La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

diciembre 19, 2013

¡Es el gobierno, romántico!

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:53 pm

Todos los días, a eso de las 5 de la tarde, me corro hasta el Florida Garden a tomar un café en la barra. Adquirí esta costumbre en mis años de universitario en La Plata. Me gusta airearme unos minutos; me parece una costumbre productiva. De vuelta en mi oficina, veo más simple el problema que me ronda la cabeza.

Ayer no pude tomarme el café. El Florida Garden estaba cerrado al público. Les pregunté por qué motivo a unos mozos que parecían hacer guardia resignadamente en la puerta que da a la calle Paraguay. Me respondieron que no tenían luz desde las 3 y media de la mañana y que habían perdido las propinas del día. Para un mozo las propinas son parte importante del ingreso mensual.

Les pregunté a qué causa atribuían el desperfecto. El mayor de ellos me dijo que era el destino. Le respondí enfáticamente que no, que era el gobierno. Un mozo joven que estaba a su lado me miró extrañado. Sin pretenderlo, les di una lección de precios relativos.

Les informé que, en 2001, el café que sirven en la barra costaba $1,20 y que hoy cuesta $14. Un aumento de 1067%.

Les dije que si el sueldo de ellos aumentó como el promedio del sector privado, entonces, hoy ganan un 864% más que en 2001.

Les informé que el dólar paralelo ha aumentado un 900% desde 2001. Luego, les pregunté si sabían cuánto aumentaron las tarifas de energía desde 2001.

Tuve la impresión de que no lo sabían. Arriesgué que habrían aumentado no más de un 100%. Y les aclaré que no habían aumentado en línea con el costo de vida o el dólar porque el gobierno no lo había permitido. No quise hablar de populismo tarifario. Quería hablar de cosas concretas. Les dije que la brutal caída del precio relativo de la energía, por un lado, había elevado mucho la demanda porque ahora los consumidores tienden naturalmente al despilfarro y, por el otro, había limitado la oferta porque las empresas de electricidad y gas no han tenido incentivos para invertir. Les reconocí que las empresas privatizadas reciben subsidios del gobierno, sin los cuales no podrían pagar los sueldos del personal hace rato. Pero agregué que con subsidios, que son volubles como los favores, nadie en su sano juicio invierte un peso.

Estoy seguro de que o no entendieron lo que les dije o no me creyeron. Es posible que piensen que les hablé así porque debo ser un representante o asesor de una empresa eléctrica. La verdad es que les hablé por impulso, ya que no creo en la claridad de la opinión pública en materia de organización económica.

Hacia el final de su vida, el sabio James Buchanan estableció que el capitalismo florece cuando en un país se cumplen tres condiciones:

a) que una buena mayoría de sus habitantes confíe en sus propias fuerzas, es decir, que no se piense débil y busque la protección del cacique, el Estado o la Iglesia;

b) que una buena mayoría de sus habitantes sea honesta, es decir, que no observe un comportamiento oportunista, que cumpla la ley aun cuando la probabilidad de ser descubierto en infracción no sea muy alta, que pague lo pactado y no embrome a sus empleados o proveedores;

c) que una buena mayoría de sus habitantes no esté formada por tontos románticos en materia económica y cívica, es decir, por gente que cree que la inflación es un fenómeno atmosférico, que el libre comercio es un genocidio o la independencia de poderes, un prejuicio burgués.

El pueblo argentino no cumple esas condiciones. Buchanan sugería que se impulsara la enseñanza de Economía Política y de Educación Democrática en las escuelas. Valoro su opinión. Creo, sin embargo, que la enseñanza de estas asignaturas aumentaría las chances de cumplir la tercera condición, si bien en el largo plazo, y que no ejercería impacto alguno sobre las chances de mejorar el cumplimiento de las dos primeras condiciones. No obstante esta desalentadora visión, permítanme desearles una Feliz Navidad.

agosto 30, 2013

Friedman en ESEADE

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 8:24 pm

El pasado miércoles 31 de agosto, el ESEADE organizó una conferencia para celebrar el 101º aniversario del nacimiento de Milton Friedman. Compartí el panel con Osvaldo Schenone, un ex-alumno y admirador de Friedman. Fue grato escucharlo. Me enteré de aspectos para mí desconocidos de la personalidad y el pensamiento del padre del monetarismo. Sigue mi exposición, que repite partes de un post que escribí cuando Friedman murió.

