Gran Depresión estimuló un notable incremento de la demanda de dólares como hedge contra imponderables. Note la caída de la velocidad de circulación desde 10.5 en febrero de 2008 a 7.7 en agosto de 2011. Esta caída equivale a un aumento de la cantidad demandada de dólares de 36%.

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5. El quinto gráfico explica la discrepancia entre el aumento de 322% de M0 y el aumento de 53% de M1, entre enero de 2008 y agosto de 2011. Se derrumbó el multiplicador monetario, desde 1.7 en febrero de 2008 a 0.7 en julio pasado. (No olvide que la oferta monetaria M1, que es la variable que influye en el nivel de precios, y por ende en la tasa de inflación, es el producto de M0 y el mulplicador.) ¿A qué razón cabe atribuir una caída tan estrepitosa del multiplicador?

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6. El sexto gráfico explica la causa de la fuerte contracción del mulplicador. Mientras la razón circulante-depósitos bancarios se mantuvo básicamente constante a lo largo del período analizado, la razón encajes bancarios-depósitos bancarios saltó de 1% a principios de 2008 a 11% en septiembre del mismo año y a 15% entre el 4to. trimestre de 2009 y el mismo trimestre de 2010. Luego, en coincidencia con la desaceleración del crecimiento económico, dicha razón ha registrado otro gran salto, situándose en julio pasado en 21%. Las variables referidas están íntimamente relacionadas: expectativas, crecimiento económico, Wall Street, velocidad de circulación, razón encajes-depósitos (multiplicador) y expansión de la base monetaria. La última es la reacción de la Fed para neutralizar el cuadro de riesgo sistémico y recesión, y su impacto sobre la estabilidad de los bancos.

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7. Lo dicho en el punto anterior nos conduce a una pregunta básica: ¿cuál fue la causa de la crisis sub-prime? Un sugestivo artículo de John Taylor sobre el rol del riesgo interbancario en EEUU durante la crisis hipotecaria sub-prime es la mejor respuesta que he encontrado para esta pregunta. El desmoronamiento del precio de lo inmuebles que siguió a la suba de la tasa de interés de los fed funds a comienzos de 2007, congeló gradualmente el crédito entre los bancos y motivó la excepcional suba del encaje bancario, y la consecuente reducción del multiplicador. En este escenario de incertidumbre, los particulares de EEUU y el resto del mundo incrementaron sus tenencias de dólares como circulante y depósitos a la vista, provocaron la notable caída de la velocidad de circulación, y de esta manera crearon el escenario de deflación con recesión que comentamos más arriba. La expansión, igualmente excepcional, de la base monetaria ha sido la respuesta lógica a la situación.

8. Hace unos días, publiqué un post sobre el lado europeo de la crisis, el cual es, a un mismo tiempo, más simple y más complejo que el lado norteamericano. El instrumento más potente que EEUU emplea para superar la crisis es la política monetaria expansiva (en agosto M1 crecía a una tasa anual de 21%). Pero si la UE no soluciona su crisis de deuda soberana, la economía norteamericaa seguirá empantanada.

julio 29, 2011

Devaluacionitis

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 7:31 pm

Dos siglos de vida independiente enseñan que Argentina siempre fue un país pro-déficit y pro-inflación. Con la excepción del patrón oro (1899-1914) y el patrón dólar (1991-2001), la devaluación de la moneda nacional siempre funcionó como el supuesto gran corrector de importantes problemas económicos: déficit fiscal, crédito, empleo, crecimiento. La evidencia acumulada enseña que la devaluación sólo trae inflación. El fracaso de la convertibilidad me convenció de que mientras la Argentina tenga una moneda nacional, o sea, una moneda emitida por el gobierno nacional, habrá devaluación y, por consiguiente, inflación. La peor de las consecuencias de un régimen devaluatorio e inflacionario es la desaparición del mercado de préstamos de mediano y largo plazo (crédito hipotecario e industrial).

Desde fines de 2008 o principios de 2009, el gobierno viene emitiendo dinero para financiarse. Primero, devalúa el peso. Luego, encuentra que el BCRA "generó" una utilidad (igual al revalúo en pesos de sus reservas intern’les). Por último, las toma atento a que el BCRA es propiedad del estado nacional. En dos palabras: primero el impuesto se devenga por medio de la devaluación y después el gobierno lo realiza en el momento de gastarlo. La tabla siguiente compara la evolución de la cotización del dólar en diversos países de la región y el resto del mundo, en el período enero-julio de 2011.