Cuando Friedman arribó a Chicago en 1932, el líder del Departamento de Economía de la Universidad era Frank Knight, un economista filósofo. Knight pensaba que lo más probable era que el Estado, aun cuando quisiera hacer el bien, terminaría haciendo el mal. Era profundamente pesimista sobre el género humano y sus pretensiones altruistas. Creía que el rasgo dominante de la humanidad es la avaricia. A raíz de lo cual pensaba que era esencial construir un sistema económico que reconociera este hecho, encauzara la avaricia hacia propósitos útiles y de esta forma la dispersara entre muchos centros de poder que compitan entre sí. Opinaba que el gobierno debía mantenerse a un costado del proceso económico, incluyendo la creación de dinero. No le parecía conveniente que el gobierno se metiera en la cuestión monetaria porque, en vista de la inclinación a gastar de los políticos, generaría inflación y luego intentaría frenarla por medio de controles, después con amenazas y finalmente con estatizaciones que terminarían por aumentar el tamaño del Estado en la economía. Lo mejor, pensaba Knight, era que el verdadero dinero proviniera de las minas de oro. Esta doctrina, que Abba Lerner definió como capitalismo 100% puro, sintetizaba la filosofía predominante en Chicago cuando Friedman inició sus estudios de post-grado. Friedman hizo de esta filosofía su propia filosofía, con un único cambio: reemplazó el patrón oro por la ‘regla X’ de crecimiento monetario a cargo de un banco central.

La Escuela de Chicago nació con Knight y floreció con Friedman. Arnold Harberger, quien conoció a Knight y fue primero alumno y luego colega de Friedman en Chicago durante 25 años, ha redefinido la filosofía de la Escuela con estas tres proposiciones:

1) El mundo es realmente complicado. Necesitamos una teoría, o sea una abstracción, para poder apreciarlo y entenderlo.

2) La teoría no es buena si está aislada de las observaciones del mundo real.

3) En caso de duda, lo mejor es suponer que los mercados funcionan.

Para la Escuela de Chicago, las fuerzas de mercado son tan reales como el viento y las olas. Hay que vivir con ellas y sacar ventaja de ellas. No hay que desafiarlas, ya que las consecuencias pueden ser terribles.

Friedman fue un convencido defensor de las libertades individuales. Consideraba que el derecho de propiedad es la piedra angular de la organización económica capitalista y de la prosperidad. Escribió y militó a favor de la derogación del servicio militar, la legalización de la droga y el voucher escolar, y en contra de la regulación de la cantidad de médicos y el monopolio estatal en la concesión de licencias de conducir. Militaba a favor del ensanchamiento de los mercados. Cuando lo acusaban de que se le iba la mano en la campaña anti-estatista, acostumbraba replicar: "en cada generación hace falta alguien que vaya hasta el fondo y eso es lo que creo que hago". Fue un liberal clásico.

Sufrió ofensas y demostraciones de repudio durante gran parte de su vida. Los economistas académicos lo consideraban un flat-earther (el que cree que la Tierra es plana). Los izquierdistas le echaban en cara su colaboración con el régimen de Pinochet, olvidando que también había asesorado al gobierno comunista de China. Para otros era apenas un lunático. Hoy sabemos que Friedman fue el primer economista monetario de su tiempo (1950-75) y uno de los tres o cuatro grandes economistas del siglo pasado.

agosto 28, 2013

Federalismo en Aapresid

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 9:10 pm

El viernes 9 de agosto tuve oportunidad de hablarle a una nutrida concurrencia sobre federalismo fiscal. La conferencia era parte del XXI Congreso de AAPRESID (Asociación Argentina de Siembra Directa), que se realizó en Rosario. También expusieron sobre federaliso fiscal distinguidos colegas como Alberto Porto y Juan José Llach. Sigue mi exposición, que abreva en un post que escribí en 2009.

  aapresid.jpg

Espero mi turno para exponer junto a Pilu Giraudo (Aapresid), lado izquierdo; el ex-gobernador H. Binner, a mi lado, y otras personas.

Tengo 15 minutos para hablar sobre la reversión de la pirámide de la coparticipación federal de impuestos. Realmente poco tiempo para una cuestión política y económica tan compleja. Pero suficiente para decir un párrafo significativo sobre cada uno de los cuatro aspectos del tema que creo imprescindible tratar.

Filosofía

En los años previos a 1787, cuando se sancionó la Constitución de EEUU, había en este país dos bandos en pugna: federalistas y antifederalistas. Los primeros querían un gobierno central fuerte. Los segundos querían preservar la confederación de pequeñas repúblicas libres que había funcionado desde la independencia.

Brutus, el antifederalista más notorio, se oponía a la cesión de potestades tributarias al gobierno central. Afirmaba que “la autoridad para establecer y recaudar tributos es la más importante de cuantas facultades pueden conferirse, pues se relaciona casi con todas las demás competencias o, al menos, con el paso del tiempo terminará arrastrando tras ella a todas las demás”. The Impartial Examiner, un autor menos conocido pero tan agudo como Brutus, era partidario de mantener el sistema de requisiciones, de acuerdo con el cual el congreso federal requiere a las legislaturas estaduales las sumas necesarias para solventar los gastos federales, y luego cada gobierno local tiene que recaudar en su estado, como crea conveniente, su porción de los gastos comunes. Otro antifederalista, Patrick Henry, exgobernador de Virginia, defendía el sistema de requisiciones porque le parecía el más compatible con el espíritu confederal.

La Constitución de 1787 resultó más centralista de lo que deseaban los antifederalistas, pero reconoce su influencia. Puesto que la constitución norteamericana sirvió de modelo a la argentina de 1853, nuestra constitución reconoce la influencia del pensamiento antifederalista.

Historia

La Constitución de 1853 sancionó una clara estructura de imputabilidad fiscal fundada en el criterio de separación de fuentes. Esto significa que las bases imponibles de la Nación y las provincias eran distintas y que la Nación y las provincias debían ocuparse, cada una por su cuenta, de recaudar los impuestos necesarios para financiar sus gastos. La autoridad que gastaba era la misma que recaudaba. Había correspondencia fiscal.

En 1890, los gobiernos provinciales gozaban de marcada autonomía puesto que apenas un 5% de sus erogaciones se financiaba con transferencias nacionales. En la actualidad, exhiben una marcada dependencia financiera y política del gobierno nacional pues el 65% de sus erogaciones se financia con transferencias nacionales. Es posible que esta fracción sea mayor en los últimos años del gobierno kirchnerista debido a la intensiva recaudación de recursos no coparticipables, tales como las retenciones, los aportes personales a la ANSES, el impuesto al cheque y el creciente impuesto inflacionario.

Propuesta

Es deseable que la organización fiscal argentina se aproxime a la de una confederación de pequeñas repúblicas provinciales. Hay dos vías de aproximación. Primera: las provincias concentran el poder recaudatorio y pagan ‘expensas comunes’ a la Nación, sin necesidad de establecer límites constitucionales al gasto nacional. Los contribuyentes ejercen así máximo control sobre el gasto provincial y el nacional, aunque se corre el riesgo de que algún gobierno provincial no quiera pagar sus expensas en situaciones de emergencia. Segunda (separación de fuentes): la Nación conserva poder recaudatorio sobre bases imponibles relativamente estrechas para cubrir gastos asignados en forma taxativa por una reforma constitucional.

La implementación de la primera vía es relativamente simple. Nos concentraremos en la segunda: 1º) Se reemplazan las transferencias nacionales (coparticipación federal de impuestos, otros fondos comunes y aportes del Tesoro), más la recaudación de los gravámenes provinciales que se quieran abolir, por una recaudación provincial propia de igual monto. 2º) Esto exige tres cosas: a) crear un sistema tributario provincial capaz de recaudar ese monto; b) rebajar la presión tributaria nacional puesto que la Nación deja de girar fondos a las provincias; c) implementar un nuevo sistema tributario nacional.

La necesaria reforma tributaria podría simplificarse de esta forma. Se divide (1) el IVA en dos partes: IVA nacional e IVA provincial; (2) el impuesto a las ganancias por mitades: Ganancias Empresarias, que recauda la Nación sobre el excedente empresario, y Ganancias Personales, que recaudan las provincias sobre ingresos laborales exclusivamente, y (3) los impuestos internos y a los combustibles en una fase mayorista, que recauda la Nación en fábricas y destilerías, y una minorista, que recaudan las provincias en supermercados y estaciones de servicio. Las provincias recaudan sus nuevos impuestos cada una por su cuenta.

Transferencias

Ahora bien, cuando se evalúa el impacto desagregado de la reforma queda a la vista un amplio abanico de desequilibrios. Este va desde un superávit de 150% del gasto en la CABA hasta déficits de 75% en Catamarca, La Rioja y Formosa.

Entonces, para asegurar la viabilidad financiera y política de la descentralización tributaria es indispensable aplicar un esquema horizontal y transitorio de transferencias. Debe ser horizontal (entre provincias) de forma que la Nación participe sólo en calidad de veedora. Y no debe ser permanente porque en tal caso las provincias favorecidas podrían quedar en una situación de dependencia política, además de fomentarse en ellas prácticas ineficientes y a menudo corruptas (ñoquis, sobreprecios en obra pública, desgravaciones industriales).

julio 25, 2013

Reforma política para España

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 3:54 pm

Mi colega Marcos Gallacher tuvo la gentileza de pasarme un link a un post sobre una propuesta de reforma política para España. El post está escrito por César Molinas y se llama "Theory of Spain’s political class". El autor, que es economista y matemático, propone reemplazar el sistema de votación de representación proporcional y listas cerradas por uno de representación mayoritaria, que luce similar al sistema de circunscripción uninominal sobre el que escribí hace poco. Para Molinas esta reforma sería vital para evitar futuras crisis políticas y económicas como la que atraviesa España. Sigue un extracto de los primeros párrafos del post.