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      Pablo Wende, Ambito Financiero, 27 de julio

Monedas de reserva como el franco suizo, el euro, la libra esterlina y el yen se han apreciado entre 4 y 14% con respecto al dólar en el período de referencia. Las monedas de nuestros vecinos también se han apreciado: 7% el real, 6% el peso mexicano, 2% el peso chileno. ¿Qué ha pasado con el peso argentino? Es la única moneda que se ha devaluado. No es mi propósito examinar ahora por qué. Me basta con puntualizar el hecho. En una coyuntura mundial muy favorable para los países exportadores de commodities, mientras la gran mayoría de los países que exportan commodities aprecian sus monedas y controlan la inflación, la Argentina devalúa y acentúa la inflación.

Estamos frente a una adicción nacional. Bien digo, nacional. De todos los sectores: el gobierno (necesita más fondos para financiar un gasto desbordante); la UIA (la devaluación constituye su gran fuente de ganancias); el campo (le viene bien plegarse a la fiesta); los argentinos comunes y corrientes (piensan como el expresidente Alfonsín, que la inflación "lubrica" la máquina económica argentina). Y de todas las épocas; la inclinación a devaluar del gobierno, la UIA y el campo viene del fondo de nuestra historia; era notoria ya en la segunda mitad del siglo XIX.

Tan convencido estoy de la conveniencia de cerrar el BCRA y dar de baja el peso argentino, que hasta vería con gusto que la Argentina adoptara la moneda emitida por un eventual banco central sudamericano en vez de adoptar una moneda de primera clase como el dólar o el euro.

julio 22, 2011

Renta agropecuaria

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 8:52 pm

El viernes de la semana pasada moderé un seminario de agronegocios sobre el comercio de trigo antes y después de las regulaciones del gobierno kirchnerista. La exposición estuvo a cargo de Ricardo Passero y los asistentes, que eran muchos y motivados, hicieron gran cantidad de preguntas. Passero repasó la larga lista de controles, regulaciones, prohibiciones y bloqueos oficiales que experimenta el sector productor de granos desde 2007. Y remató su exposición con dos imágenes que sintetizan soberbiamente el impacto de la política oficial sobre el sector triguero.

La primera imagen muestra el área sembrada de trigo en los primeros años de la década pasada. Unas 6 millones de has con una producción cercana a 14 tons (hojas 60 y 59, en cada caso, de la exposición de Passero). El área sembrada cubría gran parte de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, y partes de Entre Ríos, Salta, Tucumán, Sgo. del Estero y Chaco.

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La segunda imagen muestra el efecto devastador de la política kirchnerista. Lo que antes era un vergel, en la cosecha de 2009/10 se transformó en un páramo. El área sembrada se redujo a la panza sur de la provincia de Buenos Aires. El área sembrada cayó a 3.1 millones de has y la producción, a 7.4 tons. El trigo cedió a la soja, sobre todo, las áreas citadas del resto del país.

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Pero la historia del seminario de agronegocios del viernes pasado no termina aquí. Falta la frutilla del postre. Cuando me preparaba para darlo por conluido y agradecer la atención de los asistentes, dos muchachos, de unos 20 años y probables estudiantes de Economía de la Universidad de Buenos Aires, se preguntaron en voz alta qué es, después de todo, lo más conveniente para el país: que el estado se apropie de la renta agropecuaria (por la vía de retenciones y la parafernalia de regulaciones que había enumerado Passero) o que los propietarios reciban la renta de los campos. Ellos piensan que hay un trade-off entre equidad y eficiencia: la equidad se consigue por medio del gasto oficial en planes sociales y el control del precio de alimentos para "la mesa de los argentinos"; en tanto que la eficiencia es el resultado del aumento del área sembrada y la producción. Más equidad (retenciones y controles) implicaría menos eficiencia (siembra y producción); más eficiencia implicaría menos equidad.

Un profesor amigo de economía agrícola se acercó a los muchachos para discutir el tema con ellos. Yo preferí seguir de largo. Doce años de progresismo, prejuicios e ignorancia me han agotado. Pero no se me escapa que el planteo pone al descubierto un relativismo legal y un desconocimiento de postulados económicos básicos alarmantes. No aceptan, quizá no entiendan, que la renta agropecuaria es la remuneración del propietario de la tierra y que el precio de ésta es igual al valor descontado de dicha renta. La inseguridad jurídica, o poner en un tembladeral el derecho de propiedad de la tierra, no les merece mayor consideración. No conectan la inseguridad con la inversión en mejoras, genética, alambrados, silos, puertos. No terminan de comprender que esas regulaciones tienen un costo de bienestar para el país en su conjunto. Que si bien hay grupos que se benefician de ellas, hay grupos que se perjudican, y que el balance es negativo.