"In this article I propose a theory of Spain’s political class to make a case for the urgent, imperious need to change our voting system and adopt a majority system. (…)

In the following lines I posit that over the last few decades, Spain’s political class has developed its own particular interest above the general interest of the nation, which it sustains through a system of rent-seeking. In this sense it is an extractive elite, to use the term popularized by Acemoglu and Robinson. Spanish politicians are the main culprits of the real estate bubble, of the savings banks collapse, of the renewable energy bubble and of the unnecessary infrastructure bubble. These processes have put Spain in the position of requiring European bailouts, a move which our political class has resisted to the bitter end because it forces them to implement reforms that erode their own particular sphere of interest. A legal reform that enforced a majority voting system would make elected officials accountable to their voters instead of to their party leaders; it would mark a very positive turn for Spanish democracy and it would make the structural reforms easier."

En cinco páginas, Molinas relata la historia del actual sistema político español, argumenta que instituciones excesivamente politizadas llevaron a la formación de burbujas en los principales mercados españoles, presenta una simple teoría, hace un pronóstico y, por último, retoma la cuestión de la reforma electoral. Food for thought! Aconsejo su lectura.

julio 5, 2013

Reforma política

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:10 pm

En 2003 fui primer pre-candidato a diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires en el frente que llevaba a Menem como candidato a presidente. Si las elecciones legislativas se hubieran realizado en simultáneo con las presidenciales, como estaba previsto, yo hubiera sido candidato y probablemente hubiera llegado a la Cámara de Diputados de la Nación. Y me hubiera convertido en un empleado de Menem. Pues él me había puesto en la lista de pre-candidatos a diputado de su frente.

Hace unos días, Carlos Melconián, un conocido consultor económico, pre-candidato a diputado del PRO en la provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones legislativas, se quedó afuera de la lista del Frente Renovador de Massa, a pesar del esfuerzo de Macri por colarlo en una posición expectante. Melconián no será, en consecuencia, diputado nacional por la provincia en el próximo período legislativo. Pero tampoco será empleado de Macri ni de Massa.

Es terriblemente difícil llegar a una diputación sin depender de un jefe partidario. El costo de una campaña efectiva en la Ciudad de Buenos Aires puede acercarse a 10 millones de dólares; mucho más en la provincia de Buenos Aires. A esto se suma el costo del tiempo necesario para recorrer varias veces un área tanto o más grande que la de un país europeo mediano.

Aunque si los diputados pudieran ser elegidos por el sistema de circunscripción uninominal que el presidente Roca sancionó en 1902, por consejo de su ministro Joaquín V. González, Melconián y muchos otros en el futuro podrían llegar a la Cámara baja sin verse obligados a bajar la cabeza ante el jefe partidario que los puso a dedo en su lista. Consideremos el caso de la Ciudad.

La Ciudad tiene 25 diputados nacionales. Esto significa, por ejemplo, que el barrio de Belgrano pone aproximadamente 2.4 diputados en el Congreso. Puesto que según el sistema de circunscripción uninominal cada circunscripción elige sólo un candidato al Congreso, el barrio debería rediseñarse a los fines electorales. El punto es que el candidato por Belgrano debería buscar a sus votantes en un área aproximada de 12 por 15 cuadras (190 manzanas). La significativa reducción del área le permitiría hacer una efectiva campaña con pocos recursos: un par de zapatos cómodos, algunos miles de panfletos, un megáfono, entusiasmo y poco tiempo. El Congreso de la Nación estaría así al alcance de cualquiera con vocación para la tarea, como sucede en Inglaterra. El diputado obedecería en adelante la voluntad del electorado de sus 190 manzanas en vez de la voluntad del jefe partidario. Desaparecerían los candidatos a dedo y perderían influencia los jefes políticos. Real representación política. No más bajada de línea del presidente de la Nación o el gobernador. La Cámara baja se transformaría en un mercado persa. Toda iniciativa sería materia de ardua negociación. Las grandes reformas, tanto las buenas como las malas, no se podrían aprobar entre gallos y medianoche, de espaldas a los votantes de las 190 manzanas. El contraste con los incentivos que deciden la conducta de los diputados en la actualidad no puede ser más grande. En el presente, los diputados, además de obedecer al jefe partidario por el enorme costo de las campañas, no conocen realmente a sus votantes ni les interesa conocerlos. No hay accountability, es decir, rendición de cuentas.

Desde luego, en una provincia no tan densamente poblada como la Ciudad de Buenos Aires, el costo de hacer campaña sería mayor. En San Juan, por ejemplo, donde se eligen 6 diputados, el candidato debería recorrer el departamento por el cual desea postularse. Aunque el área a recorrer en este caso es mayor que la correspondiente a las 190 manzanas del barrio de Belgrano, podemos decir con confianza que el incremento del costo es moderado. El sistema de cicunscripción uninominal elimina barreras de entrada al mercado político.

Se aduce que el sistema que propongo es desventajoso para las circunscripciones de baja densidad poblacional porque el candidato tendría que "caminar" mucho. Otra desventaja que se aduce es la falta de representación de las minorías. Un blog español enfatiza esta cuestión. Creo, sin embargo, que sus ventajas neutralizan largamente tales desventajas. El primer diputado socialista de América, Alfredo Palacios, llegó al Congreso gracias a este sistema.

abril 24, 2013

Guerra civil continua

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:00 pm

Héctor Leis fue combatiente montonero hasta 1976. Entonces emigró a Brasil, obtuvo una maestría en ciencias políticas y un doctorado en filosofía y fue profesor universitario hasta jubilarse hace muy poco. Saltó a la notoriedad pública gracias a una serie de artículos de fondo que publicó en La Nación en los últimos meses. Hace mucho, mucho tiempo que no leía algo importante. Lo que Leis escribe es importante.

En Google podrán encontrar un PDF del texto titulado "Testamento". Lo leí con avidez el fin de semana pasado. Se trata de un ensayo corto que Leis escribió para presentar su libro Un Testamento de los Años 70, que acaba de publicar Katz.

Leis sostiene en Testamento que la Argentina vive en un estado de guerra civil no resuelta, postula que la guerra contra la subversión fue una guerra librada entre padres (de la generación ‘débil’ de 1940) e hijos (de la generación ‘fuerte’ de 1960) y que era obligación del Estado argentino sobrevivir a la agresión subversiva por los medios que fuere, entre otros interesantes pensamientos e interpretaciones sobre las que no me extenderé pues prefiero que cada uno lea el ensayo y saque sus conclusiones. Sigue un párrafo terrible, con un pronóstico muy audaz:

Para algunos politólogos la democracia argentina continua firme su proceso de consolidación. Estoy en desacuerdo, pero no voy a entrar en detalles, el presente no es el foco de este ensayo. Aun así, a titulo de ilustración me permito aventurar que al final de la era Kirchner el país asistirá a un nuevo ciclo de violencia entre argentinos.

La guerra civil argentina todavía no terminó porque la comunidad continúa dividida. Es importante entender la sobredeterminación del presente por el pasado en la Argentina. Eso ocurrió en los 70 y continuará ocurriendo en el futuro, por lo menos hasta que los argentinos se sientan parte otra vez de una historia común.

La fuerza de la explosión dependerá de las circunstancias, podrá haber centenas o millares de muertos, podrán ser degollados, fusilados o desaparecidos, pero en todos los casos ocurrirá siempre la misma tragedia de argentinos matando a otros argentinos sin misericordia, con odio.

La Nación publicó hoy otro artículo de Leis. Se titula Elogio de la Traición. Copio a continuación cuatro sugestivos párrafos.

En Anatomía de un instante, Javier Cercas escribe: "A veces la traición es más difícil que la lealtad. A veces la lealtad es una forma de coraje, pero otras veces es una forma de cobardía. A veces la lealtad es una forma de traición y la traición, una forma de lealtad". Según el autor español, la traición es la condición que definió a los héroes que desmontaron las cuatro décadas del franquismo y construyeron la democracia en España. El héroe principal fue el político Adolfo Suárez, que traicionó al movimiento político franquista. Sus coadyuvantes fueron el general Gutiérrez Mellado, que traicionó a los militares franquistas, y el secretario general del Partido Comunista Santiago Carrillo, que traicionó a sus camaradas. Esos tres héroes, cada uno en su campo de acción, traicionaron los juramentos de lealtad con su pasado y construyeron una democracia moderna como España nunca había conocido.

Volvamos a la pregunta inicial: ¿qué traidores precisamos para impedir este golpe (se refiere a la reforma judicial que impulsa el kirchnerismo ahora mismo)? La respuesta es obvia, precisamos de traidores al kirchnerismo en sus dos principales variantes, peronista y montonera.