La declinación de la economía argentina está explicada en gran medida por una catarata de regulaciones como la que los muchachos defienden. No hay trade-off. Hay pura pérdida de largo plazo para todos. Y hay formas mucho más sensatas y constitucionales de ayudar a los pobres. Lo peor del caso es que no se les pasa por la cabeza que al relativizar el derecho de propiedad ponen de remate sus libertades.

mayo 30, 2011

Posición argentina en el mundo

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 5:17 pm

En noviembre de 2010, escribí que el fracaso económico kirchnerista estriba en el colapso de la inversión externa directa y en la pérdida de peso económico de nuestro país en relación con la región y el mundo. En vista de la importancia del tema, invertí una tarde en la hemeroteca del BCRA hurgando en los Yearbooks del FMI y, por Internet, en el FactBook de la CIA. El resultado de la pesquisa son estas dos tablitas.

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La tabla de arriba muestra la evolución de las exportaciones argentinas, como porcentaje de las exportaciones mundiales, entre el quinquenio 1995-1999 y el trienio 2008-2010. No obstante el fuerte crecimiento de las exportaciones argentinas que leemos en los diarios, nuestro país ha mantenido su participación en las exportaciones del mundo. En otras palabras, Argentina no ha aumentado su presencia en los mercados mundiales. Sin embargo, las exportaciones de Brasil y de Chile han aumentado un 40% en cada caso.

La tabla de abajo muestra la evolución del PBI argentino entre los mismos períodos. No obstante el crecimiento "a tasas chinas" del PBI argentino, la producción final de nuestro país se ha reducido notablemente en términos relativos. Durante muchos años y hasta fines de la década de 1990, el PBI argentino rondó el 1% del PBI mundial; ahora no llega a 0.6%. Entonces, era casi 0.4 veces el PBI brasileño, casi 4 veces el PBI chileno y poco más de 13 veces el PBI uruguayo; ahora es 0.19 veces el primero, 1.9 veces el segundo y 9.6 veces el tercero.

Que Argentina ha experimentado una pérdida significativa de peso económico regional y mundial en la última década no parece, entonces, una afirmación irresponsable o de ánimo opositor. Es un hecho preocupante y, a la larga, peligroso. En la actualidad, los gobiernos de Brasil y Chile pueden cobrar tributos sobre bases de imposición que prácticamente duplican en términos relativos a las que tenían en la década de 1990. En otras palabras, con igual presión tributaria ahora pueden pagar unas fuerzas armadas que doblen en tamaño a las que tenían entonces. Si el tamaño relativo de las exportaciones y el PBI de los países dice algo, los gobernantes y empresarios de Brasil y Chile seguramente son mejor escuchados en Washington, Nueva York, Pekín y Shanghai en la actualidad que hace apenas 10 ó 15 años.

Como argumenté en el post arriba citado, la escasa inversión externa directa que atrajo el país durante la década pasada es, quizá, la causa más probable del magro desempeño económico argentino en dicho período. El cuadro que sigue, que armé sobre la base de datos recientes de la CEPAL, muestra la trayectoria de la IED en los principales países de América Latina entre 2000-05 y 2010.

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La IED que recibió Argentina fue ampliamente superada por la IED que recibieron Brasil, México y Chile. Colombia también superó por buen margen a nuestro país, y Perú, tras un sostenido incremento, superó asimismo a nuestro país en 2009 y 2010. Note en la base del gráfico el buen desempeño de Uruguay. ¿Por qué razón nuestro país espantó a la IED? Por los Kirchner, que actuaron como espantapájaros de las inversiones en general, extranjeras y nacionales.

abril 23, 2011

Gasto público desbordado

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 1:34 pm

En noviembre de 2010, escribí que el fracaso económico kirchnerista estriba en el colapso de la inversión externa directa y en la pérdida de peso económico relativo de Argentina en la región y el mundo. Antes, en mayo de 2007, había escrito que el mayor peligro que se cierne sobre la economía argentina es el excesivo gasto público. Me refiero al gasto consolidado, el cual resulta de la suma de las erogaciones del gobierno nacional, los gobiernos provinciales y los municipios, y que incluye jubilaciones, obras sociales y PAMI. En 2007, opiné que el gasto consolidado que se registraba por entonces no era sostenible pues superaba ampliamente el promedio histórico desde 1960 y que, por tanto, el gobierno enfrentaría serias dificultades para financiarlo. Me equivoqué en un sentido pero no en otro. El gasto público siguió aumentando y la economía no entró en crisis. Pero gracias a un aumento histórico del precio de las materias primas de exportación y al recurso de la expropiación.

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Fuente: FIEL sobre datos de la Dirección Nacional de Gasto Público y Programas Sociales y de FIEL Macroeconomic Forecasts

Preparé para esta ocasión el gráfico de arriba sobre la base de datos revisados de FIEL para el período 1980-2009. De la evolución del gasto público en los últimos treinta años, hay tres aspectos que saltan a la vista:

a) El gasto alcanzó un muy alto nivel en la década de 1980-89: 35,7% del PBI. Las retenciones a las exportaciones y sobre todo la emisión monetaria jugaron un papel clave en el financiamiento.

b) El gasto bajó a un nivel más manejable en la década de 1990-99: 31,8%. Los fondos de las privatizaciones y sobre todo el endeudamiento jugaron un papel clave en el financiamiento. No se recaudó retenciones, ni aportes personales al sistema jubilatorio ni impuesto inflacionario.

c) El gasto cayó a un piso de 29,2% del PBI en 2002, como resultado de la licuación inflacionaria de la primera mitad de dicho año. Luego creció con moderación hasta 32,6% en 2006. En los tres años posteriores saltó nada menos que 12 puntos porcentuales, hasta alcanzar un nivel de 44,5% en 2009. Es verdad que la recesión de este año exagera la cifra; sin embargo, la fuerte expansión nominal del gasto en 2010 y 2011 permite afirmar que el gasto ronda en la actualidad el desbocado nivel de 2009. La muy alta presión tributaria convencional (IVA, Ganancias) ha sido insuficiente para pagarlo. El gobierno lo está financiando por medio de recursos extraordinarios y dañinos: fondos expropiados a las AFJP, reservas expropiadas al BCRA, impuesto inflacionario y retenciones al campo.

En el post que escribí en 2007 sostuve que el nivel que registraba entonces el gasto público era insostenible. Pues bien, el gobierno argentino ha sido capaz de sostenerlo y aumentarlo. Lo ha logrado por medio de una combinación de suerte y de atropello a la propiedad y el contrato. Por un lado, ha sido favorecido por una suba sin precedentes de los precios de las materias primas de exportación, lo cual le ha permitido cobrar mucha plata en concepto de retenciones y por los impuestos convencionales que gravan a una actividad económica estimulada por la bonanza internacional. Por el otro, el gobierno está dejando tierra arrasada. Destruyó el sistema privado de jubilación no obstante la explícita oposición de quienes ahorraban para la vejez en él. Mientras gasta las reservas que respaldan el peso, lo devalúa para recuperar el respaldo de la oferta monetaria pero al costo de una inflación muy alta y en principio eterna. La cual se ve reforzada por la emisión lisa y llana para cubrir un déficit fiscal de 1-2% del PBI.

Si con los presentes y excepcionales términos de intercambio, el gobierno registra un déficit de tal magnitud, cabe preguntar a cuánto ascendería éste si la soja y el maíz en vez de valer 500 y 300 dólares por tonelada, respectivamente, valieran 120 y 70 dólares, como acontencía en la década de 1990. Los especialistas afirman que la gran demanda de materias primas por parte de China e India es un fenómeno permanente. Supongamos que lo es. ¿Qué pasará cuando llegue el turno de la caída cíclica de esos precios? ¿Cómo se las arreglará el gobierno para financiar tamaño gasto público? ¿Más devaluación e inflación? Desde luego, pero esta vez el punto de partida de la inflación será el 30% anual. ¿Qué más? Expropiaciones y confiscaciones, si el kirchnerismo siguiera en el gobierno como sugieren las encuestas.

febrero 10, 2011

Boom económico sanjuanino

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 9:15 pm

Como ustedes saben, viví en San Juan hasta los 18 años y desde entonces viajo con regularidad a la provincia para visitar a mis familiares. Estoy más o menos al tanto de la evolución política y económica de la provincia por mis visitas y gracias a los comentarios de mis hermanos, primos y amigos que allá viven y trabajan.