Precisamos de peronistas honestos y coherentes, que los hay y son muchos, que se animen a traicionar la mística peronista y le cuenten al pueblo lo que saben. Que le digan que la mayoría de los líderes peronistas han sido traidores al espíritu republicano y a la democracia, y que los honestos tuvieron poco lugar. Incluido Perón, que, entre otras genialidades, primero endiosó a las organizaciones guerrilleras peronistas, antes de que Cámpora subiera al poder, para después acusarlas de la matanza de Ezeiza, en donde habían muerto, sobre todo, militantes de la JP. Fue él también quien dio el golpe de gracia a la precaria república surgida en 1973, cuando obligó a Cámpora a renunciar después de pocas semanas de gobierno, para atender a su vanidad personal de volver a ser presidente junto con la incompetente de Isabelita como vicepresidenta y un brujo como mano derecha.

De la misma forma, precisamos ex guerrilleros honestos, que los hay y también son muchos, que se animen a traicionar la mística montonera. No precisamos de intelectuales o militantes que en los años 60 o 70 la vieron pasar de cerca, precisamos ex guerrilleros, personas que sepan de lo que se está hablando cuando alguien quiere eternizar el gesto idealista y ciego que nos llevó al sacrificio inútil. Precisamos ex combatientes que den testimonio del triste papel cumplido por la revolución cubana, que llevó a numerosos militantes de izquierda a pensar que no había otro camino que la lucha armada. Que digan que la generación del 60, en lugar de reforzar la democracia de los gobiernos de Frondizi e Illia, se preparó ideológicamente para hacer la revolución a cualquier precio. El golpe militar de Onganía funcionó como justificación de intenciones que eran anteriores, por eso a nadie sorprendió que la violencia revolucionaria continuase en 1973. Que digan en voz alta que nuestros líderes quisieron que nos pusiésemos contentos cuando Videla dio el golpe, mientras ellos se marchaban al exterior para preservarse.

Leis cree que es necesario un acto de contrición por parte de los principales representantes de esas grandes corrientes políticas a fin de sepultar la guerra civil soterrada que sufre el país y consolidar la democracia argentina. Creo que hay mucha verdad en sus argumentos y que la Argentina necesita desesperadamente la reparación que él propone.

marzo 11, 2013

James Buchanan 1919-2013

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 8:38 pm

El 9 de enero pasado murió James McGill Buchanan, a los 93 años. Ganó el Premio Nobel de Economía en 1986, fue uno de los fundadores del enfoque de Public Choice y fue también un hombre raro, obsesivo de las ideas, escritor de tiempo completo, quizá más un economista-filósofo que un economista-científico, como Frank Knight, su venerado profesor de la Universidad de Chicago. Siguen interesantes editoriales que le dedicaron algunos de los grandes diarios del mundo: The Economist, The New York Times; The Wall Street Journal y The Washington Post.

    Buchanan.jpg

                        Tomado de The Economist, January 17th, 2013

Leí con deslumbramiento The Power to Tax (1980), el libro que escribió con Geoffrey Brennan. Creo que ese libro marca un antes y un después en el campo de las Finanzas Públicas. Se introduce el concepto del Leviatán y se traza una lúcida justificación de la coparticipación federal de impuestos. La combinación del Leviatán y de un cártel imperfecto sirve para explicar por qué motivo los gobernadores, tan vulnerados y desautorizados por el gobierno nacional, aceptan sin chistar aquel régimen fiscal. Quedé, asimismo, deslumbrado por unos pocos e importantes conceptos filosóficos de Why I, too, am not a conservative? (2005). En el párrafo que sigue va un buen ejemplo de su capacidad para esclarecer conductas sociales.

Un blogger me hizo esta pregunta:

Chavez generó grandes beneficios en la clase baja (alfabetismo, más escuelas, baja en la pobreza) a costa de quitar libertades a la clase media (control de cambios, inflación, confiscaciones etc). Algo similar a Perón. Con la muerte de Chavez, me surge una duda conceptual: ¿Por qué en Latinoamérica parece ser necesario que cuando se reivindican grandes temas sociales, se hace a costa de las libertades individuales?

Le respondí con una aplicación de lo que aprendí en el último libro de Buchanan:

Los argentinos, los venezolanos y otros latinoamericanos no valoramos las libertades individuales, que son condición necesaria de la división de poderes y el capitalismo. Le falta al latinoamericano medio confianza en sí mismo (corre a ponerse bajo el ala protectora del Estado, de un caudillo o un mito), es proclive al comportamiento oportunista (rompe acuerdos y contratos a cambio de beneficios de corto plazo) y en, cuestiones económicas, es un tonto romántico (no asocia la inflación a la emisión monetaria, el congelamiento de las tarifas a los malos servicios públicos o la mala performance de las exportaciones al proteccionismo industrial). El anglosajón promedio valora las libertades individuales y por esto queda mayormente exento de esos males.