San Juan es una provincia pobre y remota. Tiene el 1.5% de la población del país y produce el 1% del PBI nacional. Está a 1100 km del puerto de Buenos Aires y a unos 500 km del puerto de Coquimbo, aunque de poco sirve la relativa cercanía al puerto chileno pues para llegar a éste hay que atravesar el murallón de los Andes. En 1998 (no tengo datos recientes), el ingreso por habitante de la provincia rondaba u$s 5000 por año, en tanto que el correspondiente a la ciudad de Buenos Aires andaba en 25000 y el del promedio del país, en 8000. San Juan pertenece, entonces, a la clase media baja del país.

Más de una causa explica la relativa pobreza sanjuanina. Su lejanía física y económica de los puertos de río y de mar, una larga secuencia de malos gobiernos (casi todos interrumpidos por intervenciones federales o golpes de estado nacionales hasta la crisis de 2002) y una organización económica nacional que la castiga especialmente.

San Juan necesita transporte barato, pero el transporte es caro en Argentina por varias razones: a) Las rutas nacionales son malas. Basta comparar el estado de la ruta Nº 7 (me refiero tanto al mantenimiento como a la cantidad de carriles) con el de la ruta Nº 5 de Chile para tener una idea cabal del sobrecosto que debe sufragar la producción sanjuanina por este concepto. b) Para volar de San Juan a Salta, Corrientes o Neuquén, un sanjuanino debe venir primero al aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires, y aquí esperar al vuelo que lo llevará a su destino final. Los gobiernos nacionales se han opuesto o desconocido en forma sistemática la necesidad de una desregulación aérea. Una política de "cielos abiertos" estimularía el desarrollo de pequeñas companías privadas de aviación que ofrecerían vuelos económicos directos entre las capitales provinciales. c) En Argentina las naftas son caras y los autos, camionetas, camiones y ómnibus son muy caros. La causa de esta última distorsión es el proteccionismo industrial, es decir, las trabas a la libre importación de autos y de productos industriales en general.

La provincia de San Juan produce esencialmente commodities: uva, aceitunas, vinos, aceites, conservas y minerales. Es bien sabido que un productor de commodities de exportación es castigado por una política desarrollista de sustitución de importaciones manufactureras. Sabemos por Abba Lerner que un impuesto a la importación es ni más ni menos que un impuesto a la exportación. Hace 80 años que la economía sanjuanina, como la mayoría de las economías del oeste y el norte del país, sufre el rampante proteccionismo que alientan el lobby de la UIA y los gobiernos ignorantes y populistas que creen que hacen patria por medio de esta organización económica.

La superficie de la provincia es montañosa en un 80%. Para desarrollar la minería, una real obsesión de los gobernantes sanjuaninos, Sarmiento contrató hace 150 años ingenieros europeos y norteamericanos y fundó hace 140 años la Escuela de Minas en la que yo estudié. Pero ¿cómo desarrollarla sin la propiedad privada del subsuelo? Las leyes nacionales no la permiten. Con ella las inversiones mineras resultarían más seguras. La provincia ha intentado atenuar esta falencia por medio de un acuerdo de estabilidad tributaria que asegura a los inversores un tratamiento impositivo irrevocable por un plazo de 30 años.

En medio de esta organización económico-institucional tan adversa, la provincia se las ha arreglado para sobrevivir merced al lobby en Buenos Aires. Gobernadores volubles a los presidentes de la Nación han conseguido sucesivas prebendas que ha pagado el resto del país: a) una participación en la distribución de los fondos de copaticipación federal largamente en exceso del peso económico y poblacional de la provincia; b) una promoción industrial financiada mediante la exención del IVA y el impuesto a las Ganancias; c) aportes no reintegrables del Tesoro Nacional, entre otros subsidios. De esta forma, San Juan ha podido pagar los sueldos de sus empleados públicos y hacer obras públicas de relieve, tales como el Centro Cívico, diques, escuelas y hospitales (reforma y ampliación del Hospital Rawson). Desde la centralización de la recaudación impositiva en la década de 1930, puede decirse que el país, y San Juan con él, funciona en el marco de una organización unitaria. Los gobernadores sanjuaninos han sido empleados del presidente de la Nación; a cambio de la autonomía de la provincia, la Nación ha girado fondos recaudados en el resto del país.

Pero las prebendas así obtenidas no permitieron progreso real. En el período 1980-1990 el PBI provincial cayó por debajo del puntano, tal vez por primera vez en la historia. A partir de 2002, gracias a la gran trepada del precio internacional de las commodities que beneficia a América latina, la suerte de la provincia cambió en forma notable. Las commodities más la diligente gestión del gobernador Gioja (2003-2011) son los factores responsables de un boom económico provincial que pocos han advertido.

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Según datos que aún no pude comprobar en forma fehaciente, San Juan habría recibido la mitad de la inversión externa directa que llegó al país en 2010. En un país que repele a la inversión extranjera, la provincia la atrae como un magneto. El oro es el motivo. Las grandes inversiones en la explotación del metal en el departamento de Iglesia han creado mucho empleo, aumentado sensiblemente la base imponible provincial y provocado un boom exportador como ilustra el gráfico. Entre 2002 y 2010, las exportaciones de la provincia crecieron un 1300% (se multiplicaron por 14, expresadas en dólares corrientes), situando a San Juan en el primer puesto del ranking de crecimiento exportador del país. Sin considerar el oro, las exportaciones sanjuaninas también crecieron más que las de las restantes provincias. O sea que el oro no es toda la explicación del fenómeno; la expansión económica ha sido generalizada; la producción de vinos y otros productos de la agro-industria también ha sido importante. De hecho, el PBI provincial se duplicó en dicho período; creció incluso más que el de las restantes provincias (datos oficiales).

Los expertos afirman que el alto precio de las commodities no es un fenómeno pasajero pues responde a un cambio en la estructura económica mundial: la emergencia de China como potencia económica y su gran demanda de commodities. Esto favorece a San Juan y a todo el Interior productor de materias primas de exportación. Pero aleja la posibilidad de la reforma estructural. El horizonte en este sentido es desalentador. Máxime después de comprobar el anti-capitalismo que se esconde en los reclamos de grupos ecologistas que quieren limitar, sino erradicar, la producción minera. Las pintadas en las paredes sanjuaninas y las votaciones del Congreso (ley de protección de los glaciares) son testimonios del fervor de la izquierda verde.

noviembre 4, 2010

El fracaso económico K

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 3:36 pm

A muchos economistas se les hace cuesta arriba argumentar que el gobierno kirchnerista fracasó clamorosamente en materia económica. Después de todo, en vez de una hiperinflación, un pánico bancario, una larga recesión o un default de la deuda, bajo este gobierno el país ha experimentado una larga recuperación económica. En sus informes sobre la muerte de Néstor Kirchner, la CNN llegó a definir al ex-presidente como "el artífice de la recuperación argentina". Pocos encuentran una manera clara y convincente de explicar que dicha recuperación era inevitable, a menos que se cruzara en el camino otro De la Rúa. Tuvo dos causas: el rebote de la depresión de 1998-2002 y la prolongada e histórica suba del precio de los productos de exportación de Argentina y de América latina.

El fracaso de la gestión de Kirchner estriba en la caída vertical de la inversión externa directa (IED). Por la política de dólar alto y congelamiento de tarifas de servicios públicos, por la hostilidad ideológica hacia los bancos y la actividad financiera, por las operaciones encubiertas tendientes a que los amigos del poder se quedaran con los paquetes accionarios de las grandes empresas privatizadas, por la congénita desconfianza hacia la libre iniciativa, por la estatización de las AFJP, por el bloqueo de las exportaciones de carne y trigo o por alguna otra razón que se me escapa, lo cierto es que Kirchner actuó en forma sistemática como un espantapájaros de la inversión extranjera. Y también de la inversión nacional. ¿Acaso el tan mentado superávit de la cuenta corriente no se debe a la fuga de capitales? Salvo períodos muy cortos, Argentina registra una persistente fuga de capitales desde 2001. En lugar de contenerla, Kirchner la fomentó. El cuadro que sigue muestra la llegada de IED a los principales países de América latina en el primer semestre de este año. Está hecho con datos de la CEPAL, un organismo de las Naciones Unidas:

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Argentina, que en la primera década de 1990, durante el proceso de privatización y desregulación económica, competía con México y Brasil en la captación de inversión externa directa, recibió en la primera mitad de 2010 apenas 1/4 de las inversiones que llegaron a Chile, 1/2 de las que fueron a Colombia y poco más de la mitad de las que fueron a Perú. Es difícil encontrar una respuesta a este llamativo fenómeno que no sea el factor K.

Pero uno no quiere que el país atraiga inversión externa por una cuestión ornamental o de status internacional. Lo quiere porque implica capitalización, mayor productividad laboral y mayores salarios. En otras palabras, un mayor PBI per cápita. Cuando se comparan las relaciones entre el PBI argentino y los PBI de países vecinos a fines de la década de 1990 y en 2009, dan ganas de llorar.