Mario Vargas Llosa explica con otras palabras lo que acabo de decir. Léan el primer párrafo de su artículo del día de la fecha en La Nación.

febrero 27, 2013

Mucho dolor, poca lección

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:27 pm

El viernes pasado se cumplió el primer aniversario de la tragedia del Once. Los deudos de los 51 pasajeros del FF.CC. Sarmiento que murieron a raíz del accidente organizaron ese día una manifestación que finalizó con una concentración de 20.000/30.000 personas en la Plaza de Mayo. Sigue una fotografía de la concentración (tomada de La Nación) y parte del discurso principal.

Justicia51.jpg

"Los asesinos de escritorio hicieron que perdiéramos fisicamente a 52 seres irrepetibles. Por su accionar negligente, y delictivo ya no podemos abrazarlos", dijo María Luján. "Desde el Poder Ejecutivo se vanaglorian de lo hecho hace un año. Olvidándose de que antes tuvieron nueve años para hacerlo. No hablen más de la herencia recibida. Sabemos que fue desastrosa, pero nada cambió hasta que llegó la tragedia. ¿Faltó plata? No. Plata hubo. ¿Faltaron avisos? No. Los avisos abundaron. ¿Faltó tiempo? No. El tiempo sobró. Les faltó cumplir con las promesas que quedaron sólo en anuncios allá por 2006 y cuidar a los usuarios en vez de darles lugar a los corruptos y asesinos que se llenaron los bolsillos a costa de sangre", sostuvo María Luján.

Además de mucho dolor, hubo en la plaza un clamor generalizado de justicia. Y a juzgar por el tenor de las declaraciones que levantaron los diarios, hubo asimismo un diagnóstico generalizado sobre las causas de la tragedia: la corrupción y la negligencia de los funcionarios del gobierno kirchnerista.

Me queda la impresión de que los familiares de los muertos del 22 de febrero de 2012 creen que si el gobierno hubiera administrado con eficiencia y sin corrupción los fideicomisos para el sector ferroviario que creó el ex-presidente Kirchner en 2003 y que el ministro de Planificación De Vido administra desde entonces, el accidente no habría ocurrido. La gente directamente afectada por la tragedia no va más allá. Culpa del desastre a fallas de los funcionarios y no al sistema de incentivos que conduciría tarde o temprano a la tragedia.

N. Kirchner, C. Kirchner y De Vido son los responsables de la tragedia. Deben ser juzgados y castigados. Por la corrupción y por la negligencia. Pero los deudos de las víctimas de la tragedia y el electorado argentino deberían saber que cuando N. Kirchner y De Vido intervinieron las concesiones viales y ferroviarias el transporte público argentino quedó condenado a la desinversión y a degenerar en un nido de corrupción.

En 2003, justamente, debatí el tema con el ahora canciller Timerman en la revista Noticias. ¿Qué puede esperarse de un sistema ferroviario estatizado de la peor manera? Tiene las tarifas virtualmente congeladas. Sus contratos de concesión vencieron hace muchos años y nunca fueron renovados. El gobierno les fija los salarios que deben pagar al personal por medio de acuerdos entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, sin participación de los concesionarios. Tampoco éstos se encargan de las inversiones necesarias en material rodante y señalización puesto que los fideicomisos de Kirchner & De Vido acapararon la porción de la recaudación tarifaria que se destinaba a tal fin.

¿Cómo se iban a comportar las empresas concesionarias en una circunstancia como la descripta? Como lo hizo el Grupo Cirigliano. ¿Cómo se iban a comportar los funcionarios del Ministerio de Planificación? Como lo hizo Jaime. A la larga o a la corta, ocurrió lo que tenía que ocurrir. Esta es la lección. Además de castigar a los culpables de la tragedia, el próximo gobierno no debería olvidar que el Estado empresario es deficitario, ineficiente y corrupto por naturaleza.

febrero 19, 2013

Importación de disciplina

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:37 pm

The Wall Street Journal publicó hace unos días los resultados de encuestas realizadas en los países del sur de Europa sobre la continuidad del euro:

Según Metroscopía, 70% de los españoles cree que hay que mantenerse en el euro y 21%, que hay que volver a la peseta (el resto no sabe o no contesta).

Según CESOP, 72% de los portugueses quiere continuar con el euro y 20%, cambiar al escudo.

Según MRB, 71% de los griegos quiere que el país siga siendo parte de la zona euro y 22% no lo quiere.

Según RED C, 73% de los irlandeses está en desacuerdo con la idea de dejar el euro y 25%, de acuerdo.

Según Ispo, 74% de los italianos cree que abandonar el euro sería negativo y 20%, que sería positivo.