Hace poco más de diez años, el PBI argentino era 20 veces el uruguayo, 4 veces el chileno, 40% del brasileño y 1% del mundial. En 2009, el PBI argentino fue 10 veces el uruguayo, 2 veces el chileno, 20% del brasileño y 0.5% del mundial. (Datos sin corrección por paridad de poder adquisitivo; FactBook de la CIA.) Es fácil inferir las consecuencias militares y diplomáticas de esta abrupta pérdida de poder económico relativo. No conozco un mejor resumen de todos los fracasos económicos del kirchnerismo.

(Este post fue revisado y ampliado aquí.)

octubre 28, 2010

Mensajes de Wall Street

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 3:56 pm

Pasé casi 5 años sosteniendo en este blog, y en reportajes de diarios que reproduje aquí, que la economía argentina no tenía futuro mientras estuviera dirigida por el ex-presidente Kirchner. El impacto del anuncio de su muerte en Wall Street es una buena prueba de que mi diagnóstico era correcto. El siguiente gráfico muestra la trayectoria de la cotización de una acción representativa de la economía argentina: Telecom, entre el martes 26 de octubre y hoy jueves 28. (Gráfico tomado de Yahoo! Finanzas.)

Teo.jpg

La cotización del ADR de Telecom cerró el martes pasado a u$s 22.78. Abrió el miércoles 27 casi al mismo nivel del cierre del día anterior y en la hora siguiente, mientras se difundía la noticia de la muerte de Kirchner, aumentó verticalmente a 26.70. ¡Un salto de 17%! Otros ADRs clásicos de Argentina aumentaron cerca de un 25%; el del cuestionado Grupo Clarín cerró la jornada con un aumento de 50%. El diario británico Financial Times señaló pocas horas después que los mercados no guardan rencor pero saben quiénes son sus enemigos.

El mensaje de Wall Street significa dos cosas: a) que el muerto era un hombre decisivo en Argentina; b) que su influencia era negativa. Para Kirchner, como para tantos dirigentes del peronismo y el radicalismo, lo que opine Wall Street no tenía ninguna importancia. Se equivocaba Kirchner y se equivocan los dirigentes que lo sobreviven. W. Street venía diciendo que había que desinvertir en Argentina e invertir en Brasil, Chile, Perú, Colombia. Los inversores han hecho eso exactamente. Mientras Argentina se emborracha con el auge de la soja, los países vecinos se capitalizan.

Después del pico de ayer, la cotización del ADR de Telecom y la de otros papeles argentinos fue perdiendo terreno. Hay aquí otro mensaje de Wall Street: saber que Kirchner no será candidato presidencial en 2011 es importante; ahora hace falta saber qué rumbo tomará la Sra. de Kirchner en el resto de su mandato. Esta es la incógnita. Existe la impresión de que cualquiera que la suceda: Scioli, Macri, Cobos, Alfonsín, tendrá un trato más civilizado con la empresa privada que el ex-presidente.

septiembre 8, 2010

La cuenta corriente

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 4:35 pm

Hay dos cuestiones macroeconómicas que los economistas argentinos decididamente no entienden: cómo funciona un tipo de cambio fijo y de qué factores depende el saldo de la cuenta corriente (de la balanza de pagos). En este post me voy a referir al segundo tema.

Aquellos de ustedes que leen con atención los diarios económicos, como Ambito Financiero o El Cronista, habrán notado que el 98% de los consultores económicos del país pronosticó durante el año 2008 que en el año 2009 el superávit de la cuenta corriente iba a caer. Los consultores daban como explicación la fuerte caída que experimentaban por entonces los precios de los productos de exportación (commodities). Pues bien, se equivocaron de medio a medio. El superávit pasó de u$s 6900 millones (2.1% del PBI) en 2008 a u$s 11500 millones (3.7 del PBI) en 2009. ¡Subió nada menos que un 67%!

Mi explicación es que el saldo de la cuenta corriente argentina es consecuencia primaria de las fluctuaciones de la prima de riesgo-país. La prima se fue a las nubes en 2009 y en lugar de una disminución se registró un aumento del superávit de cuenta corriente, no obstante la caída de los términos de intercambio.

Sigue un gráfico que ilustra la marcada relación que se verifica en la economía argentina entre la prima de riesgo-país (eje izquierdo, línea roja) y el saldo de cuenta corriente (eje derecho, línea azul). La relación es positiva y significativa desde el punto de vista estadístico. Se puede comprobar, además, que la relación de causalidad va desde la prima al superávit, y no al revés. Según la ecuación que estima la relación entre ambas variables, podemos decir que cuando la prima aumenta un punto porcentual el superávit crece medio punto del PBI. Este link conduce al paper que contiene la ecuación.