Notable resultado en medio de una larga y desesperante recesión que comenzó hace ya seis años. La explicación de este consenso sobre la utilidad de la moneda supranacional estriba en la disciplina que impone a los países. La Nación reprodujo ayer el citado artículo de The Wall Street Journal. Siguen algunos párrafos reveladores:

Durante años, el euro ha sido un lastre para el viticultor Elio Grasso. La fortaleza de la moneda reduce las ganancias de sus exportaciones a Estados Unidos, mientras que sus clientes italianos sufren los estragos de la larga recesión del país. Pero el responsable de los vinos Barolo no quiere que Italia abandone el euro. "Si estuviéramos solos, tendríamos mayores problemas que Grecia", afirmó en una de las bodegas de su viñedo.

En estos países, afectados por la crisis, la desconfianza hacia los políticos nacionales y las burocracias gubernamentales es una poderosa razón por la que pocos quieren dejar el euro. La mayoría cree que los líderes nacionales, actuando sin el yugo del euro, causarían trastornos incluso mayores en las economías nacionales.

En Italia, el euro es, más que una moneda, el símbolo más fuerte de la pertenencia a Europa, una relación que muchos italianos esperan les enseñe mejores prácticas de gobierno. El país ha tenido 58 gobiernos en 65 años, lo que ha frustrado los esfuerzos por corregir la burocracia, reducir la evasión fiscal y dinamizar el sector empresarial.

La esperanza de que Europa discipline al país se escucha a viva voz aquí en la región de Piamonte, un centro de exportaciones en el norte del país. "No nos ha ido tan bien con el euro como a Alemania porque no nos dirigen las personas capaces de traer los beneficios potenciales a Italia", dijo Grasso.

Si en Italia toman en serio la idea de importación de disciplina, ¿no deberíamos nosotros, en Argentina, hacer lo mismo? No se pregunten todavía cómo se la instrumenta. Traten simplemente por ahora de responder la pregunta. Una respuesta bien pensada ya es bastante.

(Este es otro post sobre Importación de disciplina.)

febrero 5, 2013

Inquietud

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:17 pm

Mientras estaba de vacaciones, recibí un mensaje que revela la preocupación de mucha gente sobre el "costo" que tendría la salida del régimen populista recreado por el kirchnerismo desde 2003. Siguen abajo el mensaje y mi respuesta.

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Hola Jorge,

Primero me presento. Mi nombre es Daniel Isidori. Soy economista también aunque dedicado a las finanzas más que a la Macro. Me recibí de Licenciado en Economía en la Universidad del Salvador en 1991 y después hice mi MBA en New York University. Actualmente estoy en Londres, donde trabajo de Portfolio Manager de un fondo que invierte en acciones latinoamericanas.

Tengo una pregunta para hacerte. En tu blog varias veces mencionas que Argentina debe tener instituciones como por ejemplo la banca off-shore, que hagan que los costos de salir del capitalismo competitivo sean caros y hasta prohibitivos. Eso me parece que tiene mucho sentido. Ahora bien, ¿no ha hecho el populismo gobernante lo mismo pero con signo opuesto? ¿No han hecho que el costo de salir del "modelo" (o del "desmadre" como me gusta llamarlo) sea muy elevado? Saludos

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Estimado Daniel:

Interesante reflexión. Alguna vez Domingo Cavallo escribió que el actual grado de desorganización de la economía argentina se aproxima al de la década de 1980. Me parece un buen paralelo. Aquella desorganización terminó en una hiperinflación que fue muy costosa (recesión, pobreza). Pero la hiperinflación abrió las puertas a trascendentes reformas que se hicieron con mínimo costo político y gran beneficio, incluso electoral. Por ejemplo, ¿cuál fue el costo político de privatizar? Ninguno. El país estaba en disponibilidad. Cuando se viene de un desastre, reformar es expansivo. Con esto te quiero decir que el costo de salir de un desmadre no es tal porque no hay opciones. Si no hay opciones, no hay costo de oportunidad.

No creo que la Argentina kirchnerista termine en una hiperinflación (1989-90) o un pánico bancario (2001-02). Pero si terminara en una crisis por el estilo, la sustitución del peso por una moneda de reserva y de la jurisdicción nacional por la internacional para la banca comercial sería fácil de concretar en el terreno político. El real consenso público del cambio de régimen monetario y bancario se conocería 20 años después de haberlo implementado y dependería en gran medida del éxito que alcance durante su vigencia. Más difíciles de realizar, aun con una crisis financiera en el medio, son reformas tales como la descentralización de la recaudación tributaria y la apertura comercial vía la firma de TLCs con NAFTA, UE, China y otros.

Espero haber contestado tu pregunta. Saludos cordiales,

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