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¿Por qué se verifica una relación positiva entre una variable y la otra? Por la fuga de capitales. El aumento de la prima de riesgo argentino induce una sustitución de activos (acciones, bonos, depósitos) bajo la jurisdicción argentina hacia activos bajo la jurisdicción norteamericana sobre todo, y una consecuente salida de fondos. De esta forma, la fuga de capitales reduce la demanda agregada, hacer caer las importaciones y achica el déficit o agranda el superávit de la cuenta corriente. ¿Por qué razones estaba cantado que el superávit de cuenta corriente argentino aumentaría en vez de disminuir en 2009? Porque en la segunda mitad de 2008 la caída de Lehman Brothers, el conflicto del gobierno con el campo y la fuerte caída del precio de los commodities habían elevado con fuerza la prima de riesgo argentino. Este fenómeno iba a condicionar la coyuntura macroeconómica de 2009.

julio 29, 2010

Fuga de Capitales

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 9:55 pm

El periodista económico Jorge Herrera publicó el pasado martes 27 en Ambito Financiero un interesante gráfico con la evolución del flujo intern’l de capitales. El gráfico dice que durante la Administración Kirchner ha prevalecido la fuga de capitales. Sobre ocho años (2003-2010), Argentina expulsó capitales en siete y los atrajo, en modesta cantidad, en sólo uno. Si me pidieran un juicio sobre la política económica kirchnerista, afirmaría que ha sido mala y ofrecería como prueba este gráfico. Si me pidieran un juicio sobre las políticas económicas brasileña y peruana, diría que han sido buenas y ofrecería como pruebas gráficos similares que muestran que, en lugar de fuga, ha habido ingreso de capitales a estos países. ¿Cómo puede ser buena una política, o un manejo, que ha provocado tal resultado?

    FugaDeCapitales.jpg

Entre 2003 y 2005, la economía argentina creció en sintonía con la reducción del riesgo-país (por renegociación de parte de la deuda pública y superávit fiscal) y la consecuente reducción de la fuga de capitales. (Menor fuga es igual a mayor demanda agregada.) En 2006 y 2007, la economía siguió creciendo pese a la cada vez más intensa fuga (intervención del Indec y default técnico sobre los bonos indexados por IPC); el gran aumento de los precios de los commodities de exportación sobrecompensó la suba del riesgo-país en esta etapa. En el segundo semestre de 2008, la economía entró en recesión por el espectacular aumento del riesgo-país y la caída de los precios de los commodities. Esta coyuntura es extendió hasta mediados de 2009. Desde entonces, la economía crece, el riesgo-país baja y los precios de los commodities se mantienen más o menos estables. Esta es la primera observación que merece el gráfico.

La segunda observación tiene por objeto una aclaración importante. Vea las sencillas ecuaciones que siguen:

1) BOP = CC + CK

2) -CK = CC – BOP

3) CC = X – IM (aprox.)

4) CC = S – I

La primera ecuación informa que el balance de pagos (BOP) es igual a la suma de los saldos de la cuenta corriente (CC) y la cuenta capital (CK). La segunda ecuación informa, tras un pasaje de términos, lo mismo que la primera pero de otra forma. Dice que el superávit de cuenta corriente menos la acumulación de reservas intern’les por parte del Banco Central es igual a la fuga de capitales. La tercera ecuación informa que el superávit de CC es igual a la diferencia entre exportaciones e importaciones de mercaderías y servicios reales (más otros saldos que varían poco). Según la cuarta ecuación, el superávit de CC es también igual a la diferencia entre el ahorro (S) y la inversión (I).

Por tanto, si en un cierto año CC fuera 3% del PBI y el BOP, 0.5% del PBI, CK arrojaría un déficit igual a 2.5% del PBI. En otras palabras, una parte del exceso de exportaciones sobre importaciones financia la acumulación de reservas intern’les y la otra parte financia la fuga de capitales. Esto es exactamente lo que ha pasado entre 2003 y 2010. La presidente Kirchner y sus funcionarios económicos repiten a coro que el "modelo productivo" es sólido porque se asienta sobre dos superávits: el fiscal y el comercial. El superávit fiscal es cosa del pasado. Pero hay un importante superávit comercial. Este cuadro de situación sólo puede ser un motivo de orgullo para un político ignorante o falaz. En el contexto argentino, un elevado superávit comercial es consecuencia de una elevada fuga de capitales. O de su contrapartida, una baja inversión. Una política económica que durante ocho años ha llevado a una baja inversión no puede ser buena.

